¿Los inhibidores de los receptores del factor de crecimiento epidérmico (RFCE), solos o con quimioterapia, mejoran los resultados en las pacientes con cáncer epitelial de ovario (CEO)?

¿Cuál es el objetivo de esta revisión?
El objetivo de la revisión fue determinar si las medicinas que inhiben los receptores del factor de crecimiento epidérmico mejoran los resultados de las pacientes con CEO, e identificar los efectos perjudiciales del tratamiento. Se intentó obtener y analizar los resultados de todos los estudios relevantes para responder esta pregunta y se encontraron siete estudios.

¿Cuáles son los mensajes clave de la revisión?
La evidencia limitada indica que hay un efecto beneficioso pequeño o ningún efecto beneficioso de la administración de los agentes anti-RFCE, ya sea junto con quimioterapia en el momento de la recidiva o como tratamiento de mantenimiento después de la quimioterapia de primera línea para el CEO, y que algunos efectos secundarios pueden aumentar.

¿Qué se estudió en la revisión?
Aproximadamente la cuarta parte de los cánceres ginecológicos son de origen ovárico, mientras que los cánceres ováricos representan la mitad de las muertes relacionadas con los cánceres ginecológicos. La incidencia anual en todo el mundo es de alrededor de 6,6 casos por 100 000 mujeres, con una tasa de mortalidad anual de cuatro muertes por 100 000 mujeres, ya que tres cuartas partes de estos casos se diagnostican en un estadio avanzado. El tratamiento habitual consiste en una combinación de cirugía para extraer tanto cáncer visible como sea posible (cirugía citorreductora) y quimioterapia con platino. La mayoría de los casos de CEO (70% al 80%) responden a la quimioterapia. Desafortunadamente, la mayoría de las pacientes con enfermedad avanzada presentan recidiva y al final mueren debido a la resistencia a la quimioterapia.

Los RFCE están involucrados con el control del crecimiento celular. Una mayor actividad de los RFCE se relaciona con el desarrollo del CEO y con resultados más desfavorables. Por lo tanto, la prevención de la actividad de los RFCE es una meta atractiva para nuevos agentes terapéuticos. Los agentes anti-RFCE se han desarrollado y se han probado en combinación con la quimioterapia o como tratamiento de mantenimiento después de la quimioterapia.

¿Cuáles son los principales resultados de la revisión?
Esta revisión encontró evidencia a partir de siete estudios sobre los efectos de un anticuerpo anti-RFCE o un inhibidor de la tirosinaquinasa (ITK) del RFCE (erlotinib y vandetanib) en las pacientes tratadas por CEO. Estos fármacos se administraron como tratamiento de mantenimiento, después de finalizar la quimioterapia de primera línea, o para el CEO que ha crecido después del tratamiento inicial (enfermedad recurrente o refractaria).

Se encontró evidencia de certeza baja que indica que, después de la quimioterapia de primera línea, el tratamiento de mantenimiento con erlotinib probablemente da lugar a una diferencia pequeña o a ninguna diferencia en la supervivencia general, y evidencia de certeza muy baja de que hay una diferencia pequeña o ninguna diferencia en la supervivencia libre de progresión (tiempo antes de que el cáncer comience a crecer nuevamente). El tratamiento puede reducir la calidad de vida en comparación con ningún tratamiento (observación), pero hubo muy pocos datos disponibles y la certeza de la evidencia acerca de estos hallazgos es muy baja. Los datos sobre eventos adversos no estaban disponibles para su inclusión en el metanálisis.

Se encontró evidencia de certeza baja que indica que el tratamiento con vandetanib en las pacientes con recidiva del CEO probablemente da lugar a una diferencia pequeña o a ninguna diferencia en la supervivencia general, y evidencia de certeza muy baja de que da lugar a una diferencia pequeña o a ninguna diferencia en la supervivencia libre de progresión. El tratamiento con vandetanib probablemente aumenta el riesgo de erupción cutánea grave, pero los datos sobre otros efectos secundarios son de certeza muy baja debido a los escasos números y a los intervalos de confianza muy amplios.

Se encontró evidencia de certeza moderada que muestra que el tratamiento con un anticuerpo anti-RFCE probablemente da lugar a una diferencia pequeña o a ninguna diferencia en la supervivencia general, y evidencia de certeza baja de que puede dar lugar a una diferencia pequeña o a ninguna diferencia en la supervivencia libre de progresión en los casos de recidiva de la enfermedad. El tratamiento con el anticuerpo anti-RFCE pertuzumab probablemente aumenta el riesgo de diarrea (certeza baja), pero la evidencia de sus efectos sobre otros efectos secundarios es de certeza muy baja debido al escaso número de eventos.

Conclusiones de los autores: 

La evidencia actual indica que el tratamiento con un agente biológico único anti-RFCE (ITK del RFCE o anticuerpo anti-RFCE) da lugar a una diferencia pequeña o a ninguna diferencia en la supervivencia, ya sea como tratamiento de mantenimiento después de la quimioterapia de primera línea o en asociación con la quimioterapia en el cáncer recurrente. El tratamiento con anti-RFCE puede aumentar algunos efectos secundarios y puede o no reducir la calidad de vida.

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Antecedentes: 

Ésta es una actualización de una versión publicada antes de la revisión (Número 10, 2011).

El cáncer epitelial de ovario (CEO) es la séptima causa más frecuente de muerte por cáncer entre las mujeres en todo el mundo. El tratamiento consiste en una combinación de cirugía citorreductora y quimioterapia con platino. Entre el 55% y el 75% de las mujeres que responden al tratamiento de primera línea presentan recidiva en el transcurso de los dos años. La quimioterapia de segunda línea es paliativa e intenta reducir los síntomas y prolongar la supervivencia. La mejoría en el conocimiento acerca de las bases moleculares del CEO ha dado lugar al desarrollo de agentes nuevos, como los inhibidores de la tirosinaquinasa del receptor del factor de crecimiento epidérmico (RFCE) y los anticuerpos anti-RFCE.

Objetivos: 

Comparar la eficacia y los efectos perjudiciales de las intervenciones dirigidas al receptor del factor de crecimiento epidérmico en el tratamiento del cáncer epitelial de ovario (CEO).

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Cáncer Ginecológico (Cochrane Gynaecological Cancer Group Trials Register), en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL; 2010, número 4), MEDLINE, y en Embase hasta octubre 2010. También se buscó en los registros de ensayos clínicos, en los resúmenes de congresos científicos y en las listas de referencias de los estudios incluidos, y se estableció contacto con expertos en el tema. Esta actualización incluye más búsquedas hasta septiembre de 2017.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios (ECA) que compararon agentes anti-RFCE con o sin quimioterapia convencional versus quimioterapia convencional sola o ningún tratamiento en pacientes con CEO comprobado a lo largo de la historia.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, evaluaron el riesgo de sesgo y realizaron la evaluación GRADE.

Resultados principales: 

De las 6105 referencias obtenidas a través de la búsqueda en la literatura y las 15 referencias adicionales derivadas de búsquedas en la literatura gris, se identificaron siete ECA que cumplieron con los criterios de inclusión e incluyeron 1725 participantes. Los resultados de los ensayos muestran que, después que se administra la quimioterapia de primera línea, el tratamiento de mantenimiento con erlotinib (inhibidor de la tirosinaquinasa [ITK] del RFCE) probablemente da lugar a una diferencia pequeña o a ninguna diferencia en la supervivencia general (cociente de riesgos instantáneos [CRI] 0,99; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,81 a 1,20; un estudio; 835 participantes; evidencia de certeza baja), y puede dar lugar a una diferencia pequeña o a ninguna diferencia en la supervivencia libre de progresión (CRI 1,05; IC del 95%: 0,90 a 1,23; un estudio; 835 participantes; evidencia de certeza muy baja). Menos del 50% de los participantes proporcionaron datos de calidad de vida, y los autores de los estudios informaron estos resultados de forma incompleta. La certeza de la evidencia es muy baja, pero el tratamiento puede reducir la calidad de vida en comparación con la observación.

El tratamiento con un ITK del RFCE (vandetanib) en las pacientes con recidiva del CEO probablemente da lugar a una diferencia pequeña o a ninguna diferencia en la supervivencia general (CRI 1,25; IC del 95%: 0,80 a 1,95; un estudio; 129 participantes; evidencia de certeza baja), y puede dar lugar a una diferencia pequeña o a ninguna diferencia en la supervivencia libre de progresión (CRI 0,99; IC del 95%: 0,69 a 1,42; un estudio; 129 participantes; evidencia de certeza muy baja). En el tratamiento de las pacientes con recidiva, administrar un ITK del RFCE puede aumentar un poco algunos efectos tóxicos, como erupción cutánea grave (cociente de riesgos [CR] 13,63; IC del 95%: 0,78 a 236,87; un estudio; 125 participantes; evidencia de certeza muy baja). Los datos de calidad de vida no estaban disponibles para el metanálisis.

El tratamiento con anticuerpos anti-RFCE en la recidiva del CEO puede dar lugar o no a una diferencia en la supervivencia general (CRI 0,93; IC del 95%: 0,74 a 1,18; cuatro estudios; 658 participantes; evidencia de certeza moderada), y puede tener o no efectos sobre la supervivencia libre de progresión (CRI 0,90; IC del 95%: 0,70 a 1,16; cuatro estudios; 658 participantes; evidencia de certeza baja). El tratamiento con anticuerpos anti-RFCE puede aumentar o no los efectos secundarios, que incluyen náuseas o vómitos (CR 1,27; IC del 95%: 0,56 a 2,89; tres estudios; 503 participantes; evidencia de certeza baja), fatiga grave (CR 1,06; IC del 95%: 0,66 a 1,73; I² = 0%; cuatro estudios; 652 participantes; evidencia de certeza baja), e hipopotasemia (CR 2,01; IC del 95%: 0,80 a 5,06; I² = 0%; tres estudios; 522 participantes; evidencia de certeza baja). Las tasas de diarrea grave fueron heterogéneas entre los estudios (CR 2,87; IC del 95%: 0,59 a 13,89; cuatro estudios; 652 participantes; evidencia de certeza baja), y el análisis de subgrupos mostró que la diarrea grave fue más probable con pertuzumab (CR 6,37; IC del 95%: 1,89 a 21,45; I² = 0%; tres estudios; 432 participantes; evidencia de certeza baja) que con el tratamiento con seribantumab (CR 0,38; IC del 95%: 0,07 a 2,23; I² = 0%; un estudio; 220 participantes; evidencia de certeza muy baja). Los datos de la calidad de vida se informaron de manera incompleta y no fue posible combinarlos en un metanálisis.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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