Intervenciones teóricas para la anticoncepción

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Las teorías y los modelos ayudan a explicar cómo se produce el cambio del comportamiento. La investigación de la prevención del VIH ha utilizado teorías y modelos. Los programas para prevenir las infecciones de transmisión sexual (ITS) a menudo se basan en la ciencia de la conducta. El campo de la salud ha utilizado muchas teorías y modelos del cambio. Sin embargo, los programas que abordan el control de la natalidad a menudo no han declarado una base teórica.

Se realizaron búsquedas computarizadas para encontrar ensayos controlados con asignación aleatoria que probaron programas teóricos para mejorar el uso del control de la natalidad (MEDLINE, POPLINE, CENTRAL, PsycINFO, EMBASE, ClinicalTrials.gov e ICTRP). También se escribió a los investigadores para encontrar otros ensayos.

Los ensayos probaron un programa teórico para mejorar el uso del control de la natalidad. Se excluyeron los ensayos centrados en los grupos de alto riesgo y en programas para prevenir las infecciones de transmisión sexual o el VIH. Los programas abordaron el uso de uno o más métodos de control de la natalidad. Los informes mostraron que la teoría o el modelo formaron parte del diseño del programa. La comparación podía ser la atención habitual, otro programa teórico o ninguna intervención.

Las medidas de resultado principales fueron embarazo, elección del método de control de la natalidad, cambio en el uso del control de la natalidad y continuación del uso del control de la natalidad. No se combinaron los ensayos porque los programas estudiados fueron diferentes entre sí.

Se encontraron 14 ensayos. Dos de diez ensayos con datos sobre embarazos o partos mostraron mejores resultados en un grupo con intervención teórica. Cuatro de diez ensayos en los que se utilizó un control de la natalidad (diferente de los preservativos) también mostraron mejores resultados en un grupo de tratamiento. Para el uso de preservativos, un grupo con intervención teórica tuvo mejores resultados en tres de ocho ensayos. La teoría cognitiva social fue la base principal para cinco ensayos, tres de los cuales mostraron resultados positivos. Dos ensayos basados en otros modelos cognitivos sociales tuvieron resultados favorables, al igual que dos de cuatro centrados en las entrevistas motivacionales. Hubo varias sesiones o contactos en 13 de los 14 ensayos. De siete programas con buenos resultados, cinco se dirigieron a las adolescentes, y cuatro incluyeron sesiones grupales. Tres ensayos con buenos resultados trabajaron con una persona a la vez. Siete ensayos se clasificaron como de alta calidad; tres de los cuales funcionaron bien.

Los profesionales sanitarios quizás deseen utilizar los programas que funcionaron en sus consultorios. Aún se necesita investigación de buena calidad para la prevención del embarazo. Un uso más cuidadoso de las teorías únicas ayudaría a obtener información sobre qué es útil. Se necesita una mejor información sobre cómo se realizó la investigación y cómo se proporcionó el programa.

Conclusiones de los autores: 

Los investigadores y médicos de planificación familiar podrían adaptar las intervenciones eficaces. En la salud reproductiva se necesitan estudios de investigación de alta calidad sobre el cambio del comportamiento, especialmente en ámbitos clínicos y de bajos recursos. Una utilización más minuciosa de las teorías únicas podría ser de ayuda, debido a que mejoraría el informe sobre la investigación de diseño y la ejecución de intervenciones.

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Antecedentes: 

El uso explícito de la teoría en la investigación ayuda a ampliar la base del conocimiento. Las teorías y los modelos se han utilizado ampliamente en la investigación de la prevención del VIH y en las intervenciones para prevenir las infecciones de transmisión sexual (ITS). El campo del comportamiento en salud utiliza muchas teorías o modelos de cambio. Sin embargo, las intervenciones educacionales que abordan la anticoncepción a menudo no tienen una base teórica declarada.

Objetivos: 

Examinar los ensayos controlados aleatorios (ECA) que probaron un enfoque teórico para informar la elección del método anticonceptivo; promover el uso de métodos anticonceptivos; o promover el cumplimiento o la continuación de un régimen anticonceptivo.

Estrategia de búsqueda (: 

Se efectuaron búsquedas en bases de datos informáticas en busca de ensayos que probaron una intervención teórica para mejorar del uso de métodos anticonceptivos (MEDLINE, POPLINE, CENTRAL, PsycINFO, EMBASE, ClinicalTrials.gov e ICTRP). También se escribió a los investigadores para encontrar otros ensayos.

Criterios de selección: 

Ensayos que probaron una intervención teórica para mejorar el uso de métodos anticonceptivos. Se excluyeron los ensayos que se centraron en los grupos de alto riesgo y en la prevención de las infecciones de transmisión sexual o el VIH. Intervenciones que abordaron el uso de uno o más métodos anticonceptivos. Los informes proporcionaron pruebas de que la intervención se basó en una teoría o modelo específicos. Las medidas de resultado primarias fueron embarazo, elección del método anticonceptivo, inicio o cambio en el uso de métodos anticonceptivos, cumplimiento con el régimen anticonceptivo y continuación de la anticoncepción.

Obtención y análisis de los datos: 

El autor principal evaluó los resúmenes para su elegibilidad. Dos autores extrajeron los datos de los estudios incluidos. Se calcularon los odds ratio para los resultados dicotómicos. No se realizó un metanálisis debido a las diferencias en la intervención.

Resultados principales: 

Catorce ECAs cumplieron los criterios de inclusión. En dos de diez ensayos con datos sobre embarazos o partos, un grupo de intervención teórica mostró mejores resultados. Cuatro de los diez ensayos que utilizaron datos sobre métodos anticonceptivos (diferentes de los preservativos) mostraron mejores resultados en un grupo experimental. Para el uso de preservativos, un grupo con intervención teórica tuvo mejores resultados en tres de ocho ensayos. La teoría cognitiva social fue la base teórica principal en cinco ensayos, tres de los cuales mostraron resultados positivos. Dos ensayos basados en otros modelos cognitivos sociales tuvieron resultados favorables, al igual que dos de cuatro centrados en las entrevistas motivacionales. Trece ensayos proporcionaron contactos o sesiones múltiples. De siete intervenciones eficaces, cinco se dirigieron a las adolescentes, que incluyeron cuatro pacientes con sesiones grupales. Tres ensayos eficaces tuvieron sesiones individuales. Siete ensayos se clasificaron como de calidad alta o moderada; tres de esos siete ensayos tuvieron resultados favorables.

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