Bacilo de Calmette-Guerin intravesical versus epirrubicina para el cáncer de vejiga Ta y T1

La resección transuretral (RTU) es el método de tratamiento habitual para los pacientes que, cuando se les examina con un cistoscopio, se les encuentran crecimientos anormales en el urotelio (estadio Ta) y/o en la lámina propia (estadio T1). Sin embargo, la recurrencia tumoral postoperatoria es un problema clínico importante. Por lo tanto, el bacilo intravesical Calmette-Guérin o epirubicina después de la cirugía se utilizan a menudo para tratar de prevenir la recurrencia del cáncer. Esta revisión encontró que el Bacilo de Calmette-Guerin intravesical es más eficaz que la epirrubicina para prevenir la recurrencia del cáncer. Sin embargo, el Bacilo de Calmette-Guérin parece inducir mayores efectos adversos locales y sistémicos que la epirubicina.

Conclusiones de los autores: 

Los datos del presente metanálisis indican que el tratamiento con BCG intravesical es más eficaz que la EPI para reducir la recurrencia tumoral del cáncer de vejiga Ta y T1. Sin embargo, el BCG parece asociarse con una incidencia mayor de efectos adversos como cistitis inducida por el fármaco, hematuria y toxicidad sistémica que la EPI. Por lo tanto, la calidad general de la evidencia es más bien deficiente. Se necesitan ensayos controlados aleatorizados de alta calidad y bien diseñados, con una buena ocultación de la asignación.

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Antecedentes: 

El cáncer de vejiga representa aproximadamente el 4,4% de las neoplasias malignas en adultos y aproximadamente el 80% del cáncer de vejiga se presenta inicialmente como carcinoma de células de transición que se limita al urotelio (estadio Ta) o a la lámina propia (estadio T1). Se ha demostrado que la administración intravesical del Bacilo de Calmette-Guerin (BCG) y epirrubicina (EPI) reduce la recurrencia tumoral y previene o retrasa la progresión a invasión muscular y metástasis. Sin embargo, todavía se debe explorar la comparación de la eficacia y la seguridad del BCG intravesical y la EPI en el cáncer de vejiga.

Objetivos: 

Determinar la eficacia y la seguridad del BCG con la EPI en el tratamiento del cáncer de vejiga Ta y T1.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizó una búsqueda exhaustiva en MEDLINE (enero de 1966 a abril de 2010), EMBASE (enero de 1980 a abril de 2010), la Cochrane Library (Número 5, 2010), Health Services Technology, Administration, and Research (HealthSTAR) y CancerLit, etc., y se realizaron búsquedas manuales en revistas relevantes.

Criterios de selección: 

Se incluyeron todos los ensayos aleatorizados o cuasialeatorizados (en los que la asignación se obtuvo por alternancia, p.ej., registros médicos alternativos, fecha de nacimiento u otros métodos predecibles) en pacientes con cáncer de vejiga Ta o T1 que compararon la BCG intravesical con el EPI. No se aplicaron restricciones de idioma.

Obtención y análisis de los datos: 

La elegibilidad de los ensayos, la calidad metodológica y la extracción de los datos fueron evaluadas de forma independiente por dos revisores. Para comparar los resultados dicotómicos (frecuencia de recurrencia tumoral, enfermedad progresiva por estadio, mortalidad, metástasis distantes, efectos adversos sistémicos y locales, tratamiento diferido o interrumpido debido a efectos adversos) se utilizaron los cocientes de riesgos (CR) con los intervalos de confianza (IC) del 95%.

Resultados principales: 

En esta revisión se incluyeron cinco ensayos con 1 111 participantes. Se trataron 549 pacientes con BCG y 562 con EPI. Las características iniciales de los participantes incluidos fueron similares entre los cinco ensayos. Se encontró que casi ninguno de los estudios incluidos describió claramente el método de generación de secuencias, ocultación de la asignación y cegamiento. Sólo dos ensayos de 769 pacientes tenían datos suficientes para analizar tanto la mortalidad específica de la enfermedad como la mortalidad general. No hubo diferencias significativas para la mortalidad entre el BCG y el EPI (mortalidad general): CR 0,86; IC del 95%: 0,71 a 1,04; p = 0,12; mortalidad específica de la enfermedad: CR 0,94; IC del 95%: 0,23 a 0,80; p = 0,93; En cuatro estudios que informaron efectos adversos locales, la BCG se asoció con un número significativamente mayor de cistitis inducida por fármacos (BCG, 54,1% (232/429); EPI, 31,7% (140/441)) y hematuria (BCG, 30,8% (132/429); EPI, 16,1% (71/440)). De manera similar, en tres estudios que informaron efectos adversos sistémicos, la BCG tuvo una toxicidad significativamente mayor que el EPI (34,8% (134/385) versus 1,3% (5/393), respectivamente).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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