Fármacos para la fatiga asociada con el tratamiento paliativo

En una enfermedad avanzada como el cáncer la fatiga se puede describir como cansancio, debilidad o falta de energía. La fatiga puede afectar la actividad diaria y la calidad de vida, y los pacientes con tratamiento paliativo la informan con frecuencia. Las causas subyacentes de la fatiga no se comprenden muy bien y la fatiga es difícil de tratar.

Se realizaron búsquedas en la literatura en abril de 2014 y se encontraron 45 ensayos controlados aleatorios para esta actualización de la revisión. Se analizaron los datos de 4696 participantes que recibieron tratamiento para su fatiga. Los ensayos trataron enfermedades neurológicas (como la esclerosis múltiple [753 participantes], el síndrome pospoliomielitis [58] y la enfermedad de Parkinson [19]), diferentes tipos de cáncer (3223), infección por VIH/SIDA (514), insuficiencia renal terminal (56), enfermedad avanzada multitipo en pacientes de hospicios (30), esclerosis lateral amiotrófica (28) y enfermedad pulmonar crónica terminal (15).

Hubo pruebas débiles sobre la eficacia de la amantadina, la pemolina y el modafinilo en cuanto a la reducción de la fatiga en pacientes con esclerosis múltiple. También hubo pruebas débiles sobre la eficacia de la carnitina y el donepezilo para la fatiga relacionada con el cáncer. Un ensayo pequeño indicó que los pacientes con infección por VIH/SIDA y fatiga parecieron beneficiarse con el tratamiento con metilfenidato o pemolina. Hubo algunas pruebas de baja calidad de ensayos pequeños de que el metilfenidato, un fármaco estimulante que mejora la concentración, es efectivo para el tratamiento de la fatiga relacionada con el cáncer. No hubo información acerca de la dexanfetamina, la paroxetina o la testosterona.

Estudios anteriores han mostrado que la eritropoyetina y la darbepoyetina, fármacos que mejoran la anemia (falta de hierro), también son efectivos para la fatiga relacionada con el cáncer. Sin embargo, debido a los problemas de seguridad y a los efectos secundarios observados en los estudios más recientes, la eritropoyetina y la darbepoyetina ya no se deben utilizar. Por lo tanto, se excluyeron estos fármacos de esta actualización de la revisión.

En general, en su mayoría los efectos adversos de los fármacos investigados al parecer fueron leves.

Según las pruebas limitadas de estudios pequeños, las pruebas no apoyan la administración de un fármaco específico para el tratamiento de la fatiga en el tratamiento paliativo. Los ensayos futuros deben medir la fatiga en las enfermedades avanzadas mediante medidas comparables y estandarizadas.

Conclusiones de los autores: 

Sobre la base de las pruebas limitadas no se puede recomendar un fármaco específico para el tratamiento de la fatiga en los pacientes con tratamiento paliativo. Los estudios de investigación sobre la fatiga en el tratamiento paliativo parecen centrarse en el modafinilo y el metilfenidato, que pueden tener efectos beneficiosos en el tratamiento de la fatiga asociada con el tratamiento paliativo, aunque se necesitan estudios de investigación adicionales acerca de su eficacia. La dexametasona, la metilprednisolona, el ácido acetilsalicílico, el armodafinil, la amantadina y la L-carnitina se deben examinar de forma adicional. Se necesita lograr un consenso con respecto a los parámetros de resultado de la fatiga para los ensayos clínicos.

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Antecedentes: 

Esta revisión actualiza la revisión original "Tratamientos farmacológicos para la fatiga asociada con el tratamiento paliativo" y también incorpora la revisión "Farmacoterapia para el tratamiento de la fatiga relacionada con el cáncer".

En los individuos sanos, la fatiga es una respuesta protectora al estrés físico o mental, que a menudo se alivia con el descanso. Por el contrario, la fatiga en los pacientes que reciben tratamiento paliativo puede ser gravemente debilitante y a menudo no se contrarresta con el descanso, por lo que repercute en las actividades diarias y la calidad de vida. La fatiga se da con frecuencia en los pacientes con enfermedades avanzadas (p.ej. fatiga relacionada con el cáncer) y las modalidades utilizadas para tratar el cáncer a menudo pueden contribuir. Las cuestiones que adicionalmente complican la fatiga son su naturaleza multidimensional y subjetiva y que no existe consenso para definirla. No se conoce completamente la fisiopatología de la fatiga y para tratarla se necesitan enfoques de tratamiento basados en pruebas.

Objetivos: 

Evaluar la eficacia de los tratamientos farmacológicos para la fatiga en los tratamientos paliativos, haciendo énfasis en los pacientes con enfermedades en estadio avanzado, incluidos los pacientes con cáncer y otras enfermedades crónicas.

Estrategia de búsqueda (: 

Para esta actualización, se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL), MEDLINE, PsycINFO, EMBASE y en una selección de revistas de cáncer hasta el 28 abril 2014. Se buscó en las referencias de artículos identificados y se contactó con los autores para obtener datos no informados. Para validar la estrategia de búsqueda se seleccionaron referencias centinela.

Criterios de selección: 

Se consideraron los ensayos controlados aleatorios (ECA) sobre los tratamientos paliativos en adultos con énfasis en el tratamiento farmacológico de la fatiga en comparación con placebo, la aplicación de dos fármacos, la atención habitual o una intervención no farmacológica. El resultado primario debía ser la fatiga no específica (o términos relacionados, como astenia). No se incluyeron estudios sobre la fatiga relacionada con el tratamiento antineoplásico (p.ej. quimioterapia, radioterapia, intervención quirúrgica). También se incluyeron resultados secundarios que se evaluaron en los estudios relacionados con la fatiga (p.ej. agotamiento, cansancio).

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión (MM y MC) evaluaron de forma independiente la calidad de los ensayos y extrajeron los datos. Se examinaron los resultados de la búsqueda y se incluyeron los estudios si cumplían los criterios de selección. Se realizaron metanálisis cuando se identificaron dos estudios o más que investigaban un fármaco específico con la misma dosis en una población con la misma enfermedad y que utilizaron el mismo instrumento o escala de evaluación. Además, mediante la creación de tablas resumen se comparó el tipo de fármaco investigado en poblaciones específicas, así como los efectos adversos frecuentes del tratamiento de la fatiga.

Resultados principales: 

Para esta actualización, se examinaron 1645 publicaciones de las cuales 45 cumplieron los criterios de inclusión (20 estudios adicionales a las revisiones anteriores). En total, se analizaron los datos de 18 fármacos y 4696 participantes. Hubo un grado muy alto de heterogeneidad estadística y clínica en los ensayos y los motivos se analizan en la revisión. Hubo algunas fuentes de sesgo potencial en los estudios incluidos, incluida la falta de descripción de los métodos de cegamiento y ocultación de la asignación, así como el tamaño pequeño de las poblaciones de estudio. En el metanálisis se incluyeron los estudios que investigaron la pemolina y el modafinilo en pacientes con fatiga asociada a la esclerosis múltiple (EM), así como el metilfenidato en pacientes con cáncer avanzado y fatiga. Los resultados de los tratamientos señalan que existen pruebas débiles y no concluyentes de la eficacia de la amantadina, la pemolina y el modafinilo en la esclerosis múltiple, y de la carnitina y el donepezilo en la fatiga relacionada con el cáncer. El metilfenidato y la pemolina parecen ser efectivos en los pacientes con VIH, aunque estos datos se basan solamente en un estudio por intervención, con un número moderado de participantes en cada estudio. El metanálisis muestra un efecto superior calculado para el metilfenidato en la fatiga relacionada con el cáncer (diferencia de medias estandarizada [DME] 0,49; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,15 a 0,83). No fue posible describir los efectos terapéuticos de la dexanfetamina, la paroxetina o la testosterona. Hubo diversos hallazgos para los resultados secundarios en algunos estudios. La mayoría de los estudios tuvieron un bajo número de participantes y fueron heterogéneos. En general, las reacciones adversas fueron leves y tuvieron poca o ninguna repercusión.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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