Transmisión del VIH de la madre al hijo a través de la leche materna

Transmisión del VIH de la madre al hijo a través de la leche materna

La transmisión vertical del VIH es la principal forma en que los niños contraen el VIH. Dicha transmisión puede tener lugar cuando el niño todavía está en el útero de la madre, alrededor del tiempo del nacimiento o mediante la lactancia materna después del nacimiento. Cientos de miles de niños se infectan de esta manera todos los años, y la mayoría pertenece a países en vías de desarrollo. Se han logrado importantes avances para prevenir la transmisión vertical cuando el recién nacido todavía se encuentra en el útero de la madre, o alrededor del tiempo en que el neonato nace. En muchos contextos ricos en recursos, se aconseja a las madres con infección por VIH que no amamanten a sus hijos y hay opciones factibles y asequibles para la lactancia materna. Sin embargo, en partes del mundo donde vive la gran mayoría de las madres con infección por VIH, evitar por completo la lactancia materna no es a menudo factible (p.ej., debido a la falta de disponibilidad de agua limpia y de obtener alimentación de reemplazo asequible). Por lo tanto, se necesitan realizar de manera urgente intervenciones para prevenir la transmisión de la infección por VIH a través de la leche materna. Los autores encontraron que, además de evitar por completo la lactancia materna si es seguro y asequible, la lactancia materna exclusiva (en la que el recién nacido recibe sólo leche materna) durante los primeros meses de vida ayuda a prevenir la transmisión (en comparación con lactancia materna complementada con la alimentación del recién nacido con otros líquidos o sólidos). Otra intervención, que administraba al recién nacido una medicina contra el VIH (antirretroviral) durante la lactancia materna, disminuye el riesgo de transmisión del VIH de madre a hijo.La implementación de tales intervenciones, así como el desarrollo de más y mejores intervenciones, es esencial.

Conclusiones de los autores: 

Evitar por completo la lactancia materna es eficaz para prevenir la transmisión vertical del VIH, pero esta intervención tiene morbilidad asociada significativa (p.ej., morbilidad diarreica si la fórmula se prepara con agua sucia). Si se inicia la lactancia materna, dos intervenciones 1). lactancia materna exclusiva durante los primeros meses de vida;y 2) profilaxis antirretroviral crónica para el lactante (nevirapina sola, o nevirapina con zidovudina) son eficaces para prevenir transmisión.

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Antecedentes: 

La transmisión vertical del virus de inmunodeficiencia humana tipo 1 (VIH) representa la forma más frecuente de infección pediátrica por VIH. Se han desarrollado e implementado intervenciones eficaces y efectivas para prevenir la transmisión intrauterina e intraparto de la infección por VIH. Sin embargo, una gran parte de la transmisión vertical del VIH se produce de manera posnatal, a través de la leche materna.

Objetivos: 

Los objetivos de esta revisión sistemática fueron compilar y evaluar las pruebas con respecto a las intervenciones para reducir la transmisión vertical posnatal tardía del VIH, y determinar la eficacia de tales intervenciones en la reducción de la transmisión vertical posnatal tardía del VIH, de la supervivencia global y la supervivencia sin VIH.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas electrónicas mediante PubMed, EMBASE y otras bases de datos para 1980 a 2008. También se realizaron búsquedas manuales de las listas de referencias de las revisiones y estudios pertinentes y de resúmenes de congresos relevantes.  Se estableció contacto con los expertos en el ámbito para obtener cualquier otro estudio. La estrategia de búsqueda fue iterativa.    

Criterios de selección: 

En el análisis, se incluyeron ensayos clínicos aleatorios que evaluaban la eficacia de las intervenciones para prevenir la transmisión vertical del VIH a través de la leche materna. También se incluyeron otros ensayos y estudios de cohortes de la intervención con datos pertinentes, pero la asignación al azar no fue factible debido a la naturaleza de la intervención (es decir, la modalidad de alimentación del lactante).

Obtención y análisis de los datos: 

Los datos relacionados con el estado de infección por VIH de neonatos nacidos de mujeres con infección por VIH, según la intervención, se extrajeron de los informes de los estudios.

Resultados principales: 

Se incluyeron seis ensayos clínicos aleatorios y un estudio de cohortes de la intervención en esta revisión. Dos ensayos abordaron el tema del acortamiento de la duración de (o eliminación) la exposición a la leche materna. En un ensayo que comparaba la lactancia materna con la alimentación con leche de fórmula, la alimentación con fórmula fue eficaz para prevenir la transmisión vertical del VIH (la probabilidad acumulada de la infección por VIH a los 24 meses fue del 36,7% en el brazo de lactancia materna y del 20,5% en el brazo de la fórmula [p = 0,001]), pero las tasas de mortalidad y malnutrición durante los dos primeros años de vida fueron similares en los dos grupos. En un ensayo sobre el cese temprano de la lactancia materna, la supervivencia sin VIH fue similar entre los niños que dejaron de ser amamantados alrededor de los cuatro meses de vida y los que siguieron siendo amamantados. Otro ensayo que abordaba la administración de suplementos de vitaminas encontró más casos de infección por VIH entre los hijos de las mujeres en el brazo de vitamina A. No se mostró la eficacia para otros suplementos de vitaminas. Un estudio de cohortes de la intervención evaluó el riesgo de transmisión vertical según la modalidad de alimentación del lactante, y encontró mayores riesgos de transmisión vertical entre los niños amamantados que también recibían sólidos (cociente de riesgos = 10,87; p = 0,018), así como mayores tasas de mortalidad a los tres meses (cociente de riesgos instantáneos = 2,06) entre los neonatos que recibían leche que no era materna (en vez de lactancia materna exclusiva). Tres ensayos evaluaron la profilaxis antirretroviral para los neonatos en lactancia materna. Un ensayo encontró que la lactancia materna con profilaxis de zidovudina (tasa de transmisión = 9,0%) no fue tan efectiva como la alimentación con leche de fórmula (tasa de transmisión del 5,6%) para prevenir la transmisión de VIH posnatal tardía (p = 0,04). La lactancia materna con profilaxis de zidovudina y la alimentación con fórmula tenía tasas de supervivencia sin VIH equivalentes a los 18 meses (p = 0,60). Dos ensayos sobre la profilaxis de nevirapina prolongada demostraron tener eficacia. En el primero (los datos se combinaron de los ensayos realizados en tres países diferentes), un ciclo de seis semanas de nevirapina resultó en un riesgo menor de transmisión de VIH a las seis semanas de vida (p = 0,009), pero no a los seis meses de vida (p = 0,016). En el segundo, la administración de nevirapina hasta las 14 semanas de vida (5,2%) o nevirapina con zidovudina hasta las 14 semanas de vida (6,4%) resultó en riesgos significativamente menores de transmisión vertical del VIH a los nueve meses de vida que un régimen de control con profilaxis de periparto (10,6%) (p Conclusiones de los autores

Evitar por completo la lactancia materna es eficaz para prevenir la transmisión vertical del VIH, pero esta intervención tiene morbilidad asociada significativa (p.ej., morbilidad diarreica si la fórmula se prepara con agua sucia). Si se inicia la lactancia materna, dos intervenciones 1). lactancia materna exclusiva durante los primeros meses de vida;y 2) profilaxis antirretroviral crónica para el lactante (nevirapina sola, o nevirapina con zidovudina) son eficaces para prevenir transmisión.

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