Olanzapina versus otros antipsicóticos atípicos para la esquizofrenia

Esta revisión examinó los efectos de la olanzapina en comparación con otros fármacos antipsicóticos de segunda generación para la esquizofrenia. Se identificaron 50 estudios relevantes con 9476 participantes que compararon olanzapina con amisulprida, aripiprazol, clozapina, quetiapina, risperidona y ziprasidona. Actualmente, no hay comparaciones disponibles de la olanzapina con los fármacos antipsicóticos de segunda generación sertindol o zotepina. La olanzapina fue algo más eficaz que el aripiprazol, la quetiapina, la risperidona y la ziprasidona, mientras que no hubo diferencias en cuanto a la eficacia en comparación con la amisulprida y la clozapina. La desventaja principal de la olanzapina fue el mayor aumento de peso y los problemas metabólicos asociados en comparación con todos los demás fármacos antipsicóticos de segunda generación, a excepción de la clozapina.

Conclusiones de los autores: 

La olanzapina puede ser un fármaco algo más eficaz que algunos otros fármacos antipsicóticos de segunda generación. Esta pequeña superioridad en la eficacia debe sopesarse frente a un mayor aumento de peso y problemas metabólicos asociados que la mayoría de los otros fármacos antipsicóticos de segunda generación, excepto la clozapina. Estas conclusiones son provisionales debido al gran número de pacientes que abandonaron los estudios de forma temprana, lo cual posiblemente limita la validez de los hallazgos. Se necesitan ensayos adicionales grandes y bien diseñados para establecer los efectos relativos de diferentes fármacos antipsicóticos de segunda generación.

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Antecedentes: 

En muchos países del mundo industrializado, los antipsicóticos de segunda generación (atípicos) se han convertido en el tratamiento farmacológico de primera línea para los pacientes con esquizofrenia. La cuestión de si los efectos de los diversos antipsicóticos de segunda generación difieren, y en caso afirmativo en qué medida, es objeto de debate. En esta revisión, se examinó la diferencia en eficacia y tolerabilidad de la olanzapina con respecto a los otros antipsicóticos de segunda generación.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de la olanzapina comparada con otros antipsicóticos atípicos en pacientes con esquizofrenia y psicosis esquizomorfas.

Métodos de búsqueda: 

1. Búsqueda electrónica
Se buscó en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Esquizofrenia (Cochrane Schizophrenia Group) (abril de 2007), el cual se basa en búsquedas frecuentes en BIOSIS, CENTRAL, CINAHL, EMBASE, MEDLINE y PsycINFO.

2. Búsqueda de referencias
Se examinaron las referencias de todos los estudios identificados en busca de ensayos adicionales.

3. Contacto personal
Se estableció contacto con el primer autor de cada estudio incluido para obtener la información que faltaba.

4. Compañías farmacéuticas
Se estableció contacto con los fabricantes de todos los antipsicóticos atípicos incluidos para obtener datos adicionales.

Criterios de selección: 

Se incluyeron todos los ensayos aleatorizados que utilizaron al menos un diseño simple ciego (cegamiento del evaluador) y que compararon olanzapina oral con formas orales de amisulprida, aripiprazol, clozapina, quetiapina, risperidona, sertindol, ziprasidona o zotepina en pacientes con esquizofrenia o psicosis esquizomorfas.

Obtención y análisis de los datos: 

Se extrajeron los datos de forma independiente. Para los datos dicotómicos, se calcularon los riesgos relativos (RR) y sus intervalos de confianza (IC) del 95% en base a un análisis por intención de tratar, según un modelo de efectos aleatorios. Se calcularon los números necesarios a tratar/para dañar (NNT/NND) cuando fue apropiado. Para los datos continuos, se calcularon las diferencias de medias ponderadas (DMP), nuevamente en base a un modelo de efectos aleatorios.

Resultados principales: 

La revisión actualmente incluye 50 estudios y 9476 participantes que proporcionaron datos para seis comparaciones (olanzapina en comparación con amisulprida, aripiprazol, clozapina, quetiapina, risperidona o ziprasidona). En los estudios incluidos, el desgaste general fue considerable (49,2%), lo que dificultó la interpretación de los resultados.

La olanzapina mejoró el estado mental general (puntuación total PANSS) más que el aripiprazol (2 ECA, n= 794; DMP -4,96; IC: -8,06 a -1,85), la quetiapina (10 ECA, n= 1449; DMP -3,66; IC: -5,39 a -1,93), la risperidona (15 ECA, n= 2390; DMP -1,94; IC: -3,31 a -0,58) y la ziprasidona (4 ECA, n= 1291; DMP -8,32; IC: -10,99 a -5,64), pero no más que la amisulprida o la clozapina. Esta eficacia algo mejor fue confirmada por menos participantes en los grupos de olanzapina que abandonaron los estudios de forma temprana debido a la ineficacia del tratamiento en comparación con quetiapina (8 ECA, n= 1563; CR 0,56; IC: 0,44 a 0,70; NNT 11; IC: 6 a 50), risperidona (14 ECA, n= 2744; CR 0,78; IC: 0,62 a 0,98; NNT 50; IC: 17 a 100) y ziprasidona (5 ECA, n= 1937; CR 0,64; IC: 0,51 a 0,79; NNT 17; IC: 11 a 33).

Menos participantes del grupo de olanzapina en comparación con los grupos de tratamiento con quetiapina (2 ECA, n= 876; CR 0,56; IC: 0,41 a 0,77; NNT 11; IC: 7 a 25) y ziprasidona (2 ECA, n= 766; CR 0,65; IC: 0,45 a 0,93; NNT 17; IC: 9 a 100), pero no en comparación con el grupo de clozapina (1 ECA, n= 980; CR 1,28; IC: 1,02 a 1,61; NND no estimable), debieron ser rehospitalizados en los ensayos.

Excepto por la clozapina, todos los comparadores indujeron menos aumento de peso que la olanzapina (olanzapina en comparación con amisulprida: 3 ECA, n= 671; DMP 2,11kg; IC: 1,29kg a 2,94kg; aripiprazol: 1 ECA, n= 90; DMP 5,60kg; IC: 2,15kg a 9,05kg; quetiapina: 7 ECA, n= 1173; DMP 2,68kg; IC: 1,10kg a 4,26kg; risperidona: 13 ECA, n= 2116; DMP 2,61kg; IC: 1,48kg a 3,74kg; ziprasidona: 5 ECA, n= 1659; DMP 3,82kg; IC: 2,96kg a 4,69kg). Por lo general, los problemas asociados como el aumento de la glucosa y el colesterol fueron también más frecuentes en el grupo de olanzapina.

Otras diferencias en los efectos adversos no estuvieron tan bien documentadas. No obstante, la olanzapina puede asociarse con un número ligeramente mayor de efectos secundarios extrapiramidales que la quetiapina (uso de medicación antiparkinsoniana, 6 ECA, n= 1090; CR 2,05; IC: 1,26 a 3,32; NND 25; IC: 14 a 100), pero menos que la risperidona (uso de medicación antiparkinsoniana, 13 ECA, n= 2599; CR 0,78; IC: 0,65 a 0,95; NND 17; IC: 9 a 100) y la ziprasidona (uso de medicación antiparkinsoniana, 4 ECA, n= 1732; CR 0,70; IC: 0,50 a 0,97; NND no estimable). También puede aumentar la prolactina algo más que el aripiprazol, la clozapina y la quetiapina, aunque claramente menos que la risperidona (6 ECA, n= 1291; DMP -22,84; IC: -27,98 a -17,69).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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