Ablación endovenosa (radiofrecuencia y láser) y escleroterapia con espuma versus cirugía convencional para las venas varicosas

Las venas varicosas son venas superficiales dilatadas y tortuosas. Cuando están en las piernas pueden ser dolorosas, provocar picor o resultar antiestéticas, especialmente cuando los pacientes están de pie y caminando. Habitualmente las venas varicosas se tratan con cirugía para extraerlas mediante la extirpación al nivel de la rodilla (lo que se denomina ligadura alta y extirpación). Lo nuevos tratamientos menos invasivos sellan la vena principal con pérdidas en el muslo mediante escleroterapia con espuma, láser (terapia con láser endovenoso) o ablación por radiofrecuencia. Estas técnicas pueden dar lugar a menos dolor después del procedimiento, menos complicaciones y un retorno más rápido al trabajo y a las actividades normales con una mejoría en la calidad de vida del paciente y también pueden evitar la necesidad de anestesia general.

Esta revisión agrupó todos los ensayos controlados aleatorizados disponibles que compararon las técnicas nuevas con la cirugía en el tratamiento de las varicosidades de la vena safena interna. Se encontraron 13 ensayos, con un total combinado de 3081 pacientes asignados al azar, que cumplieron con los criterios de inclusión. Tres ensayos compararon la escleroterapia con espuma con la cirugía, ocho ensayos compararon la terapia con láser endovenoso con la cirugía y cinco compararon la ablación por radiofrecuencia con la cirugía (dos estudios tuvieron dos o más comparaciones con cirugía). En general, la calidad de los estudios fue aceptable; sin embargo, ninguno de los estudios trató de ocultar el tipo de tratamiento a los participantes, los investigadores ni a los médicos, o a quienes medían los resultados. La mayoría de los estudios también tuvieron otros sesgos.

En el caso de la espuma en comparación con la cirugía, no hubo diferencias entre los grupos de tratamiento en cuanto a la tasa de recurrencia medida por un médico ni la tasa de recurrencia que se observó por los síntomas del paciente. Tampoco hubo diferencias entre los grupos de tratamiento por fallos técnicos. Al comparar la terapia con láser y la cirugía, no hubo diferencias entre las tasas de recurrencia (ya sea observada por el médico o por los síntomas) o en la reapertura de la vena tratada (recanalización). El crecimiento de nuevas venas (neovascularización) y los fallos técnicos fueron mayores en el grupo de cirugía que en el de láser. En la comparación entre la ablación por radiofrecuencia y la cirugía no hubo diferencias entre los grupos de tratamiento en cuanto a la recurrencia, la recanalización, la neovascularización o el fallo técnico. Los resultados que miden los cambios en la calidad de vida de los pacientes, las complicaciones quirúrgicas y el dolor no se pudieron comparar directamente; sin embargo la calidad de vida aumentó en general de manera similar en todos los grupos de tratamiento y las complicaciones fueron en general bajas, especialmente las complicaciones importantes. El informe del dolor varió mucho entre los estudios, pero en general el dolor fue similar entre los grupos de tratamiento.

La evidencia limitada disponible apoya que la escleroterapia con espuma, la terapia con láser endovenoso y la ablación por radiofrecuencia no son peores que la cirugía abierta. Sin embargo, cabe señalar que hubo grandes diferencias entre la forma en que los estudios informaron de sus resultados, que incluyeron las definiciones y los puntos temporales de obtención. Estas diferencias limitaron los resultados de esta revisión. Se necesitan más datos de ensayos controlados aleatorizados que comparen estas novedosas terapias con la cirugía antes de conocer realmente su verdadero potencial.

Conclusiones de los autores: 

La evidencia actualmente disponible de ensayos clínicos indican que la EEGE, la TLEV y la ARF son al menos igual de efectivas que la cirugía en el tratamiento de las várices de la vena safena interna. Debido a las grandes incompatibilidades entre los ensayos y los diferentes puntos temporales de realización de las mediciones de los de los resultados, la evidencia carece de solidez. Se necesitan más ensayos aleatorizados, que deberían tener como objetivo informar y analizar los resultados de manera congruente para facilitar la realización de futuros metanálisis.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

Las técnicas mínimamente invasivas para el tratamiento de las várices de la vena safena interna incluyen escleroterapia con espuma guiada por ecografía (EEGE), ablación por radiofrecuencia (ARF) y terapia con láser endovenoso (TLEV). En comparación con la ligadura safenofemoral con extracción, también conocida como cirugía abierta o ligadura alta y extracción (LA/E), los efectos beneficiosos propuestos incluyen menos complicaciones, un regreso más rápido al trabajo, mejores puntuaciones de calidad de vida, menor necesidad de anestesia general y tasas de recurrencia equivalentes. Ésta es una actualización de una revisión publicada por primera vez en 2011.

Objetivos: 

Determinar si la ablación endovenosa (radiofrecuencia y láser) y la escleroterapia con espuma tienen ventajas o desventajas en comparación con la ligadura quirúrgica abierta safenofemoral y la extracción de las várices de la vena safena interna.

Métodos de búsqueda: 

Para esta actualización el coordinador de búsqueda de ensayos del Grupo Cochrane de Enfermedades Vasculares Periféricas (Cochrane Peripheral Vascular Diseases Group) realizó búsquedas en el Registro especializado (última búsqueda realizada en enero de 2014) y en CENTRAL (2013, número 12). También se realizaron búsquedas de detalles sobre estudios en curso o no publicados en las bases de datos de ensayos clínicos.

Criterios de selección: 

Se consideraron para inclusión todos los ensayos controlados aleatorizados (ECA) de EEGE, TLEV, ARF y LA/E. Los resultados primarios fueron varices recurrentes, recanalización, neovascularización, fracaso del procedimiento técnico, puntuaciones de calidad de vida del paciente y complicaciones asociadas.

Obtención y análisis de los datos: 

CN y RB, de forma independiente, revisaron, evaluaron y seleccionaron los ensayos que cumplían los criterios de inclusión. CN y RB extrajeron los datos y utilizaron la herramienta de la Colaboración Cochrane para evaluar el riesgo de sesgo. CN y RB establecieron contacto con los autores de los ensayos para aclarar los detalles según fuera necesario.

Resultados principales: 

En esta actualización se incluyeron ocho estudios adicionales, para un total de 13 estudios incluidos con un total combinado de 3081 pacientes asignados al azar. Tres estudios compararon la EEGE con la cirugía, ocho compararon la TLEV con la cirugía y cinco compararon la ARF con la cirugía (dos estudios tuvieron dos o más comparaciones con cirugía). La calidad de los estudios, evaluada a través de los seis dominios de riesgo de sesgo, fue generalmente moderada para todos los estudios incluidos; sin embargo ningún estudio cegó a los participantes, los investigadores ni a los médicos o a los evaluadores de resultados. Además, casi todos los estudios incluidos tuvieron otras fuentes de sesgo. La calidad general de la evidencia fue moderada debido a las variaciones en el informe de los resultados, lo que limitó la realización de metanálisis significativos de la mayoría de las medidas de resultados propuestas. En la comparación de EEGE versus cirugía, los hallazgos pueden haber indicado que no hay diferencias en la tasa de recurrencias en el grupo quirúrgico cuando se midió por los médicos, y que no hay diferencias entre los grupos en la recurrencia sintomática (odds ratio [OR] 1,74; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,97 a 3,12; p = 0,06 y OR 1,28; IC del 95%: 0,66 a 2,49, respectivamente). La recanalización y la neovascularización sólo se evaluaron en un único estudio. La recanalización a < 4 meses tuvo un OR de 0,66 (IC del 95%: 0,20 a 2,12), la recanalización > 4 meses un OR de 5,05 (IC del 95%: 1,67 a 15,28) y para la neovascularización un OR de 0,05 (IC del 95%: 0,00 a 0,94). No hubo diferencias en la tasa de fallos técnicos entre los dos grupos (OR 0,44; IC del 95%: 0,12 a 1,57). En el caso de la TLEV versus la cirugía, no hubo diferencias entre los grupos de tratamiento en la recurrencia observada por el médico ni en la recurrencia sintomática (OR 0,72; IC del 95%: 0,43 a 1,22; p = 0,22 y OR 0,87; IC del 95%: 0,47 a 1,62; p = 0,67, respectivamente). La recanalización temprana y la tardía no fueron diferentes entre los dos grupos de tratamiento (OR 1,05; IC del 95%: 0,09 a 12,77; p = 0,97 y OR 4,14; IC del 95%: 0,76 a 22,65; p = 0,10). La neovascularización y el fallo técnico se redujeron estadísticamente en el grupo de tratamiento con láser (OR 0,05; IC del 95%: 0,01 a 0,22; p < 0,0001 y OR 0,29; IC del 95%: 0,14 a 0,60; p = 0,0009, respectivamente). Los resultados a largo plazo (cinco años) se evaluaron en un estudio, por lo que no fue posible obtener una asociación, pero parece que la TLEV y la cirugía mantuvieron resultados similares. Al comparar la ARF con la cirugía, no hubo diferencias en la recurrencia observada por el médico (OR 0,82; IC del 95%: 0,49 a 1,39; p = 0,47); la recurrencia sintomática observada sólo se evaluó en un único estudio. Tampoco hubo diferencias entre los grupos de tratamiento en la recanalización (temprana o tardía) (OR 0,68; IC del 95%: 0,01 a 81,18; p = 0,87 y OR 1,09; IC del 95%: 0,39 a 3,04; p = 0,87, respectivamente), la neovascularización (OR 0,31; IC del 95%: 0,06 a 1,65; p = 0,17) o el fallo técnico (OR 0,82; IC del 95%: 0,07 a 10,10; p = 0,88).

Las puntuaciones de la calidad de vida, las complicaciones quirúrgicas y el dolor no se pudieron someter a un metanálisis; sin embargo la calidad de vida aumentó en general de manera similar en todos los grupos de tratamiento y las complicaciones generalmente fueron bajas, especialmente las complicaciones graves. El informe del dolor varió mucho entre los estudios, pero en general el dolor fue similar entre los grupos de tratamiento.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Tools
Information
Share/Save