Materiales para la obturación retrógrada en el tratamiento del conducto radicular

Pregunta de la revisión

Esta revisión examinó los efectos de diferentes materiales usados para la obturación retrógrada en niños y adultos en quienes es necesario este procedimiento para salvar el diente.

Antecedentes

La parte vital del diente, también conocida como pulpa del diente, puede inflamarse de manera irreversible como resultado de daño o infección bacteriana por la caries dental. Para abordar este problema, el odontólogo debe perforar un orificio para obtener acceso al espacio interno del diente o el sistema del conducto radicular y retirar el tejido infectado y los irritantes tóxicos mediante una combinación de limpieza mecánica e irrigación. Después de esto, el odontólogo rellena el espacio con un material de relleno inerte y sella la abertura. Este procedimiento se conoce como tratamiento del conducto radicular. Aunque los resultados son generalmente buenos, se registran unos pocos fracasos. Éstos pueden atribuirse a la complejidad del sistema del conducto radicular, que tiene muchas vías adicionales pequeñas comunicándose entre sí, lo que dificulta la eliminación completa de todas las toxinas e irritantes. Éstas pueden difundirse y causar infección alrededor de la raíz que se perpetúa de manera indefinida. Cuando falla el tratamiento del conducto radicular, una buena alternativa para salvar el diente es un retratamiento denominado obturación retrógrada. Durante la obturación retrógrada, el odontólogo corta un colgajo en la encía y crea un orificio en el hueso para acceder a la punta inferior de la raíz. Después de separar la punta, mediante una preparación minuciosa, se sella el ápice (sellado apical) y se rellena el orificio realizado previamente por el odontólogo con material dental. Se piensa que este proceso de sellado es el único factor más importante para lograr éxito en la obturación retrógrada del conducto radicular. Se han desarrollado muchos materiales para sellar la punta de la raíz; el agregado de trióxido mineral es el material de interés en la actualidad, pero no hay consenso acerca de qué material es mejor.

Características de los estudios

La evidencia de esta revisión, que se realizó junto con el Grupo Cochrane de Salud Oral, está actualizada el 13 de septiembre de 2016. Se incluyeron seis estudios que evaluaron a 916 participantes y 988 dientes, que se sometieron a empastes retrógrados utilizando diferentes tipos de material de empaste: agregado de trióxido mineral (ATM), material de restauración intermedio (MRI), ácido super etoxibenzoide (Super-EBA), compuesto de resina ligado a la dentina, cemento de ionómero de vidrio y amalgama. Se realizaron cinco estudios en Europa y uno en Asia. Los estudios midieron la tasa de éxito con métodos clínicos o radiológicos. Ninguno de los estudios informó posibles efectos secundarios.

Resultados clave

La evidencia limitada es insuficiente para establecer conclusiones en cuanto a los beneficios de un material sobre otro, de manera que no es posible recomendar qué material es mejor para usar en la obturación retrógrada.

Calidad de la evidencia

La evidencia presentada es de muy baja calidad por el reducido número de estudios disponibles (el riesgo de sesgo es alto en todos), los resultados fueron imprecisos y no pueden aplicarse a otros ámbitos/países.

Conclusiones de los autores: 

La evidencia limitada actual es insuficiente para establecer conclusiones en cuanto a los beneficios de un material sobre otro. Se concluye que se requieren más ECA de alta calidad.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

El tratamiento del conducto radicular es una secuencia de tratamientos que incluyen la limpieza, la conformación, la descontaminación y la obturación del conducto radicular. Se realiza convencionalmente a través de un orificio perforado en la corona del diente afectado, es decir, el tratamiento ortógrado del conducto radicular. Para los dientes que no pueden ser tratados con tratamiento ortógrado del conducto radicular o en quienes ha fracasado, la obturación retrógrada del conducto radicular (en la que se sella el conducto radicular desde el ápice radicular), es una buena alternativa. Por lo general, se usan muchos materiales, como la amalgama, el óxido de zinc-eugenol y el agregado de trióxido mineral (ATM). Dado que ninguno reúne los criterios de un material ideal, es fundamental la elección del material más eficaz.

Objetivos: 

Determinar los efectos de diferentes materiales usados para la obturación retrógrada en niños y adultos en quienes es necesario este procedimiento para salvar el diente.

Métodos de búsqueda: 

El especialista en información del Grupo Cochrane de Salud Oral (Cochrane Oral Health Group) realizó una búsqueda en las siguientes bases de datos: registro de ensayos del Grupo Cochrane de Salud Oral (Cochrane Oral Health's Trials Register) (hasta el 13 de septiembre de 2016); Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL; 2016, número 8) en la Cochrane Library (búsqueda 13 de septiembre de 2016); MEDLINE Ovid (1946 hasta el 13 de septiembre de 2016); Embase Ovid (1980 hasta el 13 de septiembre de 2016); LILACS BIREME Virtual Health Library (1982 hasta el 13 de septiembre de 2016); y OpenSIGLE (1980 a 2005). Se hicieron búsquedas de ensayos en curso en ClinicalTrials.gov y en la World Health Organization International Clinical Trials Registry Platform. También se realizaron búsquedas en la Chinese BioMedical Literature Database (en chino, desde 1978 hasta el 20 de septiembre de 2016); VIP (en chino, desde 1989 hasta el 20 de septiembre de 2016); en la China National Knowledge Infrastructure (en chino, desde 1994 hasta el 20 de septiembre de 2016); y en Sciencepaper Online (en chino, hasta el 20 de septiembre de 2016). No se impusieron restricciones de idioma ni de fecha de publicación en la búsqueda en las bases de datos electrónicas.

Criterios de selección: 

Se seleccionaron los ensayos controlados aleatorizados (ECA) que compararon diferentes materiales para obturación retrógrada, con tasa de éxito informada y evaluada por métodos clínicos o radiológicos, con un período de seguimiento de al menos 12 meses.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión extrajeron los datos de forma independiente y por duplicado. Se estableció contacto con los autores de los ensayos originales para obtener cualquier información faltante. Dos autores de la revisión, de forma independiente, evaluaron el riesgo de sesgo para cada estudio elegible, siguiendo las guías metodológicas Cochrane.

Resultados principales: 

Se incluyeron seis estudios (916 participantes con 988 dientes) informados en inglés. Todos los estudios presentaban un alto riesgo de sesgo. Los seis estudios examinaron cinco comparaciones diferentes: ATM versus material restaurativo intermedio (MRI), ATM versus cemento superácido etoxibenzoico (Super-EBA, sigla en inglés), Super-EBA versus MRI, composite de resina adherido a la dentina versus cemento de vidrio ionomérico y cemento de vidrio ionomérico versus amalgama. Por lo tanto, el agrupamiento de datos fue escaso y hubo muy poca evidencia para cada comparación.

Hay evidencia débil de poca o ninguna diferencia entre el ATM y el MRI en el primer año de seguimiento (riesgos relativos [RR] 1,09; intervalo de confianza (IC) del 95%): 0,97 a 1,22; 222 dientes; calidad de la evidencia: baja). Hay evidencia insuficiente de una diferencia entre el ATM y el MRI en la tasa de éxito en el segundo año de seguimiento (RR 1,06; IC del 95%: 0,89 a 1,25; 86 dientes, 86 participantes; calidad de la evidencia: muy baja). Todos los otros resultados se basaron en un único estudio. Hay evidencia insuficiente de diferencias entre el ATM y el Super-EBA en el seguimiento de un año (RR 1,03; IC del 95%: 0,96 a 1,10; 192 dientes, 192 participantes; calidad de la evidencia: muy baja), y sólo evidencia débil que indique que podría haber un pequeño aumento de la tasa de éxito al año de seguimiento a favor del IRM en comparación con la Super-EBA (RR 0,90; IC del 95%: 0,80 a 1,01; 194 dientes; calidad de la evidencia: muy baja). También fue insuficiente y débil la evidencia para demostrar que el composite de resina adherido a la dentina podría ser una mejor elección para aumentar la tasa de éxito de la obturación retrógrada en comparación con el cemento de vidrio ionomérico en el seguimiento a un año (RR 2,39; IC del 95%: 1,60 a 3,59; 122 dientes, 122 participantes; calidad de la evidencia: muy baja). Es insuficiente la evidencia de una diferencia entre el cemento de vidrio ionomérico y la amalgama en el seguimiento a un año (RR 0,98; IC del 95%: 0,86 a 1,12; 105 dientes; calidad de la evidencia: muy baja) y seguimientos a cinco años (RR 1,00; IC del 95%: 0,84 a 1,20; 82 dientes; calidad de la evidencia: muy baja).

Ninguno de estos estudios informó un evento adverso.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Tools
Information
Share/Save