Intervenciones conductuales y educativas complejas para la enuresis nocturna en niños

Las intervenciones complejas en combinación con alarmas reducen la enuresis nocturna en los niños, pero necesitan tiempo y esfuerzo por parte del niño y su familia.

La enuresis nocturna es frecuente durante la infancia y puede causar secuelas, estrés y problemas. Las alarmas en la cama son los tratamientos que actualmente parecen ser más eficaces a largo plazo. También pueden probarse intervenciones complejas como el entrenamiento de camas secas. Esto incluye utilizar una alarma para despertar al niño después de que ha mojado la cama y hacer que vaya al baño repetidamente y cambie sus propias sábanas. La revisión halló algunas pruebas de que esto quizás reduzca la tasa de recidiva del tratamiento de alarmas aún más, sin los efectos adversos del tratamiento farmacológico, pero necesita tiempo y esfuerzo. No hubo suficientes investigaciones que compararan las intervenciones complejas con otras técnicas.

Conclusiones de los autores: 

Aunque DBT y FSHT fueron mejores que la falta de tratamiento cuando se utilizaron en combinación con una alarma, no hubo pruebas suficientes para apoyar su uso sin una alarma. Una alarma por sí sola fue también mejor que el DBT por sí solo, pero hubo algunas pruebas de que la combinación de una alarma con DBT fue mejor que una alarma sola, lo que sugiere que el DBT puede incrementar el efecto de una alarma. También hubo algunas pruebas de que el contacto directo con un terapeuta podría mejorar los efectos de una intervención.

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Antecedentes: 

La enuresis nocturna (emisión involuntaria de orina durante el sueño) es una enfermedad socialmente molesta y estresante que afecta alrededor del 15% al 20% de los niños de cinco años y hasta el 2% de los adultos jóvenes.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de las intervenciones conductuales y educativas complejas sobre la enuresis nocturna en los niños y compararlas con otras intervenciones.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Incontinencia (Cochrane Incontinence Group trials register) (diciembre 2002) y en las listas de referencias de artículos relevantes. Fecha de las búsquedas más recientes: Diciembre 2002.

Criterios de selección: 

Se incluyeron todos los ensayos aleatorios o cuasialeatorios de intervenciones conductuales y educativas complejas para la enuresis nocturna en los niños, excepto aquellos centrados exclusivamente en la enuresis diurna. Las intervenciones de comparación incluyeron ausencia de tratamiento, métodos conductuales simples y físicos, alarmas, desmopresina, tricíclicos y otras intervenciones diversas.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores evaluaron de forma independiente la calidad de los ensayos elegibles y extrajeron los datos.

Resultados principales

Se identificaron 16 ensayos que incluyeron 1081 niños con una intervención conductual o educativa para la enuresis nocturna. La mayoría de los ensayos fueron pequeños y algunos presentaron problemas metodológicos, incluido el uso de un método cuasialeatorio de encubrimiento de la asignación en tres ensayos y diferencias de las características iniciales entre los grupos de los otros tres.

Una intervención compleja (como el entrenamiento para mantener la cama seca [dry bed training - DBT] o entrenamiento de espectro completo en el hogar [full spectrum home training - FSHT]) que incluyó alarma fue mejor que los grupos control sin tratamiento (p.ej. RR de fracaso o recidiva después de detener el DBT 0,25; IC del 95%: 0,16 a 0,39), pero no hubo pruebas suficientes con respecto a los efectos de las intervenciones complejas solas sin utilización de alarma. Una intervención compleja por sí sola no fue tan buena como una alarma por sí sola o la intervención complementada con una alarma (p.ej. RR de fracaso o recidiva después de DBT solo versus DBT más alarma 2,81; IC del 95%: 1,80 a 4,38). Por otro lado, una intervención compleja complementada con una alarma de cama quizá reduzca la tasa de recidiva comparada con la alarma por sí sola (p.ej. RR de fracaso o recidiva después de DBT más alarma versus alarma sola 0,5; IC del 95%: 0,31 a 0,80).

No hubo pruebas suficientes para juzgar si la provisión de la información educativa acerca de la enuresis fue efectiva, sin considerar el método de administración. Hubo algunas pruebas de que el contacto directo entre familias y terapeutas mejoró el efecto de una intervención compleja y ese contacto y apoyo mayores mejoraron un paquete de intervenciones conductuales simples, pero éstos sólo se abordaron en ensayos simples, por lo que los resultados necesitarían ser confirmados mediante ensayos controlados aleatorios adicionales, en particular el efecto sobre el uso de recursos.

Conclusiones de los autores

Aunque DBT y FSHT fueron mejores que la falta de tratamiento cuando se utilizaron en combinación con una alarma, no hubo pruebas suficientes para apoyar su uso sin una alarma. Una alarma por sí sola fue también mejor que el DBT por sí solo, pero hubo algunas pruebas de que la combinación de una alarma con DBT fue mejor que una alarma sola, lo que sugiere que el DBT puede incrementar el efecto de una alarma. También hubo algunas pruebas de que el contacto directo con un terapeuta podría mejorar los efectos de una intervención.

Esta revisión debería citarse como:Glazener CMA, Evans JHC, Peto RELa Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Se identificaron 16 ensayos que incluyeron 1081 niños con una intervención conductual o educativa para la enuresis nocturna. La mayoría de los ensayos fueron pequeños y algunos presentaron problemas metodológicos, incluido el uso de un método cuasialeatorio de encubrimiento de la asignación en tres ensayos y diferencias de las características iniciales entre los grupos de los otros tres.

Una intervención compleja (como el entrenamiento para mantener la cama seca [dry bed training - DBT] o entrenamiento de espectro completo en el hogar [full spectrum home training - FSHT]) que incluyó alarma fue mejor que los grupos control sin tratamiento (p.ej. RR de fracaso o recidiva después de detener el DBT 0,25; IC del 95%: 0,16 a 0,39), pero no hubo pruebas suficientes con respecto a los efectos de las intervenciones complejas solas sin utilización de alarma. Una intervención compleja por sí sola no fue tan buena como una alarma por sí sola o la intervención complementada con una alarma (p.ej. RR de fracaso o recidiva después de DBT solo versus DBT más alarma 2,81; IC del 95%: 1,80 a 4,38). Por otro lado, una intervención compleja complementada con una alarma de cama quizá reduzca la tasa de recidiva comparada con la alarma por sí sola (p.ej. RR de fracaso o recidiva después de DBT más alarma versus alarma sola 0,5; IC del 95%: 0,31 a 0,80).

No hubo pruebas suficientes para juzgar si la provisión de la información educativa acerca de la enuresis fue efectiva, sin considerar el método de administración. Hubo algunas pruebas de que el contacto directo entre familias y terapeutas mejoró el efecto de una intervención compleja y ese contacto y apoyo mayores mejoraron un paquete de intervenciones conductuales simples, pero éstos sólo se abordaron en ensayos simples, por lo que los resultados necesitarían ser confirmados mediante ensayos controlados aleatorios adicionales, en particular el efecto sobre el uso de recursos.

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