¿Las intervenciones psicosociales son efectivas para tratar la depresión de pacientes en diálisis?

¿Cuál es el problema?

La depresión es frecuente en los pacientes tratados con diálisis. Los pacientes en diálisis consideran que los tratamientos que ayudan con la depresión son de alta prioridad. A pesar de que se ha demostrado que las intervenciones psicosociales disminuyen la depresión en varias enfermedades crónicas, no hay mucha certeza acerca de la efectividad de las medidas para tratar o prevenir la depresión de pacientes en diálisis, ya que los estudios son poco frecuentes.

¿Qué se hizo?

La evidencia está actualizada hasta junio 2019. Se realizaron búsquedas en la literatura médica y se identificaron 33 estudios con 2056 participantes tratados con diálisis. Los estudios evaluaron una variedad de posibles tratamientos, incluida la acupresión, la terapia cognitivoconductual (TCC), el asesoramiento psicológico, la educación, el ejercicio, la meditación, las entrevistas motivacionales, las técnicas de relajación, la actividad social, las prácticas espirituales, los grupos de apoyo, el apoyo telefónico, la visualización y el control de la voz en comparación con la atención habitual u otros tratamientos psicosociales. También se verificó la calidad de la información en los estudios para comprobar la certeza de los resultados.

¿Qué se encontró?

Se tiene una certeza moderada de que la TCC, el ejercicio y las técnicas de relajación probablemente disminuyen los síntomas de depresión en los pacientes en diálisis a largo plazo. El asesoramiento psicológico puede disminuir ligeramente los síntomas de depresión, mientras que no se sabe si la acupresión, el apoyo telefónico o la meditación resultan en alguna diferencia. Se encontró evidencia de certeza moderada de que la TCC brinda una mejor calidad de vida para los pacientes en diálisis. Los estudios no midieron los efectos de las terapias psicosociales sobre la depresión mayor, el riesgo de suicidio y no se sabe si los tratamientos resultaron en alguna diferencia en la ansiedad, los ingresos hospitalarios o el retiro de la diálisis. Los eventos adversos del tratamiento son muy inciertos.

Algunos autores de los estudios no informaron de modo claro sobre los métodos de sus estudios, por lo que no se sabe si los pacientes realmente tenían una probabilidad aleatoria de estar en cada grupo de tratamiento o si los resultados de los ensayos fueron evaluados por personas que sabían qué tratamientos recibían realmente los pacientes. Para la mayoría de los resultados, se identificaron muy pocos estudios, lo que disminuyó la confianza en los resultados.

Conclusiones

La TCC, el ejercicio y las técnicas de relajación probablemente disminuyen los síntomas depresivos para los pacientes en diálisis, mientras que la TCC también mejora la calidad de vida. El asesoramiento psicológico puede reducir levemente la depresión en los pacientes sometidos a diálisis. No se sabe si las intervenciones previenen o tratan la depresión mayor, la ansiedad, el riesgo de suicidio o el retiro de la diálisis antes de la muerte o si los tratamientos psicológicos y sociales tienen efectos adversos.

Conclusiones de los autores: 

La terapia cognitivoconductual, el ejercicio o las técnicas de relajación probablemente reducen los síntomas depresivos (evidencia de certeza moderada) para los adultos con ERT tratados con diálisis. La terapia cognitivoconductual probablemente aumenta la calidad de vida relacionada con la salud. La evidencia de prácticas espirituales, acupresión, apoyo telefónico y meditación es de baja certeza. De igual manera, la evidencia de los efectos de las intervenciones psicosociales sobre el riesgo de suicidio, la depresión grave, la hospitalización, el retiro de la diálisis y los eventos adversos es de baja o muy baja certeza.

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Antecedentes: 

Las personas con enfermedad renal terminal (ERT) tratadas con diálisis con frecuencia se ven afectadas por depresión mayor. Los pacientes en diálisis han priorizado la depresión como un resultado clínico de importancia crítica en los ensayos de nefrología. El apoyo psicológico y social son tratamientos potenciales para la depresión, aunque una revisión Cochrane de 2005 no identificó ningún estudio elegible. Esta es una actualización de la revisión Cochrane publicada por primera vez en 2005.

Objetivos: 

Evaluar el efecto del uso de intervenciones psicosociales versus atención habitual o una segunda intervención psicosocial para la prevención y el tratamiento de la depresión en pacientes con ERT tratados con diálisis.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro de Estudios del Grupo Cochrane de Riñón y Trasplante hasta el 21 de junio 2019, mediante el contacto con el especialista en información y el uso de términos de búsqueda relevantes para esta revisión. Los estudios en el registro se identifican mediante búsquedas en CENTRAL, MEDLINE y EMBASE, en actas de congresos, en el International Clinical Trials Register (ICTRP) Search Portal, y en ClinicalTrials.gov.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados (ECA) y cuasialeatorizados de intervenciones psicosociales para la prevención y el tratamiento de la depresión en adultos tratados con diálisis a largo plazo. Se evaluaron los efectos de las intervenciones sobre los cambios en el estado mental (depresión, ansiedad, cognición), suicidio, calidad de vida relacionada con la salud (CVRS), retiro del tratamiento de diálisis, retiro de la intervención, muerte (cualquier causa), hospitalización y eventos adversos.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, seleccionaron los estudios para la inclusión y extrajeron los datos de los estudios. Se aplicó la herramienta Cochrane de «Riesgo de sesgo» y se aplicaron los criterios GRADE para evaluar la certeza de la evidencia. Se calcularon los efectos del tratamiento mediante el metanálisis de efectos aleatorios. Los resultados para los resultados continuos se expresaron como diferencia de medias (DM) o como diferencia de medias estandarizada (DME) cuando los investigadores utilizaron escalas diferentes. Los resultados dicotómicos se expresaron como riesgos relativos. Todas las estimaciones se informaron junto con intervalos de confianza (IC) del 95%.

Resultados principales: 

Se incluyeron 33 estudios con 2056 participantes. Se agregaron 26 estudios nuevos a esta actualización de 2019. Se incluyeron siete estudios originalmente excluidos de la revisión de 2005 porque cumplían con los criterios de elegibilidad de la revisión actualizados, que se han ampliado para incluir ECA en que los participantes no cumplieron con los criterios de depresión como criterio de inclusión.

Las intervenciones psicosociales incluyeron acupresión, terapia cognitivoconductual, asesoramiento psicológico, educación, ejercicio, meditación, entrevistas motivacionales, técnicas de relajación, actividad social, prácticas espirituales, grupos de apoyo, apoyo telefónico, visualización y grabación de voz de una intervención psicológica.

La duración del seguimiento del estudio varió entre tres semanas y un año. Los estudios incluyeron entre nueve y 235 participantes. La media de edad de los estudios osciló entre 36,1 y 73,9 años.

La generación de secuencias aleatorias y la ocultación de la asignación tuvieron un bajo riesgo de sesgo en ocho y un estudio respectivamente. Un estudio informó de métodos de bajo riesgo para el cegamiento de participantes e investigadores, y la evaluación de resultados se cegó en siete estudios. Doce estudios presentaron bajo riesgo de sesgo de desgaste; ocho estudios, bajo riesgo de sesgo de información selectiva; y 21 estudios, bajo riesgo de otras fuentes potenciales de sesgo.

La terapia cognitivoconductual probablemente mejora los síntomas depresivos medidos con el Beck Depression Inventory (4 estudios, 230 participantes): DM -6,10; IC del 95%: -8,63 a -3,57), basado en evidencia de certeza moderada. La terapia cognitivoconductual comparada con la atención habitual probablemente mejora la CVRS medida con el Kidney Disease Quality of Life Instrument Short Form o la Quality of Life Scale, con una diferencia de medias estandarizada de 0,5 que representa un tamaño de efecto moderado (4 estudios, 230 participantes): DME 0,51; IC del 95%: 0,19 a 0,83); basado en evidencia de certeza moderada. La terapia cognitivoconductual puede reducir los síntomas de la depresión mayor (1 estudio) y la ansiedad, y aumentar la autoeficacia (1 estudio). Los estudios de terapia cognitivoconductual no informaron sobre la hospitalización.

Se encontraron evidencia de baja certeza de que el asesoramiento puede reducir ligeramente los síntomas depresivos medidos con el Beck Depression Inventory (3 estudios, 99 participantes): DM -3,84; IC del 95%: -6,14 a -1,53) en comparación con la atención habitual. El asesoramiento no informó de diferencias en la CVRS (1 estudio). Los estudios de asesoramiento no midieron el riesgo de depresión mayor, suicidio u hospitalización.

El ejercicio puede reducir o prevenir la depresión mayor (3 estudios, 108 participantes: RR 0,47; IC del 95%: 0,27 a 0,81), depresión de cualquier gravedad (3 estudios, 108 participantes: RR 0,69; IC del 95%: 0,54 a 0,87) y mejorar la CVRS medida con la puntuación del Quality of Life Index (2 estudios, 64 participantes): DM 3,06; IC del 95%: 2,29 a 3,83) en comparación con la atención habitual con baja certeza. Con una certeza moderada, el ejercicio probablemente mejora los síntomas de depresión medidos con el Beck Depression Inventory (3 estudios, 108 participantes: DM -7,61; IC del 95%: -9,59 a -5,63). El ejercicio puede reducir la ansiedad (1 estudio). Ningún estudio de ejercicio midió el riesgo de suicidio o el retiro de la diálisis.

Se encontró evidencia de certeza moderada de que las técnicas de relajación probablemente reducen los síntomas depresivos medidos con el Beck Depression Inventory (2 estudios, 122 participantes: DM -5,77; IC del 95%: -8,76 a -2,78). Las técnicas de relajación no informaron de diferencias en la CVRS (1 estudio). Los estudios de relajación no midieron el riesgo de depresión mayor o suicidio.

Las prácticas espirituales tienen efectos inciertos sobre los síntomas depresivos medidos con el Beck Depression Inventory o el Brief Symptom Inventory (2 estudios, 116 participantes): DME -1,00; IC del 95%: -3,52 a 1,53; evidencia de certeza muy baja). No se informó de diferencias entre las prácticas espirituales y la atención habitual en la ansiedad (1 estudio) y la CVRS (1 estudio). Ningún estudio de prácticas espirituales evaluó los efectos sobre el riesgo de suicidio, el retiro de la diálisis o la hospitalización.

Hubo pocos o ningún dato sobre la acupresión, el apoyo telefónico, la meditación y los eventos adversos relacionados con las intervenciones psicosociales.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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