Estrógenos solos o con amniotomía para la maduración cervical o la inducción del trabajo de parto

No hay suficiente evidencia a partir de los ensayos controlados aleatorizados para mostrar los efectos y la seguridad del estrógeno para madurar el cuello uterino y ayudar a provocar el trabajo de parto.

En ocasiones es necesario inducir el trabajo de parto de forma artificial debido a preocupaciones sobre la seguridad de la madre o el recién nacido. El estrógeno es una hormona que participa en la maduración del cuello del útero (cérvix) y lo prepara para el nacimiento del feto. Es posible que el estrógeno aumente la liberación de otras hormonas locales (prostaglandinas), que ayudan a madurar el cuello uterino. Se han utilizado varias preparaciones de estrógenos (como tabletas, cremas e infusiones). Se han utilizado para la inducción cuando las mujeres están ingresadas en el hospital, o en la atención ambulatoria. Luego de la revisión de siete estudios (con 465 mujeres), no hay suficientes estudios de investigación para mostrar el verdadero efecto del estrógeno. El estrógeno no se utiliza de manera habitual en la práctica clínica actual, ya que existen agentes alternativos que se conoce que son efectivos.

Conclusiones de los autores: 

No hubo datos suficientes para cuantificar la seguridad y la efectividad del estrógeno como agente de inducción; solo se deben utilizar como parte de ensayos controlados aleatorizados, ya que existen opciones efectivas alternativas para inducir el trabajo de parto.

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Antecedentes: 

Se ha indicado que el estrógeno puede promover cambios favorables en el cuello uterino, con un efecto mínimo sobre la actividad uterina, y se podría utilizar para inducir el trabajo de parto o preparar el cuello uterino. Se han utilizado varios preparados de estrógenos (infusiones, geles, cremas y comprimidos) y vías de administración (oral, vaginal, extraamniótica) en entornos de pacientes hospitalizadas y ambulatorias. El estrógeno se utiliza muy pocas veces en la práctica clínica. No hay preparaciones de estrógeno disponibles comercialmente para la inducción, y en la mayoría de los casos se prepara específicamente para el estudio.

Objetivos: 

Determinar la efectividad y la seguridad de los estrógenos solos o con amniotomía para la maduración cervical e inducción del trabajo de parto en el tercer trimestre, en comparación con otros métodos de inducción del trabajo de parto.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (enero 2008), en el Registro Cochrane de Ensayos Controlados (Cochrane Register of Controlled Trials) (The Cochrane Library, Número 4, 2007) y en las bibliografías de los documentos pertinentes.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorizados que compararon los estrógenos para la maduración cervical o la inducción del trabajo de parto en el tercer trimestre con placebo/ningún tratamiento u otros métodos enumerados anteriormente en una lista predefinida de métodos de inducción del trabajo de parto.

Obtención y análisis de los datos: 

Al menos dos autores de la revisión evaluaron los estudios.

Resultados principales: 

Se incluyeron siete estudios (465 mujeres). Solo se identificaron estudios que utilizaron estrógenos solos; no hubo ensayos de estrógenos con amniotomía. Tres estudios utilizaron estrógeno intravaginal, dos utilizaron estrógeno extraamniótico, uno utilizó una preparación intravenosa y uno utilizó comprimidos orales. Tres estudios fueron en pacientes hospitalizadas, uno fue una intervención en pacientes ambulatorias y tres no indicaron si el ámbito fue hospitalario o ambulatorio. Ninguno de los estudios informó sobre las medidas de resultado primarias tasa de parto vaginal no logrado en 24 horas. No hubo datos suficientes para establecer conclusiones significativas cuando se comparó el estrógeno con la prostaglandina vaginal (PGE2), la oxitocina sola o la PGF2a extraamniótica, en cuanto a la efectividad del estrógeno para inducir el trabajo de parto.

No hubo evidencia de diferencias entre el estrógeno y placebo en cuanto a la tasa de cesárea, la hiperestimulación uterina con o sin cambios en la frecuencia cardíaca fetal o el parto vaginal instrumental.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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