Administración sistémica de agentes anestésicos locales para aliviar el dolor neuropático

La lidocaína intravenosa y derivados orales alivian el dolor por daño al sistema nervioso (dolor neuropático).

En los primeros informes, la lidocaína intravenosa y sus análogos orales mexiletina y tocainida aliviaron el dolor neuropático, un tipo de dolor causado por enfermedad en el sistema nervioso. Sin embargo, las pruebas fueron contradictorias. Los autores analizaron todos los estudios aleatorios que comparaban estos fármacos con el placebo o con otros analgésicos y encontraron que: los anestésicos locales fueron superiores al placebo para reducir la intensidad del dolor neuropático; algunos datos limitados no mostraron diferencias en la eficacia o efectos adversos entre los anestésicos local y la carbamazepina, amantadina, gabapentina o morfina; los anestésicos locales presentaron más efectos adversos que el placebo; y los anestésicos locales fueron seguros.

Conclusiones de los autores: 

La lidocaína y los análogos orales fueron fármacos seguros en los ensayos clínicos controlados para el dolor neuropático, fueron mejores que el placebo y tan efectivos como otros analgésicos. Los ensayos futuros deben reclutar pacientes con enfermedades específicas y probar análogos nuevos de lidocaína con mejores perfiles de toxicidad. Se necesita poner más énfasis en las variables de resultado que miden la satisfacción del paciente para evaluar si el alivio del dolor estadísticamente significativo es clínicamente importante.

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Antecedentes: 

La lidocaína, mexiletina, tocainida y flecainida son anestésicos locales que proporcionan un efecto analgésico al administrarse por vía oral o parenteral. Los primeros datos describieron el uso de lidocaína o procaína intravenosa para aliviar el dolor por cáncer y posoperatorio (Keats 1951; Gilbert 1951; De Clive-Lowe 1958; Bartlett 1961). El interés volvió a aparecer décadas después cuando algunas series de pacientes y ensayos clínicos informaron de que la lidocaína parenteral y sus análogos orales como tocainida, mexiletina y flecainida aliviaban el dolor neuropático en algunos pacientes (Boas 1982; Lindblom 1984; Petersen 1986; Dunlop 1988; Bach 1990; Awerbuch 1990). Con la publicación reciente de ensayos clínicos con estándares de alta calidad, se ha revisado el uso de la lidocaína sistémica y sus análogos orales en el dolor neuropático para actualizar el conocimiento, para medir su beneficio y daño y para definir mejor su función en el tratamiento.

Objetivos: 

Evaluar el alivio del dolor y tasas de efectos adversos entre fármacos del tipo de los anestésicos locales sistémicos y otras intervenciones de control.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en MEDLINE (desde 1966 hasta el 15 de mayo de 2004), EMBASE (desde enero de 1980 hasta diciembre de 2002), Cancer Lit (el 15 de diciembre de 2002), Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (CENTRAL) (2o cuatrimestre de 2004), System for Information on Grey Literature in Europe (SIGLE) y LILACS, desde enero de 1966 hasta marzo de 2001. También se realizaron búsquedas manuales en resúmenes de congresos, libros de texto, artículos originales y revisiones.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos con asignación al azar, que fueron a doble ciego, con diseño paralelo o cruzado (crossover). La intervención de control fue un placebo o fármaco analgésico para el dolor neuropático por cualquier causa.

Obtención y análisis de los datos: 

Se recopilaron datos de la eficacia y seguridad de todos los ensayos publicados e inéditos. Se calcularon los tamaños del efecto combinados mediante datos continuos y binarios para el alivio del dolor y los efectos adversos como medidas de resultado principales y secundarias, respectivamente.

Resultados principales: 

Treinta y dos ensayos clínicos controlados cumplieron con los criterios de selección; dos fueron artículos duplicados. Los fármacos del tratamiento fueron lidocaína intravenosa (16 ensayos), mexiletina (12 ensayos), lidocaína más mexiletina en forma secuencial (un ensayo) y tocainida (un ensayo). Veintiún ensayos fueron estudios cruzados y nueve fueron paralelos. La lidocaína y mexiletina fueron superiores al placebo (diferencia de medias ponderada [DMP] = -11; IC del 95%: -15 a -7; P < 0,00001) y los datos limitados no mostraron diferencias en la eficacia (DMP = -0,6; IC del 95%: -7 a 6), o los efectos adversos versus carbamazepina, amantadina, gabapentina o morfina. En estos ensayos, los anestésicos locales sistémicos fueron seguros, sin muertes o toxicidades potencialmente mortales. El análisis de sensibilidad identificó datos de distribución en tres ensayos como fuente probable de heterogeneidad. No hubo sesgo de publicación.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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