Terapia del habla y el lenguaje para la disartria en la enfermedad de Parkinson: comparación de técnicas

Muchas personas con enfermedad de Parkinson padecen trastornos en su habla y voz. Estos trastornos se caracterizan habitualmente por el habla y la voz monótona, suave, ronca y entrecortada. Las personas con enfermedad de Parkinson también tienden a proporcionar menos señales no verbales, como las expresiones faciales y los gestos con las manos. Estas discapacidades tienden a aumentar con el progreso de la enfermedad y pueden resultar en graves problemas de comunicación.

Esta revisión comparará los beneficios de una forma de terapia del habla y el lenguaje versus otra forma para las personas con enfermedad de Parkinson. Los ensayos relevantes se identificaron por medio de búsquedas electrónicas en 21 bases de datos de bibliografía biomédica, en diversos registros de ensayos clínicos y en un análisis de las listas de referencias de los estudios identificados y de otras revisiones.

Sólo los ensayos controlados aleatorios se incluyeron en esta revisión. Estos eran estudios en los cuales se compararon dos grupos de pacientes, cada uno de ellos recibió una forma diferente de terapia del habla y el lenguaje. Los pacientes fueron asignados a cada uno de los grupos de forma aleatoria para disminuir la posibilidad de sesgo.

Se encontraron dos ensayos que comparaban dos formas de terapia del habla y el lenguaje en un total de 71 pacientes. Scott 83 analizó la repercusión de agregar una retroalimentación (feedback) visual a los ejercicios prosódicos (Ver Glosario: Tabla 01). Ramig 95 comparó la Lee Silverman Voice Therapy (LSVT), cuyo objetivo es un incremento en el esfuerzo vocal, con la terapia de respiración que tiene por objetivo el incremento de la actividad muscular respiratoria. Los métodos variaron tanto que fue imposible realizar un metanálisis de los resultados. La calidad metodológica de los ensayos resultó variable, ambos estudios presentaron defectos en al menos un área importante.

En vista del número pequeño de pacientes y las deficiencias metodológicas de estos dos estudios, no existen pruebas suficientes que apoyen el empleo de una forma de terapia del habla y el lenguaje sobre otra para el tratamiento de la disartria en personas con enfermedad de Parkinson.

Dada la falta de pruebas que apoyen o refuten la eficacia de la terapia del habla y el lenguaje en la enfermedad de Parkinson (ver la revisión Cochrane, Terapia del habla y el lenguaje para la disartria de la enfermedad de Parkinson), el consenso acerca de lo que se considera como la "mejor práctica" de la terapia del habla y el lenguaje debe ser probado primeramente a través de un ensayo controlado con placebo, bien diseñado y con un gran número de participantes, antes de analizar las variaciones en la metodología de la terapia del habla y el lenguaje. Se deberían elegir medidas de resultado importantes para los pacientes, los cuidadores, los médicos y los terapeutas del lenguaje, y se debería realizar un seguimiento a los pacientes de, por lo menos, seis meses para determinar la duración de cualquier mejoría.

Conclusiones de los autores: 

Si se tienen en cuenta las deficiencias metodológicas en ambos estudios, el pequeño número de pacientes estudiados, y la posibilidad de sesgo de publicación, hay pruebas insuficientes para apoyar o refutar la eficacia de cualquier forma de terapia del habla y el lenguaje sobre otra para el tratamiento de la disartria en la enfermedad de Parkinson.

Dada la falta de pruebas, a partir de los ECA, para apoyar o refutar la eficacia de la terapia del habla y el lenguaje en la enfermedad de Parkinson (ver la revisión Cochrane "Terapia del habla y el lenguaje para la disartria de la enfermedad de Parkinson"), el consenso acerca de lo que se considera la "mejor práctica" de la terapia del habla y el lenguaje primero debe ser comprobado mediante un ensayo aleatorio, controlado con placebo, bien diseñado y con un gran número de participantes antes de analizar las variaciones en la metodología de la terapia del habla y el lenguaje. El diseño de estos ensayos debería reducir los sesgos y estos ensayos deberían ser informados de manera completa a través del empleo de las normas de CONSORT. (CONSORT 1996). Se deberían elegir medidas de resultado importantes para los pacientes, los cuidadores, los médicos y los terapeutas del lenguaje, y se debería realizar un seguimiento a los pacientes de, por lo menos, seis meses para determinar la duración de cualquier mejoría.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La disartria es una manifestación común de la enfermedad de Parkinson que aumenta en frecuencia e intensidad con la evolución de la enfermedad (Streifler 1984). Hasta un 20% de los pacientes con Parkinson son derivados a terapia del habla y el lenguaje; su objetivo es mejorar la inteligibilidad del habla del paciente.

Objetivos: 

  • Comparar la eficacia y la efectividad de nuevas técnicas de terapia del habla y el lenguaje versus la terapia del habla y el lenguaje estándar para el tratamiento de la disartria en pacientes con enfermedad de Parkinson.
  • Comparar la eficacia y la efectividad de una técnica de terapia del habla y el lenguaje versus una segunda forma de terapia del habla y el lenguaje para el tratamiento de la disartria parkinsoniana.
Estrategia de búsqueda (: 

Se identificaron ensayos relevantes a través de las búsquedas electrónicas en MEDLINE, EMBASE, CINAHL, ISI-SCI, AMED, MANTIS, REHABDATA, REHADAT, GEROLIT, Pascal, LILACS, MedCarib, JICST-EPlus, AIM, IMEMR, SIGLE, ISI-ISTP, DISSABS, Conference Papers Index, Aslib Index to Theses, el Registro Cochrane de Ensayos Controlados (Cochrane Controlled Trials Register), el CentreWatch Clinical Trials listing service, el metaRegister of Controlled Trials, ClinicalTrials.gov, CRISP, PEDro, NIDRR y NRR; y se analizaron las listas de referencias de los estudios identificados y de otras revisiones.

Criterios de selección: 

Sólo se incluyeron ensayos controlados aleatorios (ECA).

Obtención y análisis de los datos: 

KD y RW extrajeron los datos de manera independiente y las diferencias se resolvieron por medio de discusión.

Resultados principales

Sólo se identificaron dos ensayos con 71 pacientes. El método de asignación al azar era apropiado en sólo un ensayo y el ocultamiento de la asignación era inadecuado en ambos. Estos problemas metodológicos podrían potencialmente generar sesgos.

Los métodos utilizados en los dos estudios variaron tanto que no fue posible realizar el metanálisis de los resultados. Scott 83 comparó los ejercicios prosódicos más las señales visuales con los ejercicios prosódicos solos (Ver Glosario: Tabla 01). Los autores analizaron la prosodia y la comprensibilidad como medidas de resultado inmediatamente después del tratamiento. Ramig 95 comparó la Terapia vocal de Lee Silverman (Lee Silverman Voice Therapy, LSVT), cuyo objetivo es un incremento en el esfuerzo vocal, con la terapia de respiración que tiene por objetivo el incremento de la actividad muscular respiratoria. Ramig 95 analizó una amplia variedad de características vocales, las actividades de la vida diaria afectadas por el habla, la depresión y las impresiones de los cuidadores acerca de la calidad de habla del paciente. Algunos de estos resultados se midieron hasta los 24 meses luego de la finalización del tratamiento. Sin embargo, en ningún estudio se compararon estadísticamente los cambios en los resultados causados por la "Terapia A" con los cambios provocados por la "Terapia B". Por consiguiente, no es posible comentar acerca de la eficacia comparativa de estos tipos de terapia del habla y el lenguaje.

Conclusiones de los autores

Si se tienen en cuenta las deficiencias metodológicas en ambos estudios, el pequeño número de pacientes estudiados, y la posibilidad de sesgo de publicación, hay pruebas insuficientes para apoyar o refutar la eficacia de cualquier forma de terapia del habla y el lenguaje sobre otra para el tratamiento de la disartria en la enfermedad de Parkinson.

Dada la falta de pruebas, a partir de los ECA, para apoyar o refutar la eficacia de la terapia del habla y el lenguaje en la enfermedad de Parkinson (ver la revisión Cochrane "Terapia del habla y el lenguaje para la disartria de la enfermedad de Parkinson"), el consenso acerca de lo que se considera la "mejor práctica" de la terapia del habla y el lenguaje primero debe ser comprobado mediante un ensayo aleatorio, controlado con placebo, bien diseñado y con un gran número de participantes antes de analizar las variaciones en la metodología de la terapia del habla y el lenguaje. El diseño de estos ensayos debería reducir los sesgos y estos ensayos deberían ser informados de manera completa a través del empleo de las normas de CONSORT. (CONSORT 1996). Se deberían elegir medidas de resultado importantes para los pacientes, los cuidadores, los médicos y los terapeutas del lenguaje, y se debería realizar un seguimiento a los pacientes de, por lo menos, seis meses para determinar la duración de cualquier mejoría.

Esta revisión debería citarse como:Deane K H O, Whurr R, Playford E D, Ben-Shlomo Y, Clarke C E.La Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Sólo se identificaron dos ensayos con 71 pacientes. El método de asignación al azar era apropiado en sólo un ensayo y el ocultamiento de la asignación era inadecuado en ambos. Estos problemas metodológicos podrían potencialmente generar sesgos.

Los métodos utilizados en los dos estudios variaron tanto que no fue posible realizar el metanálisis de los resultados. Scott 83 comparó los ejercicios prosódicos más las señales visuales con los ejercicios prosódicos solos (Ver Glosario: Tabla 01). Los autores analizaron la prosodia y la comprensibilidad como medidas de resultado inmediatamente después del tratamiento. Ramig 95 comparó la Terapia vocal de Lee Silverman (Lee Silverman Voice Therapy, LSVT), cuyo objetivo es un incremento en el esfuerzo vocal, con la terapia de respiración que tiene por objetivo el incremento de la actividad muscular respiratoria. Ramig 95 analizó una amplia variedad de características vocales, las actividades de la vida diaria afectadas por el habla, la depresión y las impresiones de los cuidadores acerca de la calidad de habla del paciente. Algunos de estos resultados se midieron hasta los 24 meses luego de la finalización del tratamiento. Sin embargo, en ningún estudio se compararon estadísticamente los cambios en los resultados causados por la "Terapia A" con los cambios provocados por la "Terapia B". Por consiguiente, no es posible comentar acerca de la eficacia comparativa de estos tipos de terapia del habla y el lenguaje.

Tools
Information
Share/Save