Antagonistas de la vitamina K o heparina de bajo peso molecular para el tratamiento a largo plazo del tromboembolismo venoso sintomático

Esta traducción está desactualizada. Por favor, haga clic aquí para ver la versión en inglés más reciente de esta revisión.

No hay suficientes pruebas de que la heparina de bajo peso molecular sea más eficaz que los antagonistas de la vitamina K para el tratamiento de los coágulos sanguíneos en las venas (tromboembolismo venoso).

Los coágulos sanguíneos a veces provocan obstrucciones en las venas después de una cirugía, reposo en cama o en forma espontánea. Estos coágulos pueden ser mortales cuando alcanzan los pulmones. Los antagonistas de la vitamina K son eficaces para prevenir la formación de nuevos coágulos sanguíneos, ya que tienen un efecto anticoagulante. La heparina de bajo peso molecular también es un fármaco anticoagulante, pero es costoso. Las mujeres embarazadas o las personas con un mayor riesgo de hemorragias graves no pueden recibir antagonistas de la vitamina K. La revisión de los ensayos no halló pruebas suficientes de que existan diferencias respecto a la inocuidad y la efectividad entre la heparina de bajo peso molecular y los antagonistas de la vitamina K. Se necesitan más investigaciones sobre el tratamiento a largo plazo de los coágulos sanguíneos en las venas.

Conclusiones de los autores: 

Es posible que las heparinas de bajo peso molecular sean tan eficaces como los antagonistas de la vitamina K para prevenir el TEV sintomático después de un episodio de trombosis venosa profunda sintomática, pero son mucho más costosas. El tratamiento con HBPM es significativamente más inocuo que el tratamiento con antagonistas de la vitamina K, y es posible que para algunos pacientes sea una alternativa segura; especialmente para los habitantes de lugares geográficamente inaccesibles, los que se muestren renuentes a visitar la unidad de trombosis en forma regular, o los que tengan contraindicados los antagonistas de la vitamina K. Sin embargo, el tratamiento con antagonistas de la vitamina K continúa siendo el tratamiento de elección para la mayoría de los pacientes.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

Las personas con tromboembolismo venoso (TEV) generalmente reciben un tratamiento de cinco días con heparina no fraccionada (HNF) intravenosa o heparina de bajo peso molecular (HBPM) subcutánea seguida de tres meses de tratamiento con antagonistas de la vitamina K (AVK). El tratamiento con antagonistas de la vitamina K requiere mediciones regulares de laboratorio, y algunos pacientes tienen contraindicado este tratamiento.

Objetivos: 

Evaluar la eficacia e inocuidad del tratamiento a largo plazo del TEV con heparinas de bajo peso molecular en comparación con los antagonistas de la vitamina K.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en MEDLINE, EMBASE e ISI Web of Science, en el Registro de Ensayos Especializado del Grupo Cochrane de Enfermedades Vasculares Periféricas (Cochrane Peripheral Vascular Disease Group) y el Registro Cochrane de Ensayos Controlados, al tiempo que se realizaron búsquedas manuales en las revistas pertinentes. Se buscaron otros ensayos mediante el contacto con colegas y compañías farmacéuticas.

Criterios de selección: 

Dos revisores evaluaron de manera independiente los estudios en relación a su calidad metodológica.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores extrajeron los datos de forma independiente.

El análisis primario involucró a todos los participantes de los ensayos durante el período de tratamiento con asignación aleatoria. Se realizaron análisis separados para los estudios de categoría I y II, es decir, los estudios que utilizaron tratamientos iniciales similares en ambos brazos, y los que no; y para los diferentes períodos de seguimiento.

Resultados principales: 

Al combinar los siete estudios que cumplieron con los criterios de la revisión, se observó una reducción estadísticamente no significativa del riesgo de TEV recurrente a favor del tratamiento con HBPM (OR 0,70; IC del 95%: 0,42 a 1,16). El análisis de los datos combinados de los estudios correspondientes a la categoría I mostró una reducción no significativa del riesgo de TEV recurrente a favor del tratamiento con HBPM (OR 0,75; IC del 95%: 0,40 a 1,39). Al omitirse un estudio con posibles factores de confusión, se registró una reducción estadísticamente no significativa del riesgo de TEV recurrente a favor del tratamiento con antagonistas de la vitamina K (OR 1,95; IC del 95%: 0,74 a 5,19).

Al combinar todos los estudios, la diferencia respecto a las hemorragias favoreció significativamente al tratamiento con HBPM (OR 0,38; IC del 95%: 0,15 a 0,94); sin embargo, al considerar solamente los estudios de la categoría I, se registró una tendencia no significativa a favor del tratamiento con HBPM (OR 0,80; IC del 95%: 0,21 a 3,00). No se observaron diferencias respecto a la mortalidad (OR 1,13; IC del 95%: 0,47 a 2,69).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Share/Save