Betaagonistas continuos versus intermitentes en el tratamiento del asma aguda

El tratamiento con nebulizadores continuos puede ser más eficaz que los nebulizadores intermitentes para administrar los fármacos betaagonistas para aliviar el asma aguda.

Durante los ataques de asma aguda, se utilizan los betaagonistas inhalados (medicamentos paliativos) para el tratamiento del espasmo en las vías respiratorias pulmonares. La medicación se puede administrar mediante nebulización húmeda o un inhalador con una cámara espaciadora; la nebulización húmeda se puede administrar de manera intermitente o continua. Esta revisión ha obtenido información de ensayos controlados aleatorios que compararon métodos de administración nebulizada intermitente o continua en ataques de asma aguda. En general, se encontraron diferencias entre los dos métodos, y los nebulizadores continuos produjeron una modesta reducción de los ingresos hospitalarios en comparación con el tratamiento intermitente de betaagonistas. Este hallazgo fue especialmente más pronunciado en el asma aguda grave. El tratamiento con nebulizadores continuos puede ser más efectivo que los nebulizadores intermitentes para la administración de fármacos betaagonistas para aliviar el espasmo de las vías respiratorias en poblaciones asmáticas seleccionadas.

Conclusiones de los autores: 

Las pruebas actuales apoyan el uso de BAC en pacientes con asma aguda grave que se presentan en el servicio de urgencias, para aumentar sus funciones pulmonares y reducir la internación. Además, el tratamiento con BAC parece ser seguro y bien tolerado en los pacientes que lo reciben.

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Antecedentes: 

Los pacientes con asma aguda atendidos en el servicio de urgencias, frecuentemente reciben tratamiento con betaagonistas inhalados intermitentes, administrados mediante nebulización. El uso de betaagonistas continuos (BAC) a través de nebulización en el contexto de urgencias puede ofrecer beneficios adicionales en el asma aguda.

Objetivos: 

Determinar la eficacia (p.ej. reducciones de ingresos hospitalarios, mejoría en las funciones pulmonares) y los riesgos (p.ej. eventos adversos, efectos sobre los signos vitales) de los betaagonistas inhalados intermitentes versus continuos, para el tratamiento de pacientes con asma aguda, tratados en el servicio de urgencias.

Estrategia de búsqueda (: 

Los ensayos controlados aleatorios se identificaron del registro "Asthma and WHEEZ*" del Grupo Cochrane de Vías Respiratorias (Cochrane Airways Review Group) que es una compilación de búsquedas sistemáticas en CINAHL, EMBASE, MEDLINE y CENTRAL y de búsquedas manuales en 20 revistas respiratorias. Además, se estableció contacto con los autores principales y con expertos en el área para identificar estudios elegibles. También se realizaron búsquedas en las bibliografías de los estudios incluidos, textos y revisiones conocidos. La búsqueda se considera actualizada hasta junio de 2003.

Criterios de selección: 

Los ensayos controlados aleatorios (ECA) fueron los únicos elegibles para su inclusión. Los estudios se incluían si los pacientes presentaban asma aguda y recibían tratamiento con betaagonistas inhalados intermitentes o continuos, precozmente, en el tratamiento del SU. La nebulización "continua" se definió como la administración en aerosol verdaderamente continua de medicación betaagonista (p.ej. mediante un nebulizador de gran volumen disponible comercialmente o un nebulizador de pequeño volumen con bomba de infusión) o nebulizaciones lo suficientemente frecuentes como para que la administración de la medicación fuera efectivamente continua (es decir, una nebulización cada 15 minutos o > 4 nebulizaciones por hora). Los estudios también debían informar resultados de ingreso hospitalario o función pulmonar. Dos revisores seleccionaron los artículos potencialmente pertinentes de forma independiente y otros dos revisores seleccionaron los artículos seleccionados de forma independiente para su inclusión. La calidad metodológica fue evaluada de forma independiente por dos revisores.

Obtención y análisis de los datos: 

Los datos fueron extraídos de forma independiente por dos revisores si los autores no podían verificar la validez de la información. Se obtuvieron los datos que faltaban de los autores o se calcularon a partir de otros datos presentados en el trabajo. Los datos se analizaron con el programa informático Cochrane Review Manager (versión 4.1). Los riesgos relativos (RR), las diferencias de promedios ponderados (DPP) y las diferencias de promedios estandarizados (DPE) se informan con sus correspondientes intervalos de confianza del 95% (IC); se informan datos de tasas de flujo espiratorio máximo (FEM) y volumen espiratorio forzado en un segundo (VEF-1).

Resultados principales

Se revisaron 165 ensayos y se incluyeron ocho; se ha estudiado un total de 461 pacientes (229 con BAC; 232 con betaagonistas intermitentes). En general, se redujeron los ingresos hospitalarios con BAC en comparación con los betaagonistas intermitentes (RR: 0,68; IC del 95%: 0,5 a 0,9); los pacientes con obstrucción grave de las vías respiratorias al inicio parecieron ser los más beneficiados de esta intervención (RR: 0,64; IC del 95%: 0,5 a 0,9). Los pacientes que recibieron BAC demostraron mejorías leves pero estadísticamente significativas en las pruebas de función pulmonar cuando se combinaron todos los estudios. Los pacientes que recibieron BAC tuvieron mejorías más notables en el % predicho de VEF-1 (DPE: 0,3; IC del 95%: 0,03 a 0,5) y FEM (DPE: 0,33; IC del 95%: 0,1 a 0,5); este efecto se observó a las dos o tres horas. En general, el tratamiento continuo fue bien tolerado y no se observaron diferencias clínicamente importantes en la frecuencia del pulso (DPP: -2,87; IC del 95%: -6,0 a 0,3) o la presión arterial (DPP: -1,75; IC del 95%: -5,6 a 2,1) entre los grupos de tratamiento. El temblor tuvo la misma frecuencia en ambos grupos (OR: 0,81; IC del 95%: 0,5 a 1,3) y la concentración de potasio no presentó cambios (DPP: 0,02; IC del 95%: -0,2 a 0,2).

Conclusiones de los autores

Las pruebas actuales apoyan el uso de BAC en pacientes con asma aguda grave que se presentan en el servicio de urgencias, para aumentar sus funciones pulmonares y reducir la internación. Además, el tratamiento con BAC parece ser seguro y bien tolerado en los pacientes que lo reciben.

Esta revisión debería citarse como:Camargo CA Jr, Spooner CH, Rowe BH.La Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Se revisaron 165 ensayos y se incluyeron ocho; se ha estudiado un total de 461 pacientes (229 con BAC; 232 con betaagonistas intermitentes). En general, se redujeron los ingresos hospitalarios con BAC en comparación con los betaagonistas intermitentes (RR: 0,68; IC del 95%: 0,5 a 0,9); los pacientes con obstrucción grave de las vías respiratorias al inicio parecieron ser los más beneficiados de esta intervención (RR: 0,64; IC del 95%: 0,5 a 0,9). Los pacientes que recibieron BAC demostraron mejorías leves pero estadísticamente significativas en las pruebas de función pulmonar cuando se combinaron todos los estudios. Los pacientes que recibieron BAC tuvieron mejorías más notables en el % predicho de VEF-1 (DPE: 0,3; IC del 95%: 0,03 a 0,5) y FEM (DPE: 0,33; IC del 95%: 0,1 a 0,5); este efecto se observó a las dos o tres horas. En general, el tratamiento continuo fue bien tolerado y no se observaron diferencias clínicamente importantes en la frecuencia del pulso (DPP: -2,87; IC del 95%: -6,0 a 0,3) o la presión arterial (DPP: -1,75; IC del 95%: -5,6 a 2,1) entre los grupos de tratamiento. El temblor tuvo la misma frecuencia en ambos grupos (OR: 0,81; IC del 95%: 0,5 a 1,3) y la concentración de potasio no presentó cambios (DPP: 0,02; IC del 95%: -0,2 a 0,2).

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