Intervenciones para el tratamiento de los trastornos del olfato persistentes (disfunción olfativa) tras la infección por covid-19

¿Por qué es esto importante?

El olfato es fundamental para disfrutar de los olores y los sabores y es importante para la seguridad uno mismo. Durante la pandemia de covid-19 se ha prestado cada vez más atención a la alteración del olfato como uno de los primeros síntomas asociados con la infección. Puede tratarse de una reducción, un cambio o la pérdida completa del sentido del olfato. Para la mayoría de la gente se trata de algo temporal, pero para algunos dura semanas o incluso meses. Cuando una persona ha perdido el sentido del olfato durante mucho tiempo (más de cuatro semanas después de tener covid-19), no se sabe si hay algún tratamiento que pueda ayudarle a recuperarlo.

¿Cómo se identificó y evaluó la evidencia?

Se realizaron búsquedas en la literatura médica para identificar estudios relevantes y resumir los resultados. Se evaluó la calidad de los estudios así como la certeza de la evidencia. Entre los factores que influyen en ellas se encuentran el tamaño de los estudios, los métodos utilizados para realizarlos y la forma en que los investigadores comunicaron los resultados. En función de esto, la evidencia se clasificó en uno de los siguientes grados: certeza muy baja, baja, moderada o alta.

Qué se encontró

El único estudio completado encontrado incluyó a 18 personas. Todos los pacientes presentaban problemas de olfato desde hacía al menos cuatro semanas, y que habían comenzado tras una infección por covid-19. Los problemas de olfato se identificaron mediante pruebas especiales de identificación de olores realizadas por el equipo de investigación. Los pacientes se dividieron al azar en dos grupos: los que recibieron el tratamiento y los que no. El tratamiento en este caso fue un ciclo de pastillas de corticoides, administradas junto con un espray nasal (que consistió en una mezcla de corticoides, descongestivos y un agente que descompone la mucosidad). Los investigadores les hicieron un seguimiento durante 40 días y los resultados se presentan a continuación:

Corticoides sistémicos e irrigación nasal (corticoide/mucolítico/descongestivo intranasal) comparado con ningún tratamiento

Se desconoce si las pastillas de corticoides con irrigación nasal es mejor o peor que ningún tratamiento para:

- restaurar el olfato a la normalidad después de 40 días;
- modificar el olfato después de 40 días;
- causar algún efecto secundario no deseado.

Esto se debe a que la evidencia que se encontró fue de certeza muy baja, principalmente porque solo se identificó un estudio que incluyó un reducido número de pacientes.

Se encontraron otros estudios que se están llevando a cabo, pero cuyos resultados aún no están disponibles para ser incluidos en esta revisión.

¿Qué significa esto?

No está claro si el uso de corticoides con irrigación nasal trata los problemas de olfato después de la covid-19, ni si puede causar potencialmente algún efecto perjudicial.

Se están investigado otros tratamientos. Esta revisión es una "revisión sistemática continua", lo que significa que se seguirá comprobando si hay nuevos estudios que podrían ser relevantes y que la revisión se actualizará de manera continuada cuando haya más resultados disponibles.

¿Cuál es el grado de actualización de esta revisión?

La evidencia de esta revisión Cochrane está actualizada hasta diciembre de 2020.

Conclusiones de los autores: 

La evidencia disponible sobre la eficacia y los efectos perjudiciales de los tratamientos para la disfunción olfativa persistente tras la infección por covid-19 es muy limitada. Sin embargo, se han identificado otros ensayos en curso sobre este tema. Puesto que esta es una revisión sistemática continua, se actualizarán los datos de manera regular a medida que se disponga de nuevos resultados.

Para esta (primera) versión de la revisión continua solo se identificó un estudio con un tamaño muestral pequeño, que evaluó los corticosteroides sistémicos y la irrigación nasal (corticosteroide/mucolítico/descongestivo intranasal). Sin embargo, existe mucha incertidumbre sobre los efectos beneficiosos y perjudiciales de esta intervención para tratar la disfunción olfativa persistente después de la covid-19.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La disfunción olfativa es un marcador sensible y temprano de la infección por covid-19. Aunque autolimitada en la mayoría de los casos, la persistencia de la hiposmia o la anosmia puede tener un efecto profundo en la calidad de vida. Existen pocas guías sobre el tratamiento de la disfunción olfativa poscovid-19, aunque se han propuesto varias estrategias a partir de evidencia relacionada con el tratamiento de la anosmia posvírica (como la medicación o el entrenamiento olfativo).

Objetivos: 

Evaluar los efectos (beneficiosos y perjudiciales) de las intervenciones que se han utilizado, o propuesto, para tratar la disfunción olfativa persistente por la infección por covid-19. Un objetivo secundario es mantener la evidencia actualizada mediante un método de revisión sistemática continua.

Métodos de búsqueda: 

El documentalista del Grupo Cochrane de Enfermedades de oído, nariz y garganta (Cochrane ENT) buscó estudios publicados y no publicados en el Registro Cochrane de Estudios de covid-19, el Registro de Cochrane ENT; CENTRAL; Ovid MEDLINE; Ovid Embase; Web of Science; ClinicalTrials.gov; ICTRP y en fuentes adicionales. La fecha de búsqueda fue el 16 de diciembre de 2020.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorizados que incluyan participantes con síntomas de alteración olfativa tras la covid-19. Sólo se incluyeron en esta revisión aquellas personas con síntomas durante al menos cuatro semanas. Los estudios compararon cualquier intervención con ningún tratamiento o placebo.

Obtención y análisis de los datos: 

Se utilizaron los procedimientos metodológicos estándares de Cochrane. Los desenlaces principales fueron la recuperación del olfato, la calidad de vida relacionada con la enfermedad y los efectos adversos graves. Los desenlaces secundarios fueron la alteración del olfato, la calidad de vida general, la prevalencia de parosmia y otros efectos adversos (incluyendo epistaxis/secreciones sanguinolentas). Se utilizó el método GRADE para evaluar la certeza de la evidencia de cada desenlace.

Resultados principales: 

Se incluyó un estudio con 18 participantes, que comparó el uso de un ciclo de 15 días de corticosteroides orales combinados con irrigación nasal (que consistió en una solución intranasal de corticosteroides/mucolíticos/descongestivos) con ninguna intervención. Se utilizaron pruebas psicofísicas para evaluar la función olfativa al inicio, a los 20 y a los 40 días.

Corticosteroides sistémicos más corticosteroide/mucolítico/descongestivo intranasal comparado con ninguna intervención

La recuperación del olfato se evaluó después de 40 días (25 días después de completar el tratamiento) utilizando la escala del Connecticut Chemosensory Clinical Research Center (CCCRC). Esta herramienta tiene un intervalo de 0 a 100, y una puntuación de ≥ 90 representa una función olfativa normal. La evidencia es muy incierta con respecto al efecto de esta intervención en la recuperación del olfato al mes o a los tres meses (5/9 participantes del grupo de intervención obtuvieron una puntuación de ≥ 90 frente a 0/9 del grupo control; razón de riesgos [RR] 11,00; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,70 a 173,66; un estudio; 18 participantes; evidencia de certeza muy baja).

La alteración del olfato se evaluó mediante la escala del CCCRC a los 40 días. Este estudio informó de una mejora en el olfato en el grupo de intervención desde el inicio (mediana de la mejora en la puntuación del CCCRC de 60, rango intercuartil [IQR] 40) en comparación con el grupo control (mediana de la mejora en la puntuación del CCCRC de 30, IQR 25) (un estudio; 18 participantes; evidencia de certeza muy baja).

No se identificaron eventos adversos graves ni otros eventos adversos en ningún participante de este estudio; sin embargo, no está claro cómo se evaluaron y registraron estos desenlaces (un estudio; 18 participantes; evidencia de certeza muy baja).

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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