Intervenciones quirúrgicas y médicas para las infecciones del injerto aórtico abdominal

Antecedentes

Las infecciones del injerto aórtico abdominal son una complicación grave después de la cirugía del aneurisma aórtico. Se pueden manejar de dos maneras: con cirugía o con tratamiento médico. La cirugía es actualmente el pilar del tratamiento y se suele llevar a cabo mediante dos métodos, uno de los cuales consiste en extraer y reemplazar el injerto infectado, y el otro eludiendo el injerto infectado. El tratamiento médico suele ser a largo plazo con antibióticos. El tratamiento médico evita el riesgo de posibles complicaciones de la cirugía, pero requiere el uso de antibióticos durante varios meses, o incluso de por vida. Actualmente, no hay acuerdo sobre qué intervención (quirúrgica o médica) es la más efectiva para tratar las infecciones del injerto aórtico abdominal. En situaciones de emergencia o complejas como la ruptura de un injerto, la intervención quirúrgica es la única opción, mientras que para aquellos no aptos para la cirugía, el tratamiento médico es la opción preferida. Sin embargo, en situaciones no urgentes, suele ser la preferencia personal la que influye en la toma de decisiones del profesional sanitario. El objetivo de esta revisión fue evaluar y comparar los efectos de las intervenciones quirúrgicas y médicas para las infecciones del injerto aórtico abdominal.

Características de los estudios y resultados clave

Se buscaron ensayos controlados aleatorizados (un tipo de estudio en el que los participantes se asignan a uno de dos o más grupos de tratamiento mediante un método aleatorio) hasta diciembre de 2019. No se encontraron ensayos que cumplieran con los criterios de inclusión. Por lo tanto, en la actualidad, no hay evidencia suficiente para extraer conclusiones relativas a los efectos de las intervenciones quirúrgicas y médicas para las infecciones del injerto aórtico abdominal.

Conclusión

Se necesitan ensayos controlados aleatorizados multicéntricos para identificar el método más efectivo para tratar la infección del injerto aórtico. De esta manera, se pueden formular guías que sean "criterios de referencia" para que todos los pacientes puedan recibir el mismo nivel de tratamiento sin importar dónde se les trate.

Conclusiones de los autores: 

En la actualidad, no hay evidencia suficiente para extraer conclusiones que apoyen un tratamiento sobre el otro. Se requieren ensayos clínicos multicéntricos para comparar los diferentes tratamientos de la enfermedad.

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Antecedentes: 

Las infecciones del injerto aórtico abdominal son una complicación importante tras la cirugía de aneurisma aórtico abdominal, con altas tasas de morbilidad y mortalidad. Pueden ser tratadas quirúrgicamente o de forma conservadora mediante un tratamiento médico. Las dos técnicas quirúrgicas más comunes son el reemplazo in situ del injerto y el bypass extraanatómico. El tratamiento médico consiste más comúnmente en un curso de antibióticos a largo plazo. Actualmente, no hay consenso sobre cuál es la intervención (bypass extraanatómico, sustitución in situ o médica) más efectiva para tratar las infecciones del injerto aórtico abdominal. Si bien en situaciones de urgencia o complejas, como la ruptura del injerto, el tratamiento quirúrgico es la única opción, en situaciones no urgentes, suele ser la preferencia personal la que influye en la toma de decisiones del médico.

Objetivos: 

Evaluar y comparar los efectos de las intervenciones quirúrgicas y médicas para las infecciones del injerto aórtico abdominal.

Métodos de búsqueda: 

El especialista en información vascular Cochrane realizó búsquedas en el registro especializado Cochrane Vascular (Cochrane Vascular Specialised Register), en las bases de datos CENTRAL, MEDLINE, Embase y CINAHL, en WHO ICTRP y en ClinicalTrials.gov hasta el 2 de diciembre de 2019. También se revisaron las bibliografías de los estudios identificados por la búsqueda y se estableció contacto con especialistas en la materia y con los autores de los estudios para solicitar información sobre cualquier posible dato no publicado.

Criterios de selección: 

Se intentaron incluir todos los ensayos controlados aleatorizados que utilizaron intervenciones quirúrgicas o médicas para tratar las infecciones del injerto aórtico abdominal. Se aceptaron las definiciones de infecciones del injerto aórtico abdominal presentadas en los estudios individuales, que incluían la infección secundaria debida a la fístula aortoentérica. Se excluyeron los estudios que presentaban datos sobre infecciones de injertos protésicos en general, a menos que se pudieran aislar los datos específicos de las infecciones del injerto aórtico abdominal.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente todos los estudios identificados mediante la búsqueda. Se planeó evaluar de forma independiente el riesgo de sesgo de los ensayos incluidos y evaluar la calidad de la evidencia utilizando el método GRADE. Los principales desenlaces fueron la mortalidad general, la amputación, la reinfección del injerto, las complicaciones generales relacionadas con el injerto, la mortalidad relacionada con el injerto, la isquemia aguda de las extremidades y la reintervención.

Resultados principales: 

No se identificaron ensayos controlados aleatorizados para realizar un metanálisis.

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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