Revascularización de la arteria ilíaca interna versus oclusión de la arteria ilíaca interna para el tratamiento endovascular de los aneurismas aortoilíacos

Antecedentes

Un aneurisma aortoilíaco es una dilatación (aneurisma) de la aorta, el principal vaso sanguíneo del cuerpo, que lleva la sangre desde el corazón a todos los órganos y arterias ilíacas (ramas distales de la aorta). El aneurisma puede crecer y estallar (rotura), lo que provoca una hemorragia grave y suele ser mortal; se calcula que cada año se producen 15 000 muertes por la rotura de aneurismas abdominales aórticos sólo en los Estados Unidos. Para evitar esta complicación, el aneurisma aortoilíaco se debe reparar cuando el diámetro máximo de la aorta alcance de 5 cm a 5,5 cm, o cuando el diámetro máximo de las arterias ilíacas comunes alcance de 3 cm a 4 cm.

La reparación endovascular de los aneurismas aortoilíacos es uno de los métodos que se utilizan para tratar esta afección: se coloca un tubo (endoprótesis [stent-graft]) dentro del aneurisma aortoilíaco, de modo que la sangre fluye a través de la endoprótesis y ya no entra en el aneurisma, excluyéndolo de la circulación. Para lograr un implante satisfactorio de la endoprótesis, se necesita una buena zona de sellado (zona de fijación) en la aorta (proximal) y en las arterias ilíacas comunes (distal). Sin embargo, en el 40% de los pacientes, la zona de sellado distal en las arterias ilíacas comunes es inadecuada. En estos casos, lo más común es que la endoprótesis se extienda a la arteria ilíaca externa y la arteria ilíaca interna se bloquee (se ocluya). Sin embargo, esta obstrucción (oclusión) no está exenta de daños: la arteria ilíaca interna suministra sangre a los órganos pélvicos (recto, vejiga y órganos reproductores) y a los músculos pélvicos, y la oclusión se asocia con complicaciones en el área pélvica como la claudicación de las nalgas (calambres dolorosos en las nalgas durante el ejercicio), disfunción sexual y lesión de la médula espinal.

Han surgido nuevos dispositivos endovasculares y técnicas como los dispositivos de la rama ilíaca para mantener el flujo sanguíneo en la arteria ilíaca interna. Estas endoprótesis especiales posicionan la zona de sellado distal dentro de la arteria ilíaca externa, y una rama lateral del injerto permite la revascularización de la arteria ilíaca interna, mientras que excluye el aneurisma de la circulación, promoviendo una zona de sellado distal adecuada, y manteniendo la circulación pélvica. Esto también puede preservar la calidad de vida de los pacientes tratados y puede reducir las complicaciones graves, como la isquemia de la médula espinal, la colitis isquémica y la necrosis de los glúteos.

Esta revisión tuvo como objetivo evaluar los efectos de la revascularización de la arteria ilíaca interna en comparación con la oclusión de la arteria ilíaca interna durante la reparación endovascular de los aneurismas aortoilíacos.

Características de los estudios y resultados clave

Se buscó evidencia que comparara directamente la revascularización de la arteria ilíaca interna versus la oclusión de la arteria ilíaca interna para el tratamiento endovascular de los aneurismas aortoilíacos. Las búsquedas hasta el 28 de agosto de 2019 no identificaron ensayos controlados aleatorizados (estudios clínicos en los que los pacientes se asignan al azar [sólo por azar] a uno de varios grupos de intervención) que cumplieran con los criterios de esta revisión. Se necesitan estudios para ayudar a los cirujanos vasculares y endovasculares a elegir la mejor opción para la reparación endovascular de los aneurismas aortoilíacos y los aneurismas ilíacos aislados con una zona de fijación distal inadecuada.

Conclusión

No se encontraron ECA que compararan la revascularización de la arteria ilíaca interna versus la oclusión de la arteria ilíaca interna para el tratamiento endovascular de los aneurismas aortoilíacos. Se necesitan estudios de alta calidad que evalúen la mejor estrategia para realizar la reparación endovascular de los aneurismas aortoilíacos con zonas de sellado distal inadecuadas en la arteria ilíaca común.

Conclusiones de los autores: 

No se encontraron ECA que compararan la revascularización de la arteria ilíaca interna versus la oclusión de la arteria ilíaca interna para el tratamiento endovascular de los aneurismas aortoilíacos y los aneurismas ilíacos aislados que incluyen la bifurcación ilíaca. Se necesitan estudios de alta calidad que evalúen la mejor estrategia para manejar la reparación endovascular de los aneurismas aortoilíacos con zonas de sellado distal inadecuadas en la arteria ilíaca común.

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Antecedentes: 

La reparación endovascular de aneurismas aórticos (REVA) se utiliza para tratar los aneurismas aortoilíacos e ilíacos aislados en pacientes seleccionados, y los estudios prospectivos han demostrado ventajas en comparación con la reparación quirúrgica abierta, principalmente en los primeros años de seguimiento. Aunque esta técnica produce buenos resultados, los problemas anatómicos (como la ectasia de la arteria ilíaca común o un aneurisma que implica la bifurcación ilíaca) pueden hacer que la REVA sea más compleja y desafiante y puede conducir a una zona de sellado distal inadecuada para la endoprótesis (stent-graft). La fijación distal inadecuada en las arterias ilíacas comunes puede provocar una fuga interna de tipo Ib. Para evitar esta complicación, una de las técnicas más utilizadas es la oclusión unilateral o bilateral de la arteria ilíaca interna y la extensión de la endoprótesis de la extremidad ilíaca a las arterias ilíacas externas con o sin embolización de la arteria ilíaca interna. Sin embargo, esta oclusión no está exenta de efectos perjudiciales y se asocia con complicaciones isquémicas en la zona pélvica como claudicación de las nalgas, disfunción sexual, colitis isquémica, necrosis de los glúteos y lesiones de la médula espinal.

Se han descrito nuevos dispositivos endovasculares y técnicas alternativas como los dispositivos de rama ilíaca y la técnica tipo sandwich para mantener la perfusión pélvica y disminuir las complicaciones, logrando la revascularización de las arterias ilíacas internas en pacientes no aptos para una zona de sellado adecuada en las arterias ilíacas comunes. Estos métodos también pueden preservar la calidad de vida de los pacientes tratados y pueden disminuir otras complicaciones graves, como la isquemia de la médula espinal, la colitis isquémica y la necrosis de los glúteos, disminuyendo así la morbilidad y la mortalidad de la REVA.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de la revascularización de la arteria ilíaca interna versus la oclusión de la arteria ilíaca interna durante la reparación endovascular de los aneurismas aortoilíacos y los aneurismas ilíacos aislados que incluyen la bifurcación ilíaca.

Métodos de búsqueda: 

Los especialistas en información vascular de Cochrane buscaron en el registro especializado del Grupo Cochrane Vascular (Cochrane Vascular Specialised Register), Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL), en la Cochrane Library, MEDLINE, Embase, Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature (CINAHL), en la Plataforma de registros internacionales de ensayos clínicos de la Organización Mundial de la Salud y en ClinicalTrials.gov hasta el 28 de agosto de 2019. Los autores de la revisión realizaron búsquedas en Latin American Caribbean Health Sciences Literature (LILACS) y en el Indice Bibliográfico Español de Ciencias de la Salud (IBECS) el 28 de agosto de 2019 y se pusieron en contacto con especialistas en el campo y fabricantes para identificar estudios relevantes.

Criterios de selección: 

Se planificó incluir todos los ensayos controlados aleatorizados (ECA) que compararan la revascularización de la arteria ilíaca interna con la oclusión de la arteria ilíaca interna en pacientes sometidos a tratamiento endovascular de aneurismas aortoilíacos y aneurismas ilíacos aislados que incluyen la bifurcación ilíaca.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente los estudios identificados para su potencial inclusión en la revisión. Se utilizaron los procedimientos metodológicos estándar según el Manual Cochrane de revisiones sistemáticas de intervenciones (Cochrane Handbook for Systematic Review of Interventions).

Resultados principales: 

No se identificaron ECA que cumplieran los criterios de inclusión.

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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