¿Se debe colocar un stent después de la eliminación de cálculos?

Pregunta de la revisión

¿Qué diferencia existe entre la colocación o no de un stent (un pequeño tubo de plástico en el uréter) en los pacientes que presentaban cálculos en el riñón o en el sistema tubular entre la vejiga y el riñón y que fueron retirados con un ureteroscopio (un instrumento muy delgado)?

Antecedentes

Los urólogos usan pequeños dispositivos y otros instrumentos para localizar, disolver y extraer cálculos. Luego de la intervención, el edema y la obstrucción del uréter pueden causar molestias. Para impedirlas, los urólogos a menudo dejan colocado un stent temporario. Está poco claro si el stent mejora o complica el estado del paciente.

Características de los estudios

Se incluyeron 23 ensayos con 2656 pacientes que tenían o no un stent. Se decidió al azar si se les colocaba o no el dispositivo.

Resultados clave

Puede que un stent reduzca la frecuencia de visitas del paciente al hospital, pero hay muy poca certeza sobre esta afirmación. El dolor en el día de cirugía y en los días uno a tres después de la cirugía pueden ser similares. Los pacientes con un stent pueden presentar más dolor a largo plazo (días cuatro a 30), pero tampoco hay mucha seguridad acerca de esto. Puede ser similar la necesidad de otra intervención.

Es menos probable que los pacientes con un stent necesiten narcóticos (analgésicos potentes que pueden causar adicción), aunque la certeza sobre esta afirmación es muy baja. Puede no haber ninguna diferencia en el riesgo de infección urinaria. La colocación de stent puede hacer menos probable que los pacientes presenten una estenosis del uréter debido a la cicatrización, y levemente menos probable que sean ingresados al hospital. Sin embargo, no existe mucha certeza acerca de ambos hallazgos.

Certeza de la evidencia

La certeza de la evidencia varió de moderada a muy baja según el resultado, y por lo tanto la confianza en los resultados del estudio es moderada, baja o muy baja.

Conclusiones de los autores: 

Los resultados de esta revisión ilustran la interrelación entre riesgos y beneficios que enfrentan los urólogos y los pacientes cuando se trata de decidir acerca de la colocación de stents después de la ureteroscopia no complicada para las enfermedades por cálculos. Se observó que los efectos deseables e indeseables fueron pequeños en términos absolutos, y los resultados se basaron principalmente en evidencia de certeza baja y muy baja. Los problemas principales que redujeron la confianza en los resultados de la investigación fueron las limitaciones de los estudios (principalmente riesgo de rendimiento y de detección) y la imprecisión. No fue posible realizar los análisis de subgrupos programados, en particular los basados en el tamaño de cálculo y la ubicación del cálculo y el uso de la dilatación ureteral, que pueden ser modificadores importantes del efecto. Dada la importancia de esta pregunta, se necesitan ensayos de tamaño adecuado y de calidad más alta que aporten datos para una mejor toma de decisiones.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La ureteroscopia combinada con fragmentación de los cálculos con láser y el uso de cestas endoscópicas son enfoques comunes para el tratamiento de los cálculos renales y ureterales. Esta intervención se asocia con cierto grado de traumatismo ureteral. El traumatismo ureteral puede causar edema, obstrucción ureteral y dolor de flanco, y puede requerir intervenciones posteriores como el ingreso al hospital o la colocación de un stent ureteral secundario. Para prevenir estos problemas, los urólogos a menudo colocan stents ureterales temporarios como profilaxis, aunque no puede precisarse la utilidad de este procedimiento.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de la colocación de stents ureterales después de la ureteroscopia no complicada.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizó una búsqueda exhaustiva utilizando múltiples bases de datos (la Cochrane Library, MEDLINE, Embase, Scopus, Google Scholar y Web of Science), registros de ensayos, otras fuentes de literatura gris y actas de congresos, hasta el 1 de febrero de 2019. No hubo restricciones en base al idioma o al estado de publicación.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos en que los investigadores asignaron al azar a los pacientes sometidos a ureteroscopia no complicada a la colocación de un stent ureteral versus ningún stent ureteral.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión de forma independiente clasificaron los estudios y extrajeron los datos de los estudios incluidos. Se realizaron análisis estadísticos con el modelo de efectos aleatorios. La certeza de la evidencia se calificó según los criterios GRADE.

Resultados principales: 

Resultados primarios

La colocación de un stent puede reducir levemente la cantidad de nuevas visitas no programadas (16 ensayos con 1970 pacientes; certeza de la evidencia muy baja), aunque hay muy poca certeza sobre este resultado.

El dolor en el día de cirugía según una escala analógica visual (escala 0 a 10; valores más altos indican más dolor) probablemente sea similar (diferencia de medias [DM] 0,32 más; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,13 menos a 0,78 más; cuatro ensayos con 346 participantes; certeza de la evidencia moderada). El dolor en días posoperatorios 1 a 3 puede mostrar ninguna diferencia o una diferencia pequeña (diferencia de medias estandarizada [DME] 0,25 más; IC del 95%: 0,32 menos a 0,82 más; ocho ensayos con 683 participantes; certeza de la evidencia baja). A los cuatro a 30 días después de la intervención, los pacientes con un stent pueden presentar más dolor (ocho ensayos con 903 participantes; certeza de la evidencia muy baja), aunque hay muy poca seguridad sobre este resultado.

La colocación de un stent puede resultar en poca a ninguna diferencia en la necesidad de intervenciones secundarias (cociente de riesgos [CR] 1,15; IC del 95%: 0,39 a 3,33; 10 estudios con 1435 participantes; certeza de la evidencia baja); lo anterior corresponde a tres intervenciones menos por 1000 pacientes (IC del 95%: 13 menos a 48 más).

Resultados secundarios

La colocación de un stent puede reducir la necesidad de narcóticos (siete ensayos con 830 participantes; certeza de la evidencia muy baja), aunque hay muy poca seguridad sobre este resultado.

Las diferencias en las tasas de infección urinaria (IU) hasta los 90 días probablemente no sean significativas (CR 0,94; IC del 95%: 0,59 a 1,51; 10 ensayos con 1207 participantes; certeza de la evidencia moderada); lo anterior corresponde a tres infecciones menos por 1000 pacientes (IC del 95%: 23 menos a 29 más).

Pueden reducirse levemente las tasas de estenosis ureteral hasta los 90 días (14 ensayos con 1625 participantes; certeza de la evidencia muy baja), aunque hay muy poca seguridad sobre este resultado.

Las tasas del ingreso al hospital pueden reducirse en grado leve (CR 0,70; IC del 95%: 0,32 a 1,55; 13 estudios con 1647 participantes; certeza de la evidencia baja). Lo anterior corresponde a 15 ingresos menos por 1000 participantes (IC del 95%: 33 menos a 27 más).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Tools
Information
Share/Save