Examen por ecografía para la confirmación de la colocación de la sonda gástrica

Antecedentes

Cada año en los EE.UU. aproximadamente 1 000 000 de pacientes reciben alimentación por sonda (sonda gástrica). Las sondas gástricas se utilizan habitualmente para administrarles fármacos y alimentación directamente en el sistema digestivo (conducto para la digestión de los alimentos) a los pacientes que no pueden tragar. La alimentación a través de una sonda que está colocada de forma inadecuada en la tráquea (conducto del aire) puede dar lugar a neumonía grave (infección de los pulmones). Por lo tanto, es importante la confirmación de la colocación de la sonda en el estómago después de su inserción. Las sondas gástricas también se utilizan para reducir la presión del estómago después de proporcionar asistencia respiratoria a través de máscaras, utilizadas principalmente en la reanimación. La ecografía médica es una de las técnicas de imagenología que utilizan ondas sonoras para crear imágenes del interior del cuerpo. Estudios recientes indican que la ecografía proporciona una buena exactitud diagnóstica para la confirmación de la colocación apropiada de la sonda. Por lo tanto, la ecografía podría ser una alternativa prometedora a los rayos X para confirmar la colocación de la sonda, especialmente cuando los rayos X no están disponibles o es difícil acceder a ellos.

Características de los estudios

Los estudios incluidos en esta revisión están actualizados hasta marzo de 2016. Se incluyeron diez estudios con 545 participantes que evaluaron la exactitud diagnóstica de la ecografía para la confirmación de la colocación de la sonda gástrica.

Resultados clave

La mayoría de los estudios mostraron un buen rendimiento para la colocación correcta de la sonda. Sin embargo, hubo pocos datos disponibles para la colocación incorrecta de la sonda y las posibles complicaciones de una sonda colocada de forma inadecuada. Entre los estudios incluidos, en sólo 43 participantes la sonda estaba colocada de forma inadecuada. Ninguno de los estudios informó complicaciones durante la realización de la ecografía. Se informaron tres métodos de ecografía: el enfoque del cuello, el enfoque del abdomen (barriga) superior y una combinación de ambos. Ninguno de los estudios incluidos indicó que la ecografía tuvo exactitud suficiente como prueba única para la confirmación de la colocación de la sonda gástrica para la alimentación. Por otra parte, la ecografía combinada con otras pruebas (p.ej. la visualización del flujo de solución salina [inyectar solución salina a través de la sonda y verla dentro del estómago por ecografía]) podría ser útil para la confirmación de la sonda utilizada para el drenaje gástrico.

Limitaciones de la revisión

En general, los estudios tenían una calidad metodológica baja o poco clara. Se consideró que sólo tres (30%) de los diez estudios incluidos fueron representativos de los pacientes en la práctica porque la ecografía se realizó después de confirmar la posición correcta mediante otros métodos. Los estudios presentaron diversos resultados para la colocación inadecuada de la sonda.

Investigación futura

Se necesitan estudios más grandes que investiguen si la ecografía podría reemplazar los rayos X para confirmar la colocación de la sonda gástrica, así como si la ecografía podría reducir las complicaciones graves de una sonda colocada inadecuadamente, como la neumonía.

Conclusiones de los autores: 

De diez estudios que evaluaron la exactitud diagnóstica de la colocación de la sonda gástrica, pocos tuvieron bajo riesgo de sesgo. Según la evidencia limitada, la ecografía no tiene exactitud suficiente como prueba única para confirmar la colocación de la sonda gástrica. Sin embargo, en ámbitos en los que los rayos X no están fácilmente disponibles, la ecografía puede ser útil para detectar una sonda gástrica con una colocación inadecuada. Se necesitan estudios más grandes para determinar la posibilidad de eventos adversos cuando se utiliza la ecografía para confirmar la colocación de la sonda.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

Las sondas gástricas se utilizan habitualmente para la administración de fármacos y para la alimentación con sonda a los pacientes que no pueden tragar. La alimentación a través de una sonda colocada de manera inadecuada en la tráquea puede dar lugar a neumonía grave. Por lo tanto, es importante la confirmación de la colocación de la sonda en el estómago después de su inserción. Estudios recientes han informado que la ecografía proporciona una buena estimación de la exactitud diagnóstica en la confirmación de la colocación apropiada de la sonda. Por lo tanto, la ecografía podría ser una alternativa prometedora a los rayos X en la confirmación de la colocación de la sonda, en especial en ámbitos en los que los establecimientos con rayos X no están disponibles o es difícil acceder a ellos.

Objetivos: 

Evaluar la exactitud diagnóstica de la ecografía para confirmar la colocación de la sonda gástrica.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en la Cochrane Library (2016, número 3), MEDLINE (hasta marzo 2016), Embase (hasta marzo 2016), National Institute for Health Research (NIHR) PROSPERO Register (hasta mayo 2016), Aggressive Research Intelligence Facility Databases (hasta mayo 2016), ClinicalTrials.gov (hasta mayo 2016), ISRCTN registry (hasta mayo 2016), World Health Organization International Clinical Trials Registry Platform (hasta mayo 2016) y en listas de referencias de artículos, y se contactó con autores de los estudios.

Criterios de selección: 

Se incluyeron los estudios que evaluaron la exactitud diagnóstica de la colocación de la sonda nasogástrica y orogástrica confirmada mediante la visualización por ecografía en comparación con la visualización por rayos X como el estándar de referencia. Se incluyeron estudios transversales y estudios de casos y controles. Se excluyeron las series de casos clínicos o los informes de casos. Los estudios se excluyeron si la visualización por rayos X no fue el estándar de referencia o si la sonda que se colocó fue una sonda de gastrostomía o entérica.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente el riesgo de sesgo y extrajeron los datos de cada uno de los estudios incluidos. Se estableció contacto con los autores de los estudios incluidos para obtener datos faltantes.

Resultados principales: 

Se identificaron diez estudios (545 participantes y 560 inserciones de sondas) que cumplieron con los criterios de inclusión.

A ningún estudio se le asignó bajo riesgo de sesgo ni baja preocupación en los dominios de QUADAS-2. Sólo tres estudios (30%) se consideraron con bajo riesgo de sesgo en el dominio de selección de los participantes porque realizaron la ecografía después que confirmaron la posición correcta por otros métodos.

Hubo pocos datos (43 participantes) disponibles para la detección de la colocación inadecuada (especificidad) debido a que su incidencia fue baja. No se realizó un metanálisis debido a la considerable heterogeneidad en la prueba índice, como la diferencia de la ventana del eco, la combinación de la ecografía con otros métodos de confirmación (p.ej. visualización del flujo de solución salina por ecografía) y la ecografía durante la inserción de la sonda. En todos los contextos el cálculo de la sensibilidad de los estudios individuales varió de 0,50 a 1,00 y el cálculo de la especificidad de 0,17 a 1,00. En los contextos en los que los rayos X no estuvieron fácilmente disponibles y a los participantes se les insertó una sonda gástrica para drenaje (cuatro estudios, 305 participantes), los cálculos de la sensibilidad de la ecografía en combinación con otras pruebas confirmatorias variaron de 0,86 a 0,98 y los cálculos de la especificidad de 1,00, con intervalos de confianza amplios.

En los estudios que utilizaron la ecografía sola (cuatro estudios, 314 participantes), los cálculos de la sensibilidad variaron de 0,91 a 0,98 y los cálculos de la especificidad de 0,67 a 1,00.

Tools
Information
Share/Save