Efectos de las políticas que regulan la financiación de los medicamentos

El objetivo de esta revisión Cochrane fue averiguar si los planes de financiación de medicamentos cambian el uso que hacen las personas de los medicamentos, la cantidad de dinero que gastan en medicamentos, su salud y su uso de la asistencia sanitaria. Los autores de la revisión Cochrane recopilaron y analizaron todos los estudios relevantes para responder a esta pregunta. Se encontraron 58 estudios. La mayoría de estos estudios procedían de EE.UU. y evaluaban un único cambio de política (la Medicare Part D) aplicado en enero de 2006.

Mensajes clave

El plan Medicare Part D de EE.UU. ofrece medicamentos con receta gratuitos para las personas mayores. Este sistema podría aumentar la cantidad de medicamentos que toman las personas mayores, pero podrían gastar menos dinero en medicamentos. Se desconoce si este sistema modifica la salud de las personas o el uso de los servicios sanitarios porque la certeza de las pruebas fue muy baja.

¿Qué es un plan de financiación de medicamentos?

En un plan de financiación de medicamentos, los gobiernos u organizaciones privadas ofrecen a los ciudadanos los medicamentos que necesitan a bajo coste o de forma gratuita. Los medicamentos suelen pagarse mediante impuestos que recauda el gobierno, a través de quienes emplean a la persona, mediante el pago de una cuota en un seguro personal o mediante una combinación de estos sistemas.

Muchos países tienen sistemas mixtos de financiación de medicamentos público y privados. Algunos planes de financiación de medicamentos cubren a todos los ciudadanos de un país o contexto. Otros solo cubren a determinados grupos. Por ejemplo, algunos planes solo cubren a las personas que trabajan, mientras que otros solo cubren a pobres y a personas mayores.

Los planes de financiación de medicamentos que tienen éxito pueden mejorar la salud de las personas al darles los medicamentos que necesitan, ya sea de forma gratuita o a un precio que puedan pagar. Los planes de financiación de medicamentos también pueden ahorrar dinero a los gobiernos y a las organizaciones privadas. Por ejemplo, las personas que utilizan los medicamentos adecuados podrían necesitar menos servicios sanitarios. Los gobiernos y las organizaciones que gestionan estos planes también pueden negociar mejores precios con las empresas farmacéuticas.

¿Cuáles son los resultados principales de la revisión?

Los autores de la revisión encontraron 58 estudios pertinentes. La mayoría de estos estudios procedían de EE.UU. y 54 de ellos evaluaban un tipo de plan de financiación de medicamentos: Medicare Part D.

Medicare Part D es un plan de financiación de medicamentos para personas mayores. En este plan, las personas mayores que ya están en Medicare tienen acceso gratuito a sus medicamentos de venta con receta hasta un determinado importe cada año (en 2018, este fue de 3750 USD por persona). Una vez alcanzada esta cifra, se utilizan otros sistemas. Estos estudios mostraron lo siguiente:

- Medicare Part D podría aumentar la cantidad de medicamentos que utilizan las personas (evidencia de certeza baja).

- Medicare Part D podría reducir la cantidad de dinero que gastan las personas en medicamentos (evidencia de certeza baja).

- Medicare Part D podría provocar un ligero aumento en el número de visitas a los servicios de urgencias por parte de los beneficiarios del plan (evidencia de certeza baja).

- Se desconoce cuál es el efecto de Medicare Part D sobre la salud de las personas o sobre el uso de otros servicios sanitarios porque la certeza de las pruebas fue muy baja.

Una de los motivos de la baja confianza en estos resultados es que no se sabe hasta qué punto son relevantes para países o contextos fuera de los EE.UU.

¿Qué grado de actualización tiene esta revisión?

Los autores de la revisión buscaron los estudios que se habían publicado hasta septiembre de 2020.

Conclusiones de los autores: 

La introducción de planes de financiación de medicamentos, como Medicare Part D en el sistema estadounidense de salud podría aumentar el uso de fármacos con receta y podría reducir los pagos a cargo de los beneficiarios del plan y el gasto farmacéutico total. También podría provocar un ligero aumento de las visitas a los servicios de urgencias por parte de quienes se benefician de esta política. Sus efectos sobre otros desenlaces de uso de la asistencia sanitaria y sobre los desenlaces de salud son inciertos debido a la certeza muy baja de la evidencia. La aplicabilidad de esta evidencia fuera del contexto de la sanidad estadounidense es limitada.

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Antecedentes: 

Los planes de financiación de medicamentos son sistemas que proporcionan acceso a los fármacos por prepago y que podrían mejorar el acceso a los medicamentos esenciales y reducir los pagos a cargo del usuario para las poblaciones vulnerables.

Objetivos: 

Evaluar los efectos sobre el uso de fármacos, el gasto farmacéutico, el uso de la asistencia sanitaria y los desenlaces sanitarios de las políticas alternativas para regular los planes de financiación de medicamentos.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en CENTRAL, MEDLINE, Embase, otras nueve bases de datos y dos registros de ensayos entre noviembre de 2014 y septiembre de 2020, incluida una búsqueda de citas de los estudios incluidos el 15 de septiembre de 2021 mediante Web of Science. Se examinaron las listas de referencias de todos los informes pertinentes que se identificaron y los informes del apartado de Antecedentes. Se estableció contacto con los autores de los artículos pertinentes, las organizaciones relevantes y las listas de discusión para identificar otros estudios, incluidos los estudios no publicados y en curso.

Criterios de selección: 

Se planificó incluir ensayos aleatorizados, ensayos no aleatorizados, estudios de series temporales interrumpidas (STI) (incluidas STI controladas [STIC] y estudios con medidas repetidas [MR]) y estudios controlados del tipo antes y después (ECAD). Dos autores de la revisión evaluaron de forma independiente los resultados de la búsqueda y las listas de referencias de los informes pertinentes, localizaron el texto completo de las referencias potencialmente relevantes y aplicaron de forma independiente los criterios de inclusión a esos estudios. Los desacuerdos se resolvieron mediante discusión y, de ser necesario, mediante la participación de un tercer autor de la revisión. Se excluyeron los estudios de las siguientes políticas farmacéuticas tratadas en otras revisiones Cochrane: las que determinaban cómo se tomaban las decisiones sobre qué afecciones o medicamentos tenían cobertura; las que imponían restricciones al reembolso de fármacos con cobertura; y las que regulaban los pagos de los medicamentos a cargo del usuario.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión extrajeron de forma independiente los datos de los estudios incluidos y evaluaron el riesgo de sesgo de cada estudio, y los desacuerdos se resolvieron por consenso. Se utilizaron los criterios indicados por el Grupo Cochrane para una Práctica y organización sanitaria efectivas (Cochrane Effective Practice and Organisation of Care [EPOC]) para evaluar el riesgo de sesgo de los estudios incluidos. En el caso de los ensayos aleatorizados, los ensayos no aleatorizados y los estudios controlados del tipo antes y después, se planeó informar acerca de los efectos relativos. En el caso de los desenlaces dicotómicos se proporcionó la razón de riesgos (RR) cuando fue posible y se ajustó por las diferencias iniciales en las medidas de desenlace. En los estudios de series temporales interrumpidas y de series temporales interrumpidas controladas, se calcularon los cambios en dos dimensiones: cambio en el nivel y cambio en la pendiente. Se realizó una síntesis estructurada siguiendo las guías del Grupo Cochrane EPOC sobre este tema, describiendo el abanico de efectos encontrados en los estudios para cada categoría de desenlaces.

Resultados principales: 

Se identificaron 58 estudios que cumplían los criterios de inclusión (25 estudios de series temporales interrumpidas y 33 estudios controlados del tipo antes y después). La mayoría de los estudios (54) evaluaron una única política aplicada en el sistema sanitario de Estados Unidos (EE.UU.): Medicare Part D. Los otros cuatro evaluaron otros planes de financiación de medicamentos de Canadá y EE.UU., pero sólo uno de ellos proporcionó datos analizables para su inclusión en la síntesis cuantitativa. La introducción de planes de financiación de medicamentos podría aumentar el uso de fármacos de venta con receta (evidencia de certeza baja). Por otro lado, Medicare Part D podría disminuir el gasto farmacéutico medido como el gasto a cargo del usuario y el gasto total en medicamentos (evidencia de certeza baja). En cuanto al uso de la asistencia sanitaria, las políticas de financiación de medicamentos (como Medicare Part D) podrían provocar un ligero aumento de las visitas a los servicios de urgencias. Sin embargo, se desconoce si este tipo de política aumenta o disminuye los ingresos hospitalarios o las visitas ambulatorias de los beneficiarios del plan porque la certeza de la evidencia fue muy baja. Asimismo, se desconoce si la política aumenta o reduce los desenlaces de salud, como la mortalidad, porque la certeza de la evidencia fue muy baja.

Notas de traducción: 

La traducción de las revisiones Cochrane ha sido realizada bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad del Gobierno de España. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con comunica@cochrane.es.

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