Entrenamiento con ejercicios acuáticos para la fibromialgia

Pregunta de la investigación

Se revisaron los estudios sobre los efectos del entrenamiento con ejercicios acuáticos en los pacientes con fibromialgia sobre el bienestar, los síntomas, el estado físico y los efectos adversos.

Antecedentes: ¿qué es la fibromialgia y qué es el entrenamiento acuático?

Los pacientes con fibromialgia presentan dolor corporal persistente y diseminado y con frecuencia presentan síntomas como fatiga, rigidez, depresión y dificultades para dormir.

El entrenamiento acuático consiste en ejercitarse en una piscina a una profundidad hasta la cintura, el tórax o los hombros. Esta revisión examinó los efectos de programas grupales de entrenamiento acuático supervisados (dirigidos por un instructor).

Características de los estudios

Se realizaron búsquedas en la literatura hasta octubre de 2013 y se encontraron 16 estudios con 866 mujeres y 15 hombres con fibromialgia; 439 se asignaron a programas de entrenamiento acuáticos.

Nueve estudios compararon los ejercicios acuáticos con ningún ejercicio, cinco estudios compararon los ejercicios acuáticos con los ejercicios en tierra y dos estudios compararon el entrenamiento acuático con un entrenamiento acuático diferente.

Resultados clave: para los que participaron en el entrenamiento con ejercicios acuáticos en comparación con los pacientes que no hicieron ejercicios

Bienestar general (función multidimensional) en una escala de 0 a 100 unidades

Los que realizaron ejercicios acuáticos valoraron el bienestar general como 6 unidades mejor al final del estudio que los que no se ejercitaron.

Función física (capacidad para hacer actividades normales) en una escala de 0 a 100 unidades

Los que realizaron ejercicios acuáticos calificaron su capacidad para la función como 4 unidades mejor al final del estudio que los que no se ejercitaron.

Dolor en una escala de 0 a 100 unidades

Los que realizaron ejercicios acuáticos calificaron el dolor como 7 unidades mejor al final del estudio que los que no se ejercitaron.

Rigidez en una escala de 0 a 100 unidades

Los que realizaron ejercicios acuáticos valoraron la rigidez como 18 unidades mejor al final del estudio que los que no se ejercitaron.

Fuerza muscular

Los pacientes que realizaron entrenamiento acuático mejoraron la fuerza muscular un 37% más que los que no realizaron el entrenamiento acuático.

Estado físico cardiovascular calculado por metros caminados en seis minutos

Los que realizaron ejercicios acuáticos caminaron 37 metros más al final del estudio que los que no se ejercitaron.

Abandono de los estudios

Dos participantes más de 100 de los grupos de entrenamiento acuático abandonaron los estudios (en los ejercicios acuáticos abandonaron 15 pacientes, mientras que de los que no se ejercitaron abandonaron 13).

Calidad de la evidencia: acuáticos versus control

Es probable que estudios de investigación adicionales sobre el bienestar y la capacidad general para la función tengan una marcada repercusión sobre la confianza en estos resultados y puedan cambiarlos.

Es muy probable que estudios de investigación adicionales sobre el dolor, la rigidez, la fuerza muscular y el estado físico cardiovascular tengan una marcada repercusión sobre la confianza en estos resultados y puedan cambiarlos.

Resultados clave: para los que realizaron entrenamiento acuático en comparación con los que realizaron ejercicios en tierra

Los pacientes que realizaron ambos programas tuvieron resultados similares para el bienestar general, la función física, el dolor y la rigidez. Sin embargo, los pacientes que se ejercitaron en tierra mejoraron su fuerza muscular un 9% más que los que realizaron entrenamiento acuático. Aproximadamente el mismo número de pacientes de ambos grupos abandonaron.

Calidad de la evidencia: acuáticos versus en tierra

Como se han realizado muy pocos estudios hasta el momento, existen muchas dudas acerca de los resultados.

Resultados clave: para los que realizaron un tipo de entrenamiento acuático en comparación con un tipo diferente de entrenamiento acuático

Hay dos estudios en esta comparación: uno comparó Ai Chi (Tai Chi en el agua) con estiramiento en el agua, y el otro comparó entrenamiento acuático en piscina con entrenamiento acuático en el mar. La única diferencia importante encontrada fue para la rigidez, que favorece el entrenamiento acuático Ai Chi.

Calidad de la evidencia: programas acuáticos versus acuáticos

Como se han realizado muy pocos estudios hasta el momento, es probable que la investigación adicional cambie este resultado.

Conclusiones de los autores: 

Pruebas de calidad baja a moderada en relación con el control indican que el entrenamiento acuático es beneficioso para mejorar el bienestar, los síntomas y el estado físico en adultos con fibromialgia. Pruebas de calidad muy baja a baja indican que hay efectos beneficiosos de los ejercicios acuáticos y en tierra, excepto en la fuerza muscular (pruebas de calidad muy baja que favorecen a los ejercicios en tierra). No se informaron efectos adversos graves.

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Antecedentes: 

Habitualmente, a los pacientes con fibromialgia se les recomienda entrenamiento con ejercicios. Esta revisión examinó los efectos de programas grupales de entrenamiento acuático supervisados (dirigidos por un instructor). El entrenamiento acuático se definió como ejercitarse en una piscina a una profundidad hasta la cintura, el tórax o los hombros. Esta revisión forma parte de la actualización de la revisión "Ejercicios para el tratamiento del síndrome de fibromialgia" publicada por primera vez en 2002 y actualizada anteriormente en 2007.

Objetivos: 

El objetivo de esta revisión sistemática fue evaluar los efectos beneficiosos y perjudiciales del entrenamiento con ejercicios acuáticos en adultos con fibromialgia.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en The Cochrane Library 2013, número 2 (Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas [Cochrane Database of Systematic Reviews], Database of Abstracts of Reviews of Effects, Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados [Cochrane Central Register of Controlled Trials], Health Technology Assessment Database, NHS Economic Evaluation Database), MEDLINE, EMBASE, CINAHL, PEDro, Dissertation Abstracts, WHO international Clinical Trials Registry Platform y en AMED, así como en otras fuentes (es decir, listas de referencias de revistas clave, artículos identificados, metanálisis y revisiones de todos los tipos de tratamiento para la fibromialgia) desde el inicio hasta octubre de 2013. Se utilizaron los métodos Cochrane para revisar las citas, los resúmenes y los artículos a texto completo. Posteriormente, se identificaron los estudios de entrenamiento con ejercicios acuáticos.

Criterios de selección: 

Los criterios de selección fueron: a) publicación a texto completo de un ensayo controlado aleatorio (ECA) en adultos diagnosticados con fibromialgia según los criterios publicados y b) datos entre grupos de una intervención acuática y un control u otra intervención. Se excluyeron los estudios si el ejercicio en el agua fue inferior al 50% de la intervención completa.

Obtención y análisis de los datos: 

De forma independiente, se evaluó el riesgo de sesgo y se extrajeron los datos (24 resultados), de los cuales siete se designaron como resultados principales: función multidimensional, función física autoinformada, dolor, rigidez, fuerza muscular, función cardiorrespiratoria submáxima, tasas de retiro y efectos adversos. Los desacuerdos se resolvieron mediante discusión. Las intervenciones se evaluaron mediante las diferencias medias (DM) o las diferencias de medias estandarizadas (DME) y los intervalos de confianza del 95% (IC del 95%). Cuando dos o más estudios proporcionaron datos para un resultado, se realizó un metanálisis. Además, se fijó y utilizó un umbral del 15% para el cálculo de las diferencias clínicamente relevantes.

Resultados principales: 

Se incluyeron 16 estudios de entrenamiento con ejercicios acuáticos (n = 881; 866 mujeres y 15 hombres). Nueve estudios compararon los ejercicios acuáticos con control, cinco estudios compararon ejercicios acuáticos con ejercicios en tierra y dos compararon ejercicios acuáticos en comparación con un programa acuático de ejercicio diferente.

El riesgo de sesgo relacionado con la generación de la secuencia aleatoria (sesgo de selección), los datos de resultado incompletos (sesgo de desgaste), el informe selectivo (sesgo de informe), el cegamiento de los evaluadores de resultado (sesgo de detección) y otros sesgos se evaluaron como bajos. El cegamiento de los participantes y el personal (sesgo de selección y realización) y la ocultación de la asignación (sesgo de selección) se calificaron con riesgo bajo e incierto. La evaluación de las pruebas mostró limitaciones relacionadas con falta de precisión, heterogeneidad estadística e intervalos de confianza amplios.

Acuáticos versus control

Se encontraron mejorías estadísticamente significativas (valor de p < 0,05) en todos los resultados principales. Según una escala de 100 puntos, la función multidimensional mejoró en 6 unidades (DM -5,97; IC del 95%: -9,06 a -2,88; número necesario a tratar [NNT] 5; IC del 95%: 3 a 9), la función física autoinformada en 4 unidades (DM -4,35; IC del 95%: -7,77 a -0,94; NNT 6; IC del 95%: 3 a 22), el dolor en 7 unidades (DM -6,59; IC del 95%: -10,71 a -2,48; NNT 5; IC del 95%: 3 a 8) y la rigidez en 18 unidades (DM -18,34; IC del 95%: -35,75 a -0,93; NNT 3; IC del 95%: 2 a 24) más en los grupos acuáticos que en los grupos control. La DME de la fuerza muscular medida mediante la extensión de la rodilla y la prensión manual fue 0,63 desviaciones estándar mayores en comparación con el grupo control (DME 0,63; IC del 95%: 0,20 a 1,05; NNT 4; IC del 95%: 3 a 12) y la función cardiovascular submáxima mejoró en 37 metros en la prueba de caminata de seis minutos (IC del 95%: 4,14 a 69,92). Solamente dos resultados principales, la rigidez y la fuerza muscular, cumplieron el umbral del 15% para la relevancia clínica (mejoraron el 27% y el 37% respectivamente). Los retiros fueron similares en los grupos acuáticos y control, los efectos adversos se informaron de manera deficiente y no se informaron efectos adversos graves.

Acuáticos versus en tierra

No hubo diferencias estadísticamente significativas entre las intervenciones para la función multidimensional, la función física autoinformada, el dolor o la rigidez: 0,91 unidades (IC del 95%: -4,01 a 5,83), -5,85 unidades (IC del 95%: -12,33 a 0,63), -0,75 unidades (IC del 95%: -10,72 a 9,23) y 2 unidades (IC del 95%: -8,88 a 1,28) respectivamente (todos basados en una escala de 100 puntos) o en la función cardiorrespiratoria submáxima (tres segundos en una prueba de caminata de 100 metros; IC del 95%: -1,77 a 7,77). Se encontró una diferencia estadísticamente significativa entre las intervenciones para la fuerza, que favorece el entrenamiento en tierra (fuerza de prensión 2,40 kilopascales; IC del 95%: 4,52 a 0,28). Ninguno de los resultados en la comparación acuática versus en tierra alcanzó diferencias clínicamente relevantes del 15%. Los retiros fueron similares en los grupos acuáticos y en tierra y los efectos adversos se informaron deficientemente, sin efectos adversos graves en ninguno de los grupos.

Acuáticos versus acuáticos (Ai Chi versus estiramiento en el agua, ejercicios en piscina versus ejercicios en el mar)

Entre los resultados principales, la única diferencia estadísticamente significativa entre las intervenciones se encontró para la rigidez, que favorece el Ai Chi (1,00 en una escala de 100 puntos; IC del 95%: 0,31 a 1,69).

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