Modificación de la consistencia de alimentos y líquidos para pacientes con demencia y dificultades en la deglución

Antecedentes

Los pacientes con demencia con frecuencia presentan dificultades para deglutir (disfagia). Las consecuencias pueden incluir asfixia, deshidratación, desnutrición, pérdida de peso, neumonía y muerte. La modificación de los alimentos y líquidos es una estrategia tradicional de tratamiento. Se cree que el aumento de la viscosidad de los líquidos o la modificación de la consistencia de los alimentos facilita la deglución y reduce el riesgo de asfixia o de que los líquidos ingresen a las vías respiratorias. Sin embargo, cada vez hay más evidencia que indica que esta estrategia puede provocar deshidratación, desnutrición, consecuencias psicológicas y sociales negativas y puede afectar la calidad de vida del paciente con demencia.

Pregunta de la revisión

Se buscó determinar si el cambio en la viscosidad o la consistencia de los alimentos o los líquidos, o ambos, hace que la ingestión sea más segura y tiene resultados positivos para los pacientes con demencia en cuanto al estado respiratorio, el estado nutricional y la calidad de vida. Se pretendía examinar si la modificación de los alimentos o los líquidos, o ambos, también tenía efectos adversos en el paciente con demencia.

Características de los estudios

Se encontraron dos estudios (ambos forman parte del mismo ensayo multicéntrico) que incorporaron a pacientes con demencia y pacientes con o sin demencia y enfermedad de Parkinson. Sólo se incluyeron los datos sobre los pacientes con demencia. El primero de los dos estudios consideró los efectos inmediatos de dos viscosidades de líquidos en comparación con líquidos poco densos habituales sobre la aspiración (ingreso de alimentos o líquidos en los pulmones) en 351 pacientes con demencia. Este estudio también comparó beber líquidos poco densos habituales en una posición de la cabeza con el mentón hacia abajo, así como beber líquidos poco densos habituales sin cambios en la posición de la cabeza; el resultado principal fue el líquido que ingresaba a los pulmones. El segundo estudio utilizó un subgrupo de 260 pacientes con demencia del primer estudio y comparó el efecto de las mismas viscosidades de líquidos ingeridos con una posición de la cabeza con el mentón hacia abajo. La efectividad de estas intervenciones sobre la incidencia de neumonía y los efectos adversos de estas intervenciones se examinaron durante un período de tres meses.

Resultados de los estudios

Los líquidos con una viscosidad similar a la miel, que son clínicamente similares a las descripciones de "líquidos muy espesos", tuvieron una repercusión inmediata más positiva en impedir que el líquido ingrese a los pulmones cuando se examinó con el examen de videofluoroscopia (rayos X especializados en la deglución). Sin embargo, durante el período de seguimiento de tres meses hubo un mayor número de casos de neumonía en el grupo de pacientes con demencia que recibieron líquidos espesos como la miel en comparación con los que recibieron líquidos de viscosidad similar al néctar y los que recibieron líquidos poco densos habituales con una posición de la cabeza con el mentón hacia abajo. No hubo muertes clasificadas como "definitivamente relacionadas" con el tipo de líquidos que recibió el paciente con demencia.

Conclusión

Hubo varias deficiencias metodológicas en ambos estudios de esta revisión, que fueron reconocidas por los autores. Aunque el espesamiento de los líquidos puede tener un efecto positivo inmediato sobre la función de deglución, los médicos deben considerar los efectos de esta intervención sobre el paciente con demencia a más largo plazo. Los pacientes con demencia que reciben líquidos espesados requieren un seguimiento a largo plazo. El riesgo general de sesgo de los estudios incluidos es alto. La calidad de la evidencia es baja. Se necesitan más estudios de investigación bien diseñados.

Conclusiones de los autores: 

No hay seguridad acerca de los efectos inmediatos y a largo plazo de la modificación de la consistencia de los líquidos sobre las dificultades de la deglución en la demencia ya que se han completado muy pocos estudios. Puede haber diferencias en los resultados según el grado de viscosidad de los líquidos y la secuencia de las intervenciones investigadas por videofluoroscopia para los pacientes con demencia. Los médicos deben estar al tanto de que aunque el espesamiento de los líquidos puede tener un efecto positivo inmediato sobre la deglución, se debe considerar la repercusión a largo plazo de esta estrategia sobre la salud del paciente con demencia. Se requieren más ensayos clínicos de alta calidad.

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Antecedentes: 

Los pacientes con demencia pueden presentar dificultades con la alimentación y la deglución (disfagia). La modificación de la consistencia de los alimentos o los líquidos, o ambos, es una estrategia común de tratamiento. Sin embargo, la modificación de la dieta puede afectar la calidad de vida y puede provocar deshidratación y desnutrición. Se necesita evidencia sobre los efectos beneficiosos y los riesgos de la modificación de alimentos y líquidos para mejorar la atención de los pacientes con demencia y disfagia.

Objetivos: 

Determinar la efectividad y los efectos adversos asociados con la modificación de la consistencia de los alimentos y los líquidos para mejorar la ingesta oral y eliminar la aspiración en adultos con disfagia y demencia.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en ALOIS, el registro especializado del Grupo Cochrane de Demencia y Trastornos Cognitivos (Specialised Register of the Cochrane Dementia and Cognitive Improvement Group), la Cochrane Library, MEDLINE vía Ovid SP, Embase vía Ovid SP, PsycINFO vía Ovid SP, CINAHL vía EBSCOhost, LILACS vía BIREME, ClinicalTrials.gov y en el World Health Organization (WHO) Portal el 9 de mayo de 2018. También se revisaron las listas de referencias de artículos relevantes para identificar estudios adicionales.

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ensayos controlados aleatorios (ECA), los ensayos controlados cuasialeatorios y los ECA grupales publicados en cualquier idioma que midieron cualquiera de los resultados de interés. Se incluyeron los ensayos en pacientes adultos con un diagnóstico clínico de demencia, con síntomas y signos de disfagia confirmada en una evaluación instrumental. Se incluyeron participantes con todos los tipos, estadios y gravedades de la demencia. Los grupos control recibieron ninguna intervención o intervenciones sin modificación de la dieta o modificación de las propiedades sensoriales de los alimentos.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores evaluaron, de forma independiente, la inclusión de todos los estudios potenciales identificados. Los datos se extrajeron de forma independiente junto con la evaluación de la calidad metodológica con los métodos Cochrane estándar. Se estableció contacto con los autores de los estudios para obtener información adicional no publicada.

Resultados principales: 

Ningún ensayo sobre modificación de los alimentos cumplió los criterios de inclusión. Se incluyeron dos estudios que examinaron la modificación de líquidos. Los dos estudios formaron parte del mismo ensayo multicéntrico e incluyeron a pacientes con demencia y pacientes con o sin demencia y enfermedad de Parkinson. La participación en el segundo ensayo estuvo determinada por los resultados del primer ensayo. Se examinaron únicamente los datos de los pacientes con demencia a partir de los datos no publicados proporcionados por los autores de los estudios. El primer estudio, un ensayo cruzado, investigó los efectos inmediatos sobre la aspiración de dos viscosidades de líquidos (similar al néctar y similar a la miel) en comparación con los líquidos habituales en 351 participantes con demencia mediante videofluoroscopia. También se compararon los líquidos habituales ingeridos con una posición de la cabeza con el mentón hacia abajo, así como los líquidos habituales sin ninguna intervención. La secuencia de las intervenciones durante la videofluoroscopia puede haber influido en la respuesta a la intervención. El segundo estudio, un ECA de diseño paralelo, comparó el efecto de los líquidos con viscosidad similar a la miel y al néctar, ingeridos con una posición de la cabeza con el mentón hacia abajo durante un período de tres meses en un subgrupo de 260 participantes con demencia. Los resultados fueron la neumonía y los efectos adversos de la intervención. Los líquidos espesos como la miel, que son más consistentes con los descriptores de líquidos "espesos como flan" o "extremadamente espesos", mostraron una repercusión más positiva sobre la eliminación inmediata de la aspiración durante la videofluoroscopia, pero esta consistencia mostró más efectos adversos en el segundo estudio de seguimiento. Durante el segundo ensayo de tres meses de seguimiento, hubo un mayor número de casos de neumonía en los pacientes que recibieron los líquidos de viscosidad similar a la miel en comparación con los que recibieron líquidos con viscosidad similar al néctar o que tomaron líquidos habituales con la posición del mentón hacia abajo. No hubo muertes clasificadas como "definitivamente relacionadas" con el tipo de líquidos indicado. Ningún ensayo analizó la calidad de vida. El riesgo de sesgo de ambos estudios fue alto. La calidad general de la evidencia para los resultados de esta revisión es baja.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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