Intervenciones farmacológicas para delincuentes que consumen drogas

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Los delincuentes que consumen drogas por naturaleza representan un grupo socialmente excluido, en el cual el consumo de drogas es más prevalente que en el resto de la población. Las intervenciones farmacológicas desempeñan una función importante en la rehabilitación de los delincuentes que consumen drogas. Por este motivo, es importante investigar lo que se sabe que funciona al administrar intervenciones farmacológicas a los delincuentes. La revisión identificó 17 ensayos (seis de los cuales están en espera de clasificación) con 2678 delincuentes. Las intervenciones incluyeron evaluaciones de (1) naltrexona en comparación con libertad condicional habitual, tratamiento psicológico social o ambos, (2) mantenimiento con metadona en comparación con diferentes opciones de asesoramiento y (3) naltrexona, diamorfina y buprenorfina en comparación con una opción no farmacológica y en combinación con otro tratamiento farmacológico. En términos generales, los hallazgos indican que dichas intervenciones presentan un impacto sobre la reducción del consumo de drogas y la actividad criminal en un grado variable. La metadona no parece funcionar mejor que la intervención de control en diferentes ámbitos. Sin embargo, debido a que el número de estudios es pequeño, este hallazgo debe considerarse con precaución. Los hallazgos sobre los efectos de las intervenciones farmacológicas individuales en el consumo de drogas y la actividad criminal mostraron resultados contradictorios. Se observó que la buprenorfina y la metadona reducen el consumo de drogas posterior, aunque los resultados fueron estadísticamente significativos sólo para la metadona. No fue posible evaluar el impacto de la buprenorfina en la actividad criminal debido a que no se encontraron datos relevantes en los estudios. Se encontró que la metadona no tuvo un impacto significativo en la reducción del nuevo encarcelamiento, mientras que la naltrexona redujo significativamente el nuevo encarcelamiento. También se investigó si un medicamento era mejor que otro. No se encontraron diferencias significativas entre ninguna de las comparaciones de los fármacos (metadona versus buprenorfina, diamorfina y naltrexona) en ninguna de las medidas de resultado. Aparte de las implicaciones prácticas relacionadas con la administración o el coste del fármaco, esto sugiere que un medicamento no funciona mejor que otro. Los resultados se basaron en los hallazgos de ensayos individuales y deben interpretarse con cuidado hasta que haya pruebas de ensayos adicionales disponibles para confirmar o refutar estos hallazgos. Un estudio proporcionó algunas comparaciones de los costes entre la buprenorfina y la metadona, aunque los datos no fueron suficientes para generar un análisis de coste-eficacia. En conclusión, se encontró que las intervenciones farmacológicas reducen el consumo de drogas y la actividad criminal posterior (en menor grado). Además, se encontraron diferencias individuales y variación entre el grado en que se llevaron a cabo intervenciones exitosas y al cual se pudieron mantener la reducción del consumo de drogas y la actividad criminal.

Conclusiones de los autores: 

Las intervenciones farmacológicas para los delincuentes que consumen drogas parecen reducir en general el consumo de drogas y la actividad criminal posterior (aunque en menor grado). No se observaron diferencias estadísticamente significativas en cuanto al ámbito de tratamiento. Se observan diferencias individuales entre las tres intervenciones farmacológicas (buprenorfina, metadona y naltrexona) en comparación con una intervención no farmacológica, pero no cuando se comparan entre sí. Se debe proceder con cuidado al interpretar estos hallazgos, debido a que las conclusiones se basan en un número pequeño de ensayos, y la generalización de los hallazgos de estos estudios debe ser limitada principalmente a delincuentes adultos masculinos. Además, muchos estudios se consideraron de alto riesgo de sesgo, porque la información del ensayo fue descrita inadecuadamente.

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Antecedentes: 

La revisión forma parte de un grupo de cuatro revisiones que se centran en varias intervenciones diferentes para delincuentes que consumen drogas. Esta revisión específica considera las intervenciones farmacológicas dirigidas a reducir el consumo de drogas y la actividad criminal para los delincuentes que consumen drogas ilegales.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad de las intervenciones farmacológicas para los delincuentes que consumen drogas en cuanto a la reducción de la actividad criminal y el consumo de drogas.

Métodos de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en 14 bases de datos bibliográficas electrónicas (búsquedas entre 2004 y 21 marzo 2013) y en cinco recursos Web adicionales (búsqueda entre 2004 y 11 noviembre 2011). Se estableció contacto con expertos en el tema para obtener más información.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorios que evaluaban la eficacia de cualquier intervención farmacológica para la reducción, la eliminación o la prevención de las recaídas en delincuentes que consumen drogas. Se informaron los datos sobre el coste y el coste-eficacia de las intervenciones.

Obtención y análisis de los datos: 

Se utilizaron los procedimientos metodológicos estándar previstos por la Colaboración Cochrane.

Resultados principales: 

Se identificó un total de 76 ensayos entre las cuatro revisiones. Después de completar un proceso de preselección, se consideraron 17 ensayos que cumplían los criterios de inclusión para esta revisión específica (seis de los 17 ensayos están en espera de clasificación para la revisión). En los 11 ensayos restantes, se incluía un total de 2678 participantes. Nueve de los once estudios utilizaron muestras con mayoría de hombres. Las intervenciones (buprenorfina, metadona y naltrexona) se compararon con tratamientos no farmacológicos (p.ej., asesoramiento) y otros fármacos. La calidad metodológica de los ensayos se describió de manera deficiente, y la mayoría de los estudios se calificó como "incierto" por los revisores. Las mayores amenazas para el riesgo de sesgo se generaron a través del cegamiento (sesgo de realización y de detección) y los datos de resultado incompletos (sesgo de deserción). Al combinar los resultados, se observó que las intervenciones farmacológicas reducen significativamente el consumo posterior de drogas al utilizar las medidas biológicas, (tres estudios, 300 participantes, CR 0,71 [IC del 95%: 0,52 a 0,97]), el autoinforme de los datos dicotómicos (tres estudios, 317 participantes, CR 0,42; [IC del 95%: 0,22 a 0,81]) y las medidas continuas (un estudio, DM -59,66 [IC del 95%: -120,60 a 1,28]). En el análisis de subgrupos para el ámbito comunitario, (dos estudios, 99 participantes: CR 0,62 [IC del 95%: 0,35 a 1,09]) y para el ámbito del establecimiento de seguridad, (un estudio, 201 participantes: CR 0,76 [IC del 95%: 0,52 a 1,10]), los resultados ya no son estadísticamente significativos. La actividad criminal se redujo significativamente a favor de las medidas dicotómicas del nuevo arresto, (un estudio, 62 participantes, CR 0,60 [IC del 95%: 0,32 a 1,14]), el nuevo encarcelamiento, (tres estudios, 142 participantes, CR 0,33 [IC del 95%: 0,19 a 0,56]) y las medidas continuas (un estudio, 51 participantes, DM -74,21 [IC del 95%: -133,53 a -14,89]). Los hallazgos sobre los efectos de las intervenciones farmacológicas individuales en el consumo de drogas y la actividad criminal mostraron resultados contradictorios. La comparación de buprenorfina con un tratamiento no farmacológico pareció estar a favor de la buprenorfina, aunque no significativamente con el consumo de drogas autoinformado, (un estudio, 36 participantes, CR 0,58 [IC del 95%: 0,25 a 1,35]). La metadona y las aptitudes cognitivo-conductuales en comparación con los servicios psiquiátricos estándar, mostraron una reducción significativa para el consumo de drogas autoinformado dicotómico (un estudio, 253 participantes, CR 0,43 [IC del 95%: 0,33 a 0,56]), pero no para los datos continuos autoinformados (un estudio, 51 participantes, DM -0,52 [IC del 95%: -1,09 a 0,05]), o el encarcelamiento, CR 1,23 (IC del 95%: 0,53 a 2,87]). La naltrexona fue favorecida significativamente en la libertad condicional y el período de prueba habitual en cuanto al nuevo encarcelamiento (dos estudios 114 participantes, CR 0,36 [IC del 95%: 0,19 a 0,69]), aunque no hubo datos disponibles sobre el consumo de drogas. Por último, se comparó cada tratamiento farmacológico con otro. En cada caso, se comparó metadona con: buprenorfina, diamorfina y naltrexona. No se observaron diferencias significativas para ningún tratamiento en cuanto al consumo de drogas autoinformado dicotómico (un estudio, 193 participantes, CR 1,23 [IC del 95%: 0,86 a 1,76]), las medidas continuas del consumo de drogas, DM 0,70 (IC del 95%: -5,33 a 6,73) o la actividad criminal, CR 1,25 (IC del 95%: 0,83 a 1,88) entre la metadona y la buprenorfina. Se encontraron resultados similares para las comparaciones con diamorfina sin diferencias significativas entre los fármacos en cuanto al consumo de drogas autoinformado dicotómico para el arresto (un estudio, 825 participantes, CR 1,25 [IC del 95%: 1,03 a 1,51]) o la naltrexona para las medidas dicotómicas del nuevo encarcelamiento (un estudio, 44 participantes, CR 1,10 [IC del 95%: 0,37 a 3,26]), y la medida de resultado continua del crimen, DM -0,50 (IC del 95%: -8,04 a 7,04) o el consumo de drogas autoinformado, DM 4,60 (IC del 95%: -3,54 a 12,74).