Tratamiento con yodo-131-meta-iodobenzilguanidina para los pacientes con neuroblastoma de alto riesgo recién diagnosticado

Pregunta de la revisión

Se examinó la evidencia de la efectividad y los efectos secundarios del tratamiento con yodo-131-meta-iodobenzilguanidina (131I-MIBG) en pacientes con neuroblastoma (NBL) de alto riesgo (AR) recién diagnosticado.

Antecedentes

El NBL es un tipo de cáncer sólido poco frecuente que se desarrolla a partir de células nerviosas especiales. Los pacientes con NBL AR recién diagnosticado tienen un resultado deficiente, a pesar de los tratamientos intensivos como la quimioterapia de dosis alta para eliminar el cáncer y la intervención quirúrgica. Este resultado deficiente necesita investigación para obtener nuevos tratamientos, como el tratamiento con 131I-MIBG, que es un tipo de radioterapia dirigida (radiación dirigida al cáncer sin causar demasiado daño al área circundante).

Características de los estudios

La evidencia está actualizada hasta abril de 2016.

Se encontraron dos estudios de cohortes (en los que se realiza el seguimiento de un grupo de pacientes [la cohorte] durante un periodo de tiempo, para examinar los diferentes tratamientos recibidos y los resultados posteriores) que consideraban el tratamiento con 131I-MIBG en 60 niños con NBL AR recién diagnosticado.

Resultados clave

Los estudios no fueron comparables con respecto a los niños, las formas en que fueron tratados y la manera en que se definieron los diferentes resultados, por lo que fue imposible combinar los resultados en un análisis. No todos los hallazgos de resultado relevantes estaban disponibles.

Los porcentajes de niños cuyo cáncer se redujo o desapareció después del tratamiento (tasa de respuesta) fueron de un 56% y un 73% en los dos estudios, aunque la supervivencia todavía fue deficiente: la supervivencia general (período de tiempo que el niño permaneció vivo) fue de alrededor de 15 meses, la supervivencia sin eventos (tiempo durante el cual no hubo signos objetivos de recidiva tumoral) fue de alrededor de diez meses. La supervivencia general a cinco años después del tratamiento fue de un 14,6%, y después de diez años fue del 12,2%.

Con respecto a los efectos secundarios a corto plazo, hubo algunos recuentos de glóbulos bajos. No hubo toxicidad hepática. Los estudios no informaron problemas cardíacos ni infecciones de las glándulas salivales. Un estudio evaluó los efectos secundarios a largo plazo en algunos de los niños: hubo alguna evidencia de problemas de tiroides (una glándula en el cuello), que fueron breves en tres niños, pero que continuaron siendo altos en siete niños; a cinco de ellos se les prescribió medicación. No hubo ningún tipo de cáncer secundario (cuando un tipo diferente de cáncer regresa luego del cáncer original).

Sobre la base de la evidencia disponible en la actualidad, no puede recomendarse el tratamiento con 131I-MIBG en pacientes con NBL AR recién diagnosticado en la práctica clínica. Se necesita más investigación de alta calidad antes de que se puedan extraer conclusiones definitivas.

Calidad de la evidencia

Todos los estudios tenían problemas en relación con la calidad de la evidencia.

Conclusiones de los autores: 

No se identificó ningún ECA ni ECC que comparara la efectividad del tratamiento con 131I-MIBG versus tratamiento sin 131I-MIBG en pacientes con NBL AR recién diagnosticado. Se hallaron dos estudios observacionales de tamaño pequeño, que incorporaron a niños. Presentaron un alto riesgo de sesgo, y no todos los hallazgos de resultado relevantes estaban disponibles. Sobre la base de la evidencia disponible en la actualidad, no puede recomendarse el tratamiento con 131I-MIBG en pacientes con NBL AR recién diagnosticado en la práctica clínica. Se necesita más investigación de alta calidad.

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Antecedentes: 

Los pacientes con neuroblastoma (NBL) de alto riesgo (AR) recién diagnosticado todavía tienen un resultado deficiente, a pesar del tratamiento intensivo multimodalidad. Este resultado deficiente requiere la búsqueda de nuevos tratamientos, como el tratamiento con yodo131meta-iodobenzilguanidina (131I-MIBG, por sus siglas en inglés).

Objetivos: 

Evaluar la eficacia y los efectos adversos del tratamiento con 131I-MIBG en pacientes con NBL AR recién diagnosticado.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en las siguientes bases de datos electrónicas: Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials (CENTRAL; la Cochrane Library 2016, número 3), MEDLINE (PubMed) (1945 hasta 25 abril 2016) y en Embase (Ovid) (1980 hasta 25 abril 2016). Además, se realizaron búsquedas manuales en las listas de referencias de artículos y revisiones relevantes. También se evaluaron las actas de congresos de la International Society for Paediatric Oncology, Advances in Neuroblastoma Research y de la the American Society of Clinical Oncology; Todo desde 2010 hasta 2015 inclusive. Se examinó el International Standard Randomized Controlled Trial Number (ISRCTN) Register (www.isrctn.com) y el National Institutes of Health Register para obtener ensayos en curso (www.clinicaltrials.gov) el 13 abril 2016.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios (ECA), ensayos clínicos controlados (ECC), ensayos no aleatorios de único brazo con controles históricos y estudios de cohortes que examinaran la eficacia del tratamiento con 131I-MIBG en 10 pacientes o más con NBL AR recién diagnosticado.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, realizaron la selección de estudios, la evaluación del riesgo de sesgo y la extracción de datos.

Resultados principales: 

Se identificaron dos estudios de cohortes aptos que incluían a 60 niños con NBL AR recién diagnosticado. Todos los estudios tuvieron limitaciones metodológicas con respecto a la validez interna (riesgo de sesgo) y externa. Debido a que los estudios no fueron comparables con respecto a los factores pronósticos y al tratamiento (y a menudo utilizaron diferentes definiciones de resultado), el agrupamiento de los resultados no fue posible. En un estudio, la tasa de respuesta objetiva (TRO) fue del 73% después de la intervención quirúrgica; la supervivencia general mediana fue de 15 meses (intervalo de confianza [IC] del 95%: 7 a 23); la supervivencia general a cinco años fue del 14,6%; la supervivencia mediana sin eventos fue de diez meses (IC del 95%: 7 a 13); y la supervivencia a cinco años sin eventos fue del 12,2%. En el otro estudio, la TRO fue del 56% después del tratamiento mieloablativo y el trasplante de células madre autólogas; la supervivencia general a diez años fue del 6,25%; y no se informó la supervivencia sin eventos. Con respecto a los efectos adversos a corto plazo, un estudio reveló una prevalencia del 2% (IC del 95%: 0% a 13%; escenario del mejor caso) para la muerte debido a la mielosupresión. Después del primer ciclo de tratamiento con 131I-MIBG en un estudio, la toxicidad plaquetaria ocurrió en un 38% (IC del 95%: 18% a 61%), la toxicidad en los neutrófilos en un 50% (IC del 95%: 28% a 72%) y la toxicidad en hemoglobina en un 69% (IC del 95%: 44% a 86%); después del segundo ciclo la misma fue del 60% (IC del 95%: 36% a 80%) para las plaquetas y los neutrófilos y de un 53% (IC del 95%: 30% a 75%) para la hemoglobina. En un estudio, la prevalencia de la toxicidad hepática durante o en el plazo de las cuatro semanas después del último tratamiento con MIBG fue de 0% (IC del 95%: 0% a 9%; escenario del mejor caso). Ningún estudio informó la toxicidad cardiovascular ni la sialoadenitis. Un estudio evaluó los eventos adversos a largo plazo en algunos de los niños: hubo un nivel plasmático elevado de la hormona estimulante de la glándula tiroides en un 45% (IC del 95%: 27% a 65%) en los niños; en todos los niños, el T4 libre estuvo dentro del rango normal relacionado con la edad (0%, IC del 95%: 0% a 15%). No se observó ninguna neoplasia maligna secundaria (0%, IC del 95%: 0% a 9%), aunque sólo cinco niños sobrevivieron más de cuatro años.

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