Termoplastia bronquial para los pacientes con asma

Pregunta de la revisión

Se revisaron los efectos de la termoplastia bronquial en pacientes con asma.

Antecedentes

El asma es una afección crónica en la que los pacientes presentan síntomas de disnea, sibilancia, tos y opresión torácica debido a la inflamación de las vías respiratorias y la contracción muscular de las vías respiratorias. Con los tratamientos inhalados, que incluyen los broncodilatadores (fármacos que relajan el músculo de las vías respiratorias y por lo tanto, las abren) y los esteroides (que tratan la inflamación subyacente en los pulmones), generalmente se pueden controlar los síntomas. Sin embargo, en algunos pacientes, el asma no se puede controlar adecuadamente con estos fármacos porque son verdaderamente resistentes o porque no los toman.

El músculo de las vías respiratorias pulmonares es más grueso en los pacientes con asma que en las personas que no presentan asma. Durante las crisis asmáticas, estos músculos se contraen, lo que hace que sea difícil respirar.

La termoplastia bronquial es un procedimiento relativamente nuevo que reduce la masa muscular en las vías respiratorias de los pulmones. Un tubo largo flexible llamado broncoscopio se introduce en el pulmón bajo observación directa y las paredes de áreas específicas de los pulmones se calientan a 65 grados Celsius. Este procedimiento provoca que parte del músculo se rompa, lo que hace que sea más difícil que el músculo se contraiga.

Generalmente se dan tres sesiones de tratamiento.

Características de los estudios

Se encontraron tres ensayos que compararon grupos de adultos tratados con termoplastia bronquial versus adultos que recibieron tratamiento médico estándar o tratamiento con termoplastia bronquial "simulada" (simulacro).

Resultados clave

Estos estudios solo mostraron una mejoría moderada en la calidad de vida de los pacientes tratados con termoplastia bronquial y en el número de crisis asmáticas (exacerbaciones) que presentaron. Además, los pacientes tratados con este procedimiento tuvieron más problemas respiratorios que los pacientes que recibieron la intervención alternativa durante el período en el que recibieron el tratamiento, lo que provocó un aumento en el riesgo de hospitalización debido a síntomas respiratorios durante esta fase, pero no después.

Calidad de la evidencia

La confianza en los resultados de esta revisión es moderada porque dos de los estudios no tuvieron una intervención simulada y hubo diferencias con respecto a las características de los pacientes y las comparaciones realizadas. Se deben realizar más estudios para determinar si el efecto observado y la seguridad de la termoplastia bronquial son duraderos a largo plazo, y para identificar si es posible determinar qué pacientes particulares podrían beneficiarse más.

Este resumen en términos sencillos se actualizó hasta enero de 2014.

Conclusiones de los autores: 

La termoplastia bronquial en los pacientes con asma moderada a grave proporciona un efecto clínico beneficioso moderado en la calidad de vida y tasas inferiores de exacerbación del asma, pero sin diferencias significativas en las puntuaciones de control del asma. Los resultados de la calidad de vida tienen riesgo de sesgo porque los efectos beneficiosos principales se observaron en los dos estudios que no incluyeron un brazo de tratamiento simulado. Este procedimiento aumenta el riesgo de eventos adversos durante el tratamiento, pero tiene un perfil de seguridad razonable después de la finalización de las broncoscopias. La calidad general de las pruebas con respecto a este procedimiento es moderada. En la práctica clínica, sería aconsejable recopilar los datos de los pacientes de forma sistemática en registros clínicos independientes. Estudios de investigación adicionales deben proporcionar una mejor comprensión de los mecanismos de acción de la termoplastia bronquial, así como su efecto en diferentes fenotipos de asma o en pacientes con peor función pulmonar.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La termoplastia bronquial es un procedimiento que consiste en administrar calor controlado generado por radiofrecuencia mediante un catéter insertado en el árbol bronquial de los pulmones a través de un broncoscopio flexible. Se ha indicado que la termoplastia bronquial funciona al reducir la masa de músculo liso de las vías respiratorias y así reducir la capacidad de broncoconstricción del músculo liso. Este tratamiento puede entonces reducir los síntomas y las exacerbaciones del asma, lo que da lugar a mejorías en el control del asma y en la calidad de vida.

Objetivos: 

Determinar la eficacia y la seguridad de la termoplastia bronquial en los adultos con asma bronquial.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el registro especializado de ensayos del Grupo Cochrane de Vías Respiratorias (Cochrane Airways Group, CAGR) hasta enero de 2014.

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ensayos clínicos controlados aleatorios que compararon termoplastia bronquial versus cualquier control activo en adultos con asma persistente moderada o grave. Los resultados primarios fueron calidad de vida, exacerbaciones del asma y eventos adversos.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión de forma independiente extrajeron los datos y evaluaron el riesgo de sesgo.

Resultados principales: 

Se incluyeron tres ensayos (429 participantes) con diferencias con respecto al diseño (dos compararon termoplastia bronquial versus tratamiento médico y el otro comparó termoplastia bronquial versus una intervención simulada) y las características de los participantes; uno de los estudios incluyó participantes con asma más sintomática en comparación con los otros.

El análisis agrupado mostró una mejoría en la calidad de vida a los 12 meses en los participantes que recibieron termoplastia bronquial, pero que no alcanzó el umbral para la significación clínica (tres ensayos, 429 participantes; diferencia de medias [DM] en las puntuaciones del Asthma Quality of Life Questionnaire [AQLQ] 0,28; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,07 a 0,50; pruebas de calidad moderada). Las medidas de control de los síntomas no mostraron diferencias significativas (tres ensayos, 429 participantes; DM en las puntuaciones del Asthma Control Questionnaire [ACQ] -0,15; IC del 95%: -0,40 a 0,10; pruebas de calidad moderada). El riesgo de sesgo de estos resultados fue alto porque dos de los estudios no tuvieron una intervención simulada para el grupo control.

Los resultados de dos ensayos mostraron una tasa inferior de exacerbación después de los 12 meses de tratamiento en los participantes que recibieron termoplastia bronquial. El ensayo con intervención simulada mostró una reducción significativa en la proporción de participantes que visitaron el departamento de urgencias por síntomas respiratorios, del 15,3% en el tratamiento simulado al 8,4% a los 12 meses después de la termoplastia. Los ensayos no mostraron mejorías significativas en los parámetros de función pulmonar (con excepción de un mayor aumento del flujo espiratorio máximo [FEM] matutino en un ensayo). Los participantes tratados que recibieron termoplastia bronquial tuvieron un riesgo mayor de hospitalización por eventos adversos respiratorios durante el período de tratamiento (tres ensayos, 429 participantes; cociente de riesgos 3,50; IC del 95%: 1,26 a 9,68; pruebas de alta calidad), lo que representa un aumento absoluto del 2% al 8% (IC del 95%: 3% a 23%) durante el período de tratamiento. Lo anterior significa que seis de 100 participantes tratados con termoplastia (IC del 95%: 1 a 21) requerirían una hospitalización adicional durante el período de tratamiento. No se observaron diferencias significativas en el riesgo de hospitalización al final del período de tratamiento.

La termoplastia bronquial se asoció con un aumento de los eventos adversos respiratorios principalmente durante el período de tratamiento. La mayoría de estos eventos fueron leves o moderados, aparecieron en el período de 24 horas después del tratamiento y se resolvieron en el transcurso de una semana.

Tools
Information
Share/Save