Tratamiento de la hipotermia no intencional después de la cirugía

Pregunta de la revisión
Se deseaba determinar los efectos de diferentes métodos de recalentamiento en pacientes adultos con hipotermia no intencional (una temperatura corporal central por debajo de los 36°C) después de la cirugía.

Antecedentes
Los pacientes pueden pasar frío durante la cirugía, sobre todo debido a los fármacos que se utilizan como anestésicos. Lo anterior puede causar problemas cardíacos potencialmente peligrosos. El frío también puede causar temblores y molestias en los pacientes después de una cirugía. Se han desarrollado diferentes formas de recalentamiento de los pacientes después de la cirugía, como el uso de aislamiento térmico (p.ej., mantas reflejantes) y recalentamiento activo (mediante el cual se transfiere calor directamente desde el dispositivo al paciente, p.ej., manta eléctrica, lámpara de calor).

Características de los estudios
Se consideraron las pruebas hasta febrero 2014 y se incluyeron 11 estudios con 699 participantes. Diez estudios proporcionaron datos para el análisis. Los estudios incluyeron a adultos (mayores de 18 años de edad) sometidos a cirugía habitual o de urgencia. No se incluyeron estudios en los que los pacientes se mantuvieran fríos de forma deliberada durante la cirugía, fueran sometidos a cirugía de la cabeza o a injertos de piel o estuvieran bajo anestesia local. Se consideraron los estudios que comparaban diferentes métodos de recalentamiento entre sí o versus atención normal (mantas hospitalarias).

Resultados clave
Es posible tener la seguridad de que la temperatura regresa a la normalidad (entre los 36°C y 37,5°C) más de una hora más rápido al utilizar métodos de recalentamiento activo para calentar a los pacientes hipotérmicos en comparación con el uso de mantas hospitalarias y que dicho resultado es importante para las personas involucradas en la atención de los pacientes con hipotermia después de la cirugía. No se encontraron pruebas suficientes para indicar si los métodos de recalentamiento activo proporcionan otros efectos beneficiosos o perjudiciales para los pacientes. Algunas pruebas indican que el recalentamiento por aire forzado (un tipo de recalentamiento activo) es mejor para recalentar a los pacientes que los dispositivos de circulación de agua caliente y los calentadores radiantes (otro tipo de recalentamiento activo), aunque no se conoce si el recalentamiento por aire forzado es el mejor método de recalentamiento activo en general, debido a que no hubo pruebas disponibles sobre todos los métodos de recalentamiento activo.

No hubo pruebas suficientes para tener la seguridad de si otras formas de recalentamiento de los pacientes (como las mantas reflejantes) poseen efectos beneficiosos o perjudiciales para los pacientes.

Calidad de la evidencia
La mayor parte de las pruebas eran de moderada a baja calidad. Los métodos utilizados para asignar a los pacientes a los grupos de tratamiento generalmente fueron inciertos o inadecuados, y no fue posible mantener a los pacientes o a las personas que evaluaban a los pacientes sin conocimiento del tratamiento administrado. Lo anterior puede haber sesgado los resultados, aunque no existe seguridad sobre qué influencia podría haber tenido en los resultados generales.

Conclusiones de los autores: 

El recalentamiento activo, en particular el recalentamiento por aire forzado, parece ofrecer una reducción clínicamente importante en el tiempo medio hasta lograr la normotermia (temperatura normal del cuerpo entre 36°C y 37,5°C) en pacientes con hipotermia posoperatoria. Sin embargo, existe una falta de pruebas de alta calidad sobre otros resultados clínicos importantes; por lo tanto, no está claro si el recalentamiento activo ofrece otros efectos beneficiosos y perjudiciales. También existe una falta de pruebas de alta calidad sobre otros métodos de recalentamiento; por lo tanto, no está claro si otros métodos de recalentamiento son efectivos para revertir la hipotermia posoperatoria.

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Antecedentes: 

La hipotermia posoperatoria inadvertida (una disminución en la temperatura corporal central por debajo de los 36°C) ocurre como un efecto de la cirugía y se observa cuando los fármacos anestésicos y la exposición de la piel durante períodos prolongados durante la cirugía dan lugar a interferencias en la regulación normal de la temperatura. Una vez que ha ocurrido la hipotermia, es importante que el cuerpo del paciente vuelva a calentarse con prontitud para disminuir las complicaciones potenciales. Se dispone de varias intervenciones diferentes para el recalentamiento de los pacientes.

Objetivos: 

Calcular la efectividad del tratamiento de la hipotermia perioperatoria inadvertida mediante intervenciones posoperatorias para reducir la pérdida de calor y aplicar sistemas de recalentamiento pasivo y activo en pacientes adultos sometidos a cirugía.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL) (2014, número 2), MEDLINE (Ovid SP) (1956 hasta el 21 febrero 2014), EMBASE (Ovid SP) (1982 hasta el 21 febrero 2014), en el Institute for Scientific Information (ISI) Web of Science (1950 hasta el 21 febrero 2014) y en Cumulative Index to Nursing and Allied Health Literature (CINAHL), EBSCO host (1980 hasta el 21 febrero 2014), así como en listas de referencias de artículos. También se hicieron búsquedas en www.controlled-trials.com y www.clincialtrials.gov.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios de intervenciones de recalentamiento posoperatorio que procuran revertir la hipotermia comparadas con el control o entre sí.

Obtención y análisis de los datos: 

Tres autores de la revisión identificaron estudios para la inclusión en esta revisión. Un autor de la revisión extrajo los datos y completó la evaluación del riesgo de sesgo; dos autores de la revisión verificaron los detalles. Cuando fue apropiado, se realizó el metanálisis mediante los procedimientos metodológicos estándar previstos por la Colaboración Cochrane.

Resultados principales: 

Se incluyeron 11 ensayos con 699 participantes. Diez ensayos proporcionaron datos para el análisis. Los ensayos variaron en el número y tipo de participantes incluidos y en los tipos de cirugía realizada. La mayoría de los ensayos estuvieron en riesgo alto o incierto de sesgo debido a los procedimientos inapropiados o poco claros de asignación al azar y porque en general no fue posible realizar el cegamiento de los evaluadores y los participantes. Lo anterior puede haber influido en los resultados, aunque no está claro en qué forma los mismos pueden haber sido influenciados. Se encontró que el recalentamiento activo redujo el tiempo medio hasta lograr la normotermia en alrededor de 30 minutos en comparación con el uso de mantas de algodón calientes (diferencia de medias [DM] -32,13 minutos, intervalo de confianza [IC] del 95% -42,55 a -21,71; pruebas de calidad moderada), aunque no se observó ninguna diferencia significativa en los temblores. Se encontró que el recalentamiento activo redujo el tiempo medio hasta lograr la normotermia en casi una hora y media en comparación con el uso de mantas de algodón sin calentar (DM -88,86 minutos, IC del 95%: -123,49 a -54,23; pruebas de calidad moderada) y los pacientes en el grupo de recalentamiento activo tuvieron menor probabilidad de temblores que los del grupo de mantas de algodón sin calentar (Riesgo Relativo = 0,61; IC del 95%= 0,42 a 0,86; pruebas de baja calidad). No hubo efectos sobre la diferencia media de temperatura en grados Celsius a los 60 minutos (DM = 0,18°C, IC del 95% = -0,10 a 0,46; pruebas de calidad moderada) y no hubo datos disponibles con relación a las complicaciones cardiovasculares mayores. Se encontró que el recalentamiento por aire forzado redujo el tiempo hasta lograr la normotermia en alrededor de una hora en comparación con los dispositivos de circulación de agua caliente (DM = -54,21 minutos; IC del 95% = -94,95; -13,47). No hubo diferencias estadísticamente significativas entre el aislamiento térmico y las mantas de algodón en el tiempo medio hasta lograr la normotermia (DM = -0,29 minutos, IC del 95% = -25,47 a 24,89; pruebas de calidad moderada) o los temblores (Riesgo Relativo = 1,36; IC del 95%= 0,69 a 2,67; pruebas de calidad moderada) y no hubo datos disponibles sobre la diferencia de temperatura media o las complicaciones cardiovasculares mayores. Había insuficientes pruebas disponibles sobre otras comparaciones, efectos adversos o cualquier otro resultado secundario.

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