Método CHIVA para el tratamiento de las venas varicosas

Antecedentes

La insuficiencia venosa crónica (IVC) es un trastorno en el cual las venas no logran bombear la sangre de vuelta al corazón de forma adecuada. Puede causar venas varicosas, úlceras cutáneas y trombosis venosa superficial o profunda en las piernas. El método de corrección hemodinámica conservadora ambulatoria de la insuficiencia venosa (CHIVA) es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva para el tratamiento de las venas varicosas. El objetivo del tratamiento CHIVA es eliminar las derivaciones veno-venosas mediante la desconexión de los puntos de escape, preservando la vena safena y el drenaje venoso normal de los tejidos superficiales del miembro.

Resultados clave

Esta revisión evaluó la efectividad y la seguridad del método CHIVA para la IVC e incluyó cuatro ensayos controlados aleatorizados (ECA) con 796 participantes. Los datos están actualizados hasta abril de 2015. Tres ECA compararon el método CHIVA con la extirpación venosa, y un ECA comparó el método CHIVA con apósitos de compresión en pacientes con úlceras venosas. Los resultados indicaron que el método CHIVA redujo la recurrencia de venas varicosas comparado con la extirpación venosa. Sin embargo, no se detectaron diferencias entre los grupos en cuanto a la mejora clínica o los resultados cosméticos, según lo percibido por los participantes e investigadores. La calidad de vida sólo se evaluó en un estudio y los resultados favorecieron el método CHIVA. En cuanto a los efectos adversos, el método CHIVA mostró un menor porcentaje de hematomas y lesiones nerviosas que la extirpación venosa.

Calidad de la evidencia

Se necesitan más estudios para confirmar estas conclusiones, debido a que se basaron en un número bajo de ensayos clínicos con limitaciones metodológicas, como un riesgo alto de sesgo que se debió principalmente a que no se realizó ocultación de las intervenciones a los participantes y los evaluadores de los resultados y los resultados fueron imprecisos debido al bajo número de eventos.

Conclusiones de los autores: 

El método CHIVA reduce la recurrencia de venas varicosas y produce menos efectos secundarios que la extirpación venosa. Sin embargo, estas conclusiones se basaron en un número pequeño de ensayos con un riesgo alto de sesgo, debido a que no fue posible la ocultación de los efectos de la intervención quirúrgica y los resultados fueron imprecisos por el bajo número de eventos. Se necesitan ECA nuevos para confirmar estos resultados y para comparar el método CHIVA con otros enfoques diferentes a la cirugía abierta.

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Antecedentes: 

Existen muchos enfoques quirúrgicos disponibles para el tratamiento de las venas varicosas secundarias a la insuficiencia venosa crónica. Una de las técnicas menos invasivas es el método de corrección hemodinámica conservadora ambulatoria de la insuficiencia venosa (cure conservatrice et hémodynamique de veineuse l’insuffisance en ambulatoire, [CHIVA por sus siglas en francés]), un enfoque basado en la hemodinamia venosa con preservación deliberada del sistema venoso superficial. Ésta es una actualización de la revisión publicada por primera vez en 2013.

Objetivos: 

Comparar la eficacia y la seguridad del método CHIVA con técnicas terapéuticas alternativas para el tratamiento de las venas varicosas.

Estrategia de búsqueda (: 

El coordinador de búsqueda de ensayos (Trials Search Co-ordinator) del Grupo Cochrane de Enfermedades Vasculares Periféricas (Cochrane Peripheral Vascular Diseases Group) realizó búsquedas en el registro especializado (abril de 2015), el Registro de Estudios de Cochrane (Cochrane Register of Studies) (2015, número 3) y en bases de datos de ensayos clínicos. Los autores de la revisión buscaron en PubMed (abril de 2015). No hubo restricciones de idioma. Cuando fue necesario, se contactó con los autores de los estudios para obtener más información.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados (ECA) que compararon el método CHIVA versus otros tratamientos. Dos autores de la revisión seleccionaron los estudios de forma independiente y los evaluaron. Un autor de la revisión extrajo los datos y realizó el análisis cuantitativo.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión independientes extrajeron los datos de los artículos seleccionados. Se calculó el riesgo relativo (RR), la diferencia de medias (DM), el número de personas necesarias a tratar para un resultado beneficioso adicional (NNTB), y el número de personas necesarias a tratar para un resultado perjudicial adicional (NNTD), con intervalos de confianza (IC) del 95% mediante Review Manager 5.

Resultados principales: 

No se identificaron nuevos estudios para esta actualización. Se incluyeron cuatro ECA con 796 participantes (70,9% de mujeres). Tres ECA compararon el método CHIVA con la extirpación venosa, y un ECA comparó el método CHIVA con apósitos de compresión en pacientes con úlceras venosas. Sin embargo, la calidad general de la evidencia de los estudios incluidos se consideró baja a moderada debido a la imprecisión causada por el escaso número de eventos y porque los estudios fueron abiertos. El riesgo de sesgo general entre los estudios fue alto debido a que no se realizó el cegamiento de los participantes ni de los evaluadores de resultados a las intervenciones. La variable principal de evaluación, la recurrencia clínica, agrupada entre los estudios durante un seguimiento de tres a 10 años, mostró resultados más favorables para el método CHIVA que para la extirpación venosa (721 pacientes; RR 0,63; IC del 95% 0,51 a 0,78; I2 = 0%, NNTB 6; IC del 95%: 4 a 10) o los apósitos de compresión (47 pacientes; RR 0.23; IC del 95%: 0,06 a 0,96; NNTB 3; IC del 95%: 2 a 17). Solo un estudio informó los datos sobre la calidad de vida, que se presentaron gráficamente, y estos resultados favorecieron significativamente al método CHIVA.

El grupo de extirpación venosa tuvo un riesgo mayor de efectos secundarios que el grupo CHIVA; específicamente, el RR para la equimosis fue de 0,63 (IC del 95%: 0,53 a 0,76; NNTD 4; IC del 95%: 3 a 6) y el RR para el daño nervioso fue de 0,05 (IC del 95%: 0,01 a 0,38; I2 = 0%; NNTD 12; IC del 95%: 9 a 20). No hubo diferencias estadísticamente significativas entre los grupos con respecto a la incidencia de infección del miembro y de trombosis venosa superficial.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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