Uso de equipos o posición ergonómica para el tratamiento del síndrome del túnel carpiano

El síndrome del túnel carpiano (STC) es un trastorno en el que el nervio mediano, uno de los dos nervios principales de la mano, es comprimido a nivel de la muñeca, lo cual produce dolor en la mano, la muñeca y a veces en el brazo, así como adormecimiento y hormigueo especialmente en el pulgar, el índice y el dedo mayor. En los casos graves también puede observarse debilidad en los músculos del pulgar. Afecta aproximadamente a un tres por ciento de la población, más comúnmente a las mujeres.

El tratamiento quirúrgico para el STC incluye la abertura del túnel carpiano, el túnel por el que el nervio mediano atraviesa la muñeca. Los tratamientos no quirúrgicos incluyen medicamentos, ejercicios, colocación de férulas e intervenciones ergonómicas. Las intervenciones ergonómicas, como la modificación del teclado, permiten el uso de la mano mientras la muñeca se coloca en una posición recta (ni flexionada, ni extendida ni desviada hacia los lados). En esta posición recta (o neutral) de la muñeca, el túnel por el cual atraviesa el nervio mediano presenta su mayor capacidad. En teoría, se espera que esta posición ejerza la mínima presión sobre el nervio mediano.

Esta revisión se propuso determinar la efectividad de los tratamientos ergonómicos para el STC. Sólo se encontraron dos estudios con 105 participantes. Ambos estaban diseñados para minimizar los sesgos de investigación, aunque ninguno fue de alta calidad. Ningún estudio evaluó la mejoría general a corto plazo, los efectos adversos, ni la necesidad de cirugía como resultados. Un estudio pequeño (25 participantes) encontró que un teclado ergonómico redujo el dolor después de las 12 semanas, aunque el segundo estudio no informó diferencias en la gravedad del dolor entre los grupos asignados a teclados a los seis meses. Ningún estudio encontró mejoría en la función de la mano ni en los signos del STC en las personas que utilizaron teclados de computadora ergonómicos, en comparación con aquellas experimentadas por las personas que utilizaron teclados estándar. Sobre la base de los dos estudios de esta revisión, que representan todas las pruebas disponibles de calidad suficiente para la inclusión, no existen pruebas sólidas a favor o en contra del uso de teclados ergonómicos para el tratamiento del STC.

Conclusiones de los autores: 

No hay pruebas suficientes a partir de los ensayos controlados aleatorios para determinar si el uso de equipos o la posición ergonómica son beneficiosos o perjudiciales para el tratamiento del síndrome del túnel carpiano.

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Antecedentes: 

Los tratamientos no quirúrgicos, incluido el uso de equipos o la posición ergonómica, son algunas veces ofrecidos a los pacientes con síntomas leves a moderados del síndrome del túnel carpiano (STC). No se conoce la efectividad y la duración del beneficio de las intervenciones con equipo o posición ergonómica para el tratamiento del STC.

Objetivos: 

Examinar los efectos del uso de equipos o de la posición ergonómica, comparados con ningún tratamiento, placebo u otra intervención no quirúrgica en pacientes con STC.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Especializado del Grupo Grupo Cochrane de Enfermedades Neuromusculares (Cochrane Neuromuscular Disease Group Specialized Register, 14 de junio de 2011), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (CENTRAL) (2011, Número 2, en The Cochrane Library), MEDLINE (1966 hasta junio de 2011), EMBASE (1980 hasta junio de 2011), CINAHL Plus (1937 hasta junio de 2011), y AMED (1985 hasta junio de 2011). También se examinaron las listas de referencias de los ensayos aleatorios o cuasialeatorios identificados a partir de la búsqueda electrónica.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios o cuasialeatorios que compararan el uso de equipos o la posición ergonómica con ningún tratamiento, placebo u otra intervención no quirúrgica en pacientes con STC.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores seleccionaron los ensayos para la inclusión, extrajeron los datos y evaluaron el riesgo de sesgo de los estudios incluidos de forma independiente. Se calcularon los cocientes de riesgos (CR) y las diferencias de medias (DM) con intervalos de confianza (IC) del 95% para los resultados primarios y secundarios. Cuando fue posible, se agruparon los resultados de los ensayos clínica y estadísticamente homogéneos para proporcionar los cálculos del efecto del uso de equipos o de la posición ergonómica.

Resultados principales: 

Se incluyeron dos ensayos (105 participantes) que compararon teclados ergonómicos versus placebo. Ningún ensayo evaluó el resultado primario (mejoría general a corto plazo) ni los efectos adversos de las intervenciones. En un ensayo pequeño (25 participantes) un teclado ergonómico redujo significativamente el dolor después de 12 semanas (DM -2,40; IC del 95%: -4,45 a -0,35) pero no luego de seis semanas (DM -0,20; IC del 95%: -1,51 a 1,11). En este mismo estudio, no hubo diferencias entre los teclados ergonómicos y estándar en cuanto a la función de la mano a las seis o 12 semanas ni en la latencia sensitiva en palma y muñeca a las 12 semanas. El segundo ensayo (80 participantes) no encontró ninguna diferencia significativa en la gravedad del dolor después de seis meses al utilizar cualquiera de los tres teclados ergonómicos versus un teclado estándar. No se encontraron ensayos que compararan (i) el uso de equipos o la posición ergonómica con ningún tratamiento, (ii) el equipo o la posición ergonómica con otro tratamiento no quirúrgico, o (iii) regímenes diferentes del equipo o la posición ergonómica.

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