Drenaje autógeno para la depuración de las vías respiratorias en la fibrosis quística

Antecedentes

La fibrosis quística afecta los pulmones al producir moco espeso que cubre las vías respiratorias. Lo anterior puede dar lugar a infección e inflamación y causar daño pulmonar. La fisioterapia puede ayudar a mantener las vías respiratorias libres de moco y hay muchos métodos utilizados para hacerlo, que incluyen técnicas respiratorias, técnicas manuales y dispositivos mecánicos. El drenaje autógeno es una técnica de respiración muy controlada que utiliza diferentes profundidades y velocidades de aire exhalado para mover el moco hacia arriba a través de las vías respiratorias, lo cual da lugar a tos espontánea o voluntaria. Puede usarse sin ayuda, aunque requiere entrenamiento, concentración y esfuerzo. Se consideró el efecto del uso del drenaje autógeno en las mediciones de la función pulmonar y la calidad de vida en pacientes con fibrosis quística, para descubrir si el uso del drenaje autógeno fue mejor o peor que otras técnicas existentes de fisioterapia para depurar los pulmones.

Fecha de la búsqueda

La evidencia está actualizada hasta: 25 septiembre 2017.

Características de los estudios

Se realizaron búsquedas en la bibliografía para obtener estudios que comparaban al menos dos sesiones de drenaje autógeno con otras técnicas respiratorias y dispositivos que ayudan a depurar el moco de los pulmones. Se incluyeron siete estudios en la revisión con 208 pacientes con fibrosis quística, de entre siete y 63 años de edad. Los pacientes fueron seleccionados al azar para un tratamiento con fisioterapia o el otro. El número de pacientes incluidos en los estudios varió de 17 a 75; los mismos presentaban enfermedades de gravedad muy variada. Los estudios duraron desde cuatro días hasta dos años en total.

Resultados clave

No se encontró evidencia clara de que el drenaje autógeno fuese mejor que las otras técnicas para la función pulmonar o la calidad de vida en los estudios a corto plazo o a largo plazo. Lo mismo sucedió con las otras medidas de resultado como los ingresos al hospital, el tratamiento con antibióticos adicional, la tolerancia al ejercicio y la saturación de oxígeno, aunque en un estudio el drenaje autógeno fue la técnica preferida en comparación con el drenaje postural y la percusión. El ejercicio fue identificado como un comparador para la depuración de las vías respiratorias por los autores de esta revisión, pero ningún estudio incluido lo utilizó de esta forma, aunque a menudo es utilizado como un tratamiento alternativo por los pacientes con fibrosis quística.

Calidad de la evidencia

En términos generales, la calidad de la evidencia de los estudios se consideró principalmente baja o muy baja. Los problemas principales que causaron lo anterior fueron los números pequeños de participantes en cada estudio, el informe poco claro de los resultados en los estudios y el diseño de estudio utilizado. En un estudio, que se clasificó como en riesgo alto de sesgo debido a los resultados incompletos, los participantes tuvieron que cambiar la técnica de fisioterapia en medio del estudio y hubo muchos que abandonaron y no cumplieron con el brazo de tratamiento de drenaje postural y percusión. Cinco de los siete estudios usaron al personal de investigación para evaluar los resultados, que no sabía qué técnica estaba usando cada persona, lo cual mejoró la calidad de la evidencia y redujo cualquier sesgo.

Conclusiones de los autores: 

El drenaje autógeno es una técnica desafiante que requiere compromiso del individuo. Como tal, esta intervención merece la realización de una revisión sistemática para asegurar su efectividad para los pacientes con fibrosis quística. De los estudios evaluados, no se halló que el drenaje autógeno fuese superior a ninguna otra forma de técnica de depuración de las vías respiratorias. Se necesitan estudios más amplios para evaluar mejor el drenaje autógeno en comparación con otras técnicas de depuración de las vías respiratorias en vista del número relativamente pequeño de participantes en esta revisión y los diseños de estudio complejos. Los estudios incluyeron a una variedad de participantes y no tuvieron el poder estadístico para evaluar la no inferioridad. La duración y el diseño variado de los estudios dieron lugar a que el análisis de los datos combinados fuese desafiante.

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Antecedentes: 

El drenaje autógeno es una técnica de depuración de las vías respiratorias que fue desarrollada por Jean Chevaillier en 1967. La técnica se caracteriza por el control de la respiración empleando el flujo aéreo espiratorio para movilizar las secreciones de las vías respiratorias más pequeñas a las más grandes. Las secreciones son depuradas de forma independiente al ajustar la profundidad y la velocidad de la respiración en una secuencia de técnicas respiratorias controladas durante la exhalación. La técnica requiere entrenamiento, concentración y esfuerzo por parte del individuo. Es importante examinar sistemáticamente la evidencia que demuestra que el drenaje autógeno es una intervención efectiva para los pacientes con fibrosis quística.

Objetivos: 

Comparar la efectividad clínica del drenaje autógeno en pacientes con fibrosis quística con otras técnicas de fisioterapia para la depuración de las vías respiratorias.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Fibrosis Quística y Enfermedades Genéticas (Cochrane Cystic Fibrosis and Genetic Disorders Group), compilado a partir de búsquedas en bases de datos electrónicas y búsquedas manuales en revistas y libros de resúmenes de congresos. También se hicieron búsquedas en las listas de referencias de artículos y revisiones relevantes, así como en dos registros de ensayos (31 agosto 2017).

Fecha de la búsqueda más reciente en el Grupo Cochrane de Fibrosis Quística y Enfermedades Genéticas: 25 septiembre 2017.

Criterios de selección: 

Se identificaron los estudios controlados aleatorios y cuasialeatorios que comparaban el drenaje autógeno con otra técnica de depuración de las vías respiratorias o ningún tratamiento en pacientes con fibrosis quística durante al menos dos sesiones de tratamiento.

Obtención y análisis de los datos: 

La extracción de datos y las evaluaciones del riesgo de sesgo fueron realizadas de forma independiente por dos autores de la revisión. Los autores de la revisión evaluaron la calidad de la evidencia mediante el sistema GRADE. Los autores de la revisión contactaron con dos investigadores para obtener más información pertinente a sus estudios publicados.

Resultados principales: 

Las búsquedas recuperaron 35 referencias a 21 estudios individuales, de los cuales siete (n = 208) fueron elegibles para su inclusión. Un estudio fue de diseño paralelo y los seis restantes tuvieron un diseño cruzado; los números de participantes variaron de 17 a 75. La duración total del estudio varió entre cuatro días y dos años. La edad de los participantes osciló entre siete y 63 años, y los mismos presentaban enfermedades de gravedad muy variada. Seis estudios incluyeron a participantes clínicamente estables, aunque los participantes de un estudio habían sido hospitalizados con una exacerbación infectiva. Todos los estudios compararon el drenaje autógeno con otra técnica reconocida (o más) de depuración de las vías respiratorias. El ejercicio comúnmente es realizado como un tratamiento alternativo por los pacientes con fibrosis quística; sin embargo, no hubo ningún estudio identificado que comparara el ejercicio con el drenaje autógeno.

La calidad de la evidencia generalmente fue baja o muy baja. Las razones principales de la disminución del nivel de la evidencia fueron el uso frecuente de un diseño cruzado, el sesgo de informe de resultado y la incapacidad para realizar el cegamiento de los participantes.

El resultado primario de la revisión, el volumen espiratorio forzado en un segundo, fue el resultado medido más comúnmente y se informó en los siete estudios; sólo tres estudios informaron la calidad de vida (también un resultado primario de la revisión). Un estudio informó los eventos adversos y describió una disminución en los niveles de saturación de oxígeno mientras se realizaba el ciclo activo de las técnicas respiratorias, pero no con el drenaje autógeno. Seis de los siete estudios incluidos midieron la capacidad vital forzada y tres de los estudios utilizaron el flujo espiratorio máximo medio (porcentaje teórico) como un resultado. Seis estudios informaron el peso del esputo. Los resultados usados con menor frecuencia incluyeron los niveles de saturación de oxígeno, la preferencia personal, los ingresos al hospital o los antibióticos intravenosos. No se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ninguna de las técnicas usadas en lo que se refiere a los resultados medidos excepto cuando el drenaje autógeno se describió como la técnica preferida de los participantes en un estudio sobre el drenaje postural y la percusión.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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