Gases para el establecimiento del neumoperitoneo durante la cirugía abdominal laparoscópica

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Actualmente la cirugía laparoscópica se realiza ampliamente para tratar diversas enfermedades abdominales. Tradicionalmente, el primer paso durante la cirugía laparoscópica es distender el abdomen, lo cual incluye el acceso al abdomen y luego la insuflación con gas (neumoperitoneo) para proporcionar espacio suficiente para la cirugía y asegurar la visualización adecuada de las estructuras y la manipulación de los instrumentos. Actualmente, el dióxido de carbono es el gas utilizado con mayor frecuencia para la insuflación del abdomen durante la cirugía abdominal laparoscópica. Sin embargo, el dióxido de carbono se asocia con diversos cambios en los parámetros fisiológicos que afectan la función del corazón o los pulmones (cambios cardiopulmonares). Los pacientes con función cardiaca o pulmonar deficiente pueden no tolerar estos cambios. Además, el dióxido de carbono, que aún permanece en el abdomen después de la cirugía laparoscópica, puede causar dolor posoperatorio. Por lo tanto, se han sugerido otros gases, como el óxido nitroso y el helio, como alternativas al dióxido de carbono para el establecimiento del neumoperitoneo.

Esta revisión sistemática incluyó siete ensayos con un total de 340 participantes (la mayoría con riesgo anestésico bajo) que comparaban el neumoperitoneo con dióxido de carbono versus neumoperitoneo con óxido nitroso (tres ensayos, 196 participantes) y el neumoperitoneo con dióxido de carbono versus neumoperitoneo con helio (cuatro ensayos, 144 participantes). No hubo ningún ensayo que comparara el neumoperitoneo con dióxido de carbono con el neumoperitoneo con cualquier otro con gas. Todos los ensayos tuvieron un riesgo alto de sesgo (lo cual sugiere la posibilidad de sobrestimar los beneficios o subestimar los daños). No hubo ningún evento adverso grave relacionado con el uso de neumoperitoneo con dióxido de carbono o con óxido nitroso. Se informaron tres eventos adversos graves (gas en el tejido subcutáneo) relacionados con el neumoperitoneo con helio. Dos de estos ensayos mostraron que las puntuaciones del dolor fueron inferiores con el neumoperitoneo con óxido nitroso en comparación con el neumoperitoneo con dióxido de carbono en diversos puntos temporales durante el primer día posoperatorio. No hubo diferencias en las complicaciones cardiopulmonares (corazón y pulmones), las complicaciones quirúrgicas o los cambios cardiopulmonares entre el neumoperitoneo con dióxido de carbono y con óxido nitroso. Se observaron menos cambios cardiopulmonares con el neumoperitoneo con helio que con el neumoperitoneo con dióxido de carbono. No hubo diferencias en las complicaciones cardiopulmonares, las complicaciones quirúrgicas o las puntuaciones del dolor entre el neumoperitoneo con helio y con dióxido de carbono.

En conclusión, el neumoperitoneo con óxido nitroso durante la cirugía abdominal laparoscópica parece reducir el dolor posoperatorio en los pacientes con riesgo anestésico bajo. El neumoperitoneo con helio reduce los cambios cardiopulmonares asociados con la cirugía abdominal laparoscópica. Sin embargo, estos datos no se tradujeron en beneficios clínicos sobre el neumoperitoneo con dióxido de carbono. Aún debe establecerse la seguridad del neumoperitoneo con óxido nitroso y con helio.

Conclusiones de los autores: 

1. El neumoperitoneo con óxido nitroso durante la cirugía abdominal laparoscópica parece reducir el dolor posoperatorio en los pacientes con riesgo anestésico bajo.

2. El neumoperitoneo con helio reduce los cambios cardiopulmonares asociados con la cirugía abdominal laparoscópica. Sin embargo, estos datos no se tradujeron en beneficios clínicos sobre el neumoperitoneo con dióxido de carbono en los pacientes con riesgo anestésico bajo.

3. Aún debe establecerse la seguridad del neumoperitoneo con óxido nitroso y con helio. Se necesitan más ensayos controlados aleatorios sobre este tema. Los ensayos futuros deben incluir a más pacientes con riesgo anestésico alto. Además, dichos ensayos deberían usar métodos adecuados para reducir el riesgo de sesgo.

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Antecedentes: 

Hoy en día la cirugía laparoscópica se realiza ampliamente para tratar diversas enfermedades abdominales. Actualmente, el dióxido de carbono es el gas utilizado con mayor frecuencia para la insuflación de la cavidad abdominal (neumoperitoneo). Se han introducido muchos otros gases como alternativas al dióxido de carbono para el neumoperitoneo.

Objetivos: 

Evaluar la seguridad y los efectos beneficiosos y perjudiciales de diferentes gases para el establecimiento del neumoperitoneo en pacientes sometidos a la cirugía abdominal laparoscópica.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en The Cochrane Library, MEDLINE, EMBASE, Science Citation Index Expanded, y Chinese Biomedical Literature Database (CBM) hasta septiembre de 2012.

Criterios de selección: 

Sólo se incluyeron ensayos controlados aleatorios que compararan diferentes gases para el establecimiento del neumoperitoneo en pacientes sometidos a la cirugía abdominal laparoscópica bajo anestesia general.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión identificaron los ensayos para la inclusión, obtuvieron los datos y evaluaron el riesgo de sesgo de forma independiente. Se realizó el metanálisis con el programa informático Review Manager 5. Se calculó el cociente de riesgos (CR) para los resultados dicotómicos y la diferencia de medias (DM) o la diferencia de medias estandarizada (DME) para los resultados continuos con intervalos de confianza (IC) del 95%.

Resultados principales: 

Neumoperitoneo con dióxido de carbono versus neumoperitoneo con óxido nitroso

Tres ensayos asignaron al azar a 196 participantes (la mayoría con riesgo anestésico bajo) al neumoperitoneo con dióxido de carbono (n = 96) o al neumoperitoneo con óxido nitroso (n = 100). Todos los ensayos presentaron un alto riesgo de sesgo. Dos ensayos (n = 143) mostraron puntuaciones inferiores del dolor en el grupo de neumoperitoneo con óxido nitroso en diversos puntos temporales durante el primer día posoperatorio. Un ensayo (n = 53) no mostró diferencias en las puntuaciones del dolor entre los grupos. No hubo diferencias significativas en las complicaciones cardiopulmonares, la morbilidad quirúrgica o los cambios cardiopulmonares entre los grupos. No hubo ningún evento adverso grave relacionado con el neumoperitoneo con dióxido de carbono o con óxido nitroso.

Neumoperitoneo con dióxido de carbono versus neumoperitoneo con helio

Cuatro ensayos asignaron al azar a 144 participantes (la mayoría con riesgo anestésico bajo) al neumoperitoneo con dióxido de carbono (n = 75) o al neumoperitoneo con helio (n = 69). Todos los ensayos presentaron un alto riesgo de sesgo. Se observaron menos cambios cardiopulmonares con el neumoperitoneo con helio que con el neumoperitoneo con dióxido de carbono. No hubo diferencias significativas en las complicaciones cardiopulmonares, la morbilidad quirúrgica o las puntuaciones del dolor. Hubo tres eventos adversos graves (enfisema subcutáneo) relacionados con el neumoperitoneo con helio.

Neumoperitoneo con dióxido de carbono versus neumoperitoneo con cualquier otro gas

No hubo ningún ensayo controlado aleatorio que comparara el neumoperitoneo con dióxido de carbono con el neumoperitoneo con cualquier otro gas.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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