¿Podemos ayudar a los fumadores a aumentar el consumo de los medicamentos para dejar de fumar?

Antecedentes

Los medicamentos diseñados para hacer más fácil que las personas dejen de fumar, como el tratamiento de reemplazo de nicotina (TRN), el bupropión y la vareniclina, son seguros y ayudan a las personas a dejar de fumar de forma exitosa. Sin embargo, las personas a menudo no siguen las instrucciones que acompañan los medicamentos de forma adecuada, lo cual puede significar que los medicamentos no funcionan con la efectividad que podrían hacerlo. Lo anterior probablemente reduce las probabilidades de que una persona deje de fumar para siempre. En esta revisión, se consideró si existen maneras de ayudar a las personas a usar de manera correcta los medicamentos para dejar de fumar y si esta posibilidad aumenta la probabilidad de que las personas dejen de fumar.

Características de los estudios

Se realizaron búsquedas de estudios hasta septiembre de 2018 y se encontraron diez estudios, con 3 655 personas incluidas. Todas estas personas eran fumadores mayores de 18 años de edad. Los estudios examinaron diferentes maneras de ayudar a las personas a usar los medicamentos para dejar de fumar de manera adecuada. Por lo general, lo anterior incluyó la posibilidad de proporcionar información adicional sobre el medicamento o ayudar a las personas a superar los problemas que tenían para tomar el medicamento. Un estudio proporcionó apoyo por teléfono, y el resto proporcionó al menos algo de apoyo cara a cara. Todos los estudios incluidos midieron la cantidad de personas que usaron medicamentos y todos excepto uno midieron cuántas personas dejaron de fumar.

Resultados clave

Las personas que recibieron ayuda para mejorar el uso de medicamentos para dejar de fumar utilizaron los medicamentos un poco más que las personas que no recibieron esta ayuda. Hubo alguna evidencia de que lo anterior también dio lugar a que un número ligeramente mayor de personas dejara de fumar.

Calidad de la evidencia

La evidencia de que la posibilidad de ayudar a las personas a mejorar el uso de los medicamentos para dejar de fumar puede estimular con éxito el uso de estos medicamentos es de calidad moderada, lo que significa que se necesita más evidencia para tener más seguridad en cuanto a este efecto. Este hecho se debe a que hubo problemas con los métodos de algunos de los estudios incluidos. La evidencia que indica que los enfoques para mejorar el uso de los medicamentos para dejar de fumar pueden ayudar a más personas a dejar de fumar es de baja calidad, lo que significa que no existe seguridad en cuanto a que realmente ayuden a más personas a dejar de fumar y la evidencia adicional puede o no fortalecer la confianza en este efecto. Lo anterior se debe a que hubo problemas con algunos de los métodos de estudio y a que no está claro si la posibilidad de proporcionar apoyo adicional para alentar a las personas a usar los medicamentos da lugar a que más o menos personas dejen de fumar con éxito.

Conclusiones de los autores: 

En las personas que están dejando de fumar y que reciben apoyo conductual, existe evidencia de certeza moderada de que un mayor apoyo conductual centrado en la adherencia a los fármacos para dejar de fumar puede mejorar modestamente la adherencia. Solo existe evidencia de baja certeza de que lo anterior puede mejorar ligeramente la probabilidad de cesación del hábito a corto o a largo plazo. Las intervenciones para aumentar la adherencia pueden tener como objetivo considerar los aspectos prácticos de la toma de la medicación, cambiar las percepciones acerca de la medicación, como las razones para tomarla o las preocupaciones acerca de hacerlo, o ambos. Sin embargo, en la actualidad no hay evidencia suficiente para confirmar qué enfoque es más efectivo. No existe evidencia sobre si dichas intervenciones son efectivas para las personas que están dejando de fumar sin el apoyo conductual estándar.

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Antecedentes: 

Se ha demostrado que los tratamientos farmacológicos para la dependencia del tabaco, como el tratamiento de reemplazo de nicotina (TRN), son intervenciones seguras y efectivas para el abandono del hábito de fumar. Los niveles más altos de adherencia a estos fármacos aumentan la probabilidad del abandono sostenido del hábito de fumar, aunque muchos fumadores los usan en una dosis inferior y por menos tiempo que el óptimo. Es importante determinar la efectividad de las intervenciones diseñadas específicamente para mejorar la adherencia a los fármacos. Dichas intervenciones pueden considerar la motivación para usar los medicamentos, como las creencias que influyen sobre el valor de tomar los medicamentos, o la provisión de apoyo para superar los problemas con el mantenimiento de la adherencia.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad de las intervenciones que tienen como objetivo aumentar la adherencia a los fármacos para el abandono del hábito de fumar sobre la adherencia a los fármacos y la abstinencia del hábito de fumar en comparación con un grupo de control que normalmente recibió atención estándar.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Especializado del Grupo Cochrane de Adicción al Tabaco (Cochrane Tobacco Addiction Group Specialized Register) y en los registros de ensayos clínicos (ClinicalTrials.gov y la Plataforma Internacional de Registros de Ensayos Clínicos de la OMS) hasta el 3 de septiembre de 2018. También se realizaron búsquedas de citas hacia adelante y hacia atrás.

Criterios de selección: 

Estudios aleatorios, cuasialeatorios o con asignación al azar grupal en los que los adultos que recibieron tratamiento farmacológico activo para el abandono del hábito de fumar fueron asignados a un brazo de intervención en el que el interés se centró principalmente en aumentar la adherencia a los fármacos para la dependencia del tabaco, o a un brazo de control que proporcionó atención estándar. Dependiendo del entorno, la atención estándar puede haber consistido en apoyo mínimo o en diversos grados de apoyo conductual. Los estudios incluidos utilizaron una medida que permitió evaluar el grado de adherencia a los fármacos.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores, de forma independiente, examinaron los estudios para determinar su elegibilidad, extrajeron los datos de los estudios incluidos y evaluaron el riesgo de sesgo. Para obtener las medidas de resultado continuas, se calcularon los tamaños del efecto como diferencias de medias estandarizadas (DME). Para las medidas de resultado dicotómicas, se calcularon los tamaños del efecto como cocientes de riesgos (CR). En los metanálisis para los resultados de la adherencia, se combinaron los datos dicotómicos y continuos mediante el método de la varianza inversa genérica y se informaron los tamaños del efecto agrupado como DME; para los resultados de la abstinencia, se informaron y agruparon los resultados dicotómicos. Se obtuvieron los tamaños del efecto agrupados con intervalos de confianza (IC) del 95% mediante el uso del modelo de efectos aleatorios. Se realizaron análisis de subgrupos para evaluar si el interés primario del tratamiento de adherencia (aspectos prácticos versus percepciones versus ambos), el enfoque de administración (centrado en el participante versus centrado en el médico) o el tipo de fármaco se asociaban con la efectividad.

Resultados principales: 

Se identificaron dos estudios nuevos, lo que proporcionó un total de diez estudios, con 3 655 participantes. Todas las intervenciones de adherencia a los fármacos estudiadas se proporcionaron además del apoyo conductual estándar y, por lo general, proporcionaron información adicional sobre la justificación y enfatizaron la importancia de la adherencia al fármaco o apoyaron el desarrollo de estrategias para superar los problemas con el mantenimiento de la adherencia (o ambos). Siete estudios se centraron en la adherencia al TRN, dos al bupropión y uno a la vareniclina. Se consideró que la mayoría de los estudios estuvo en riesgo de sesgo alto o incierto, y cuatro de estos estudios se consideraron en riesgo alto de sesgo de deserción o de detección. Se consideró que un solo estudio presentaba un riesgo de sesgo bajo.

El metanálisis de los diez estudios incluidos (12 comparaciones) proporcionó evidencia de certeza moderada de que las intervenciones de adherencia produjeron pequeñas mejorías en la adherencia (es decir, la cantidad media de medicación consumida; DME 0,10; IC del 95%: 0,03 a 0,18; I² = 6%; n = 3655), limitada por el riesgo de sesgo. Los análisis de subgrupos para la medida de resultado primaria no identificaron efectos de subgrupos significativos, y los tamaños del efecto para los subgrupos se calcularon de forma imprecisa. Sin embargo, hubo una indicación muy débil de que las intervenciones centradas en los "aspectos prácticos" de la adherencia al tratamiento (es decir, capacidades, recursos, niveles de apoyo o habilidades) pueden ser efectivas (DME 0,21; IC del 95%: 0,03 a 0,38; I² = 39%; n = 1752), mientras que las intervenciones centradas en las «percepciones» del tratamiento (es decir, creencias, cogniciones, preocupaciones y preferencias; DME 0,10; IC del 95%: -0,03 a 0,24; I² = 0%; n = 839) o en ambos (DME 0,04; IC del 95%: -0,08 a 0,16; IC del 95%: -0,08 a 0,16; I² = 0%; n = 1064), pueden no ser efectivas. Las intervenciones centradas en el participante pueden ser efectivas (DME 0,12; IC del 95%: 0,02 a 0,23; I² = 20%; n = 2791), mientras que las centradas en el médico pueden no serlo (DME 0,09; IC del 95%: -0,05 a 0,23; I² = 0%; n = 864).

Cinco estudios evaluaron la abstinencia del hábito de fumar a corto plazo (cinco comparaciones), mientras que un conjunto superpuesto de cinco estudios (siete comparaciones) evaluó la abstinencia del hábito de fumar a largo plazo a los seis meses o más. Los metanálisis dieron lugar a evidencia de baja certeza de que las intervenciones de adherencia pueden aumentar ligeramente las tasas de abandono del hábito de fumar a corto plazo (CR 1,08; IC del 95%: 0,96 a 1,21; I² = 0%; n = 1795) y las tasas de abandono del hábito de fumar a largo plazo (CR 1,16; IC del 95%: 0,96 a 1,40; I² = 48%; n = 3593). En ambos casos, la evidencia estuvo limitada por el riesgo de sesgo y la imprecisión, con IC que abarcaban un efecto perjudicial mínimo así como un beneficio moderado, y una alta probabilidad de que la evidencia adicional cambie la estimación del efecto. No hubo pruebas de que las intervenciones para aumentar la adherencia a la medicación dieran lugar a eventos adversos. Los estudios no informaron sobre los factores posiblemente asociados con el aumento de la adherencia, como la autoeficacia, la comprensión y las actitudes hacia el tratamiento, y la motivación y las intenciones de dejar de fumar.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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