Función del ejercicio físico aeróbico en pacientes adultos con neoplasias hematológicas malignas

¿Cuál fue el objetivo de esta revisión?

El objetivo de esta revisión Cochrane fue determinar si el ejercicio físico aeróbico puede mejorar la salud o desempeñar una función de apoyo en los pacientes adultos que presentan neoplasias hematológicas malignas. Se recopilaron y analizaron todos los estudios relevantes para responder a esta pregunta y se encontraron 18 estudios pertinentes, de los cuales 14 informaron de los resultados relevantes para los pacientes predeterminados en esta revisión.

Mensajes clave

El ejercicio físico aeróbico probablemente tiene un efecto positivo en la fatiga y la depresión de los pacientes con enfermedades hematológicas malignas. Todavía no está clara la evidencia relacionada con la mortalidad, la calidad de vida ni los efectos adversos graves.

¿Qué se estudió en la revisión?

Las neoplasias hematológicas malignas son tumores del sistema hematológico, como linfomas, leucemias, mielomas, síndromes mielodisplásicos y enfermedades mieloproliferativas. Estas enfermedades representan aproximadamente el 7% de los nuevos diagnósticos de cáncer en todo el mundo. Las estrategias de tratamiento incluyen enfoques de conducta expectante, quimioterapia, radioterapia, inmunoterapia y trasplante de células madre, así como cuidados de apoyo para prevenir, controlar o tratar las complicaciones y los efectos secundarios.

Aunque los pacientes con neoplasias hematológicas malignas se tienen que enfrentar a fases prolongadas de tratamiento e inmovilidad que reducen su nivel de rendimiento físico, la recomendación de descansar y evitar los ejercicios intensivos todavía es una práctica habitual.

Hay varios estudios y enfoques que tratan de establecer otra estrategia e incluir el ejercicio físico, especialmente el ejercicio físico aeróbico, en la estrategia de tratamiento de los tumores hematológicos malignos. En concreto, estos programas de ejercicio consisten en componentes aeróbicos, de resistencia y flexibilidad, en parte realizados en el domicilio. Algunos prefieren que se integren en la vida cotidiana. Un método habitual es también el uso de herramientas como bicicletas ergométricas o bandas elásticas, así como los ejercicios de caminata. El ejercicio físico aeróbico podría mejorar el suministro de oxígeno a los músculos y tejidos del cuerpo.

¿Cuáles son los principales resultados de la revisión?

Los autores de esta actualización de la revisión identificaron nueve nuevos ensayos que se podrían añadir a los nueve ensayos de la primera versión de esta revisión. De esos 18 ensayos, 14 proporcionaron datos suficientes para el metanálisis. Aunque seis ensayos informaron sobre el número de participantes que murieron durante el período de estudio o durante los primeros 100 días, no hay evidencia de que existan diferencias en este resultado entre el grupo de ejercicio y el grupo control.

Ocho ensayos midieron la calidad de vida, el funcionamiento físico y la ansiedad y no mostraron evidencia de una diferencia entre el ejercicio adicional y la atención habitual. Es posible que hubiera un beneficio en el grupo de ejercicio en términos de fatiga y depresión.

La evidencia de los efectos adversos graves es de certeza muy baja, por lo que los resultados todavía no están claros.

Además, se tuvo conocimiento de cuatro ensayos en curso. Sin embargo, ninguno de esos ensayos indicó cuántos pacientes reclutarían ni cuándo se darían por terminados los estudios, por lo que sigue sin estar clara la posible influencia de esos ensayos en los análisis actuales.

¿Cuál es el grado de actualización de la revisión?

Los autores de la revisión buscaron estudios que se habían publicado hasta julio 2018.

Conclusiones de los autores: 

Dieciocho ECA, en su mayoría pequeños, no identificaron evidencia de una diferencia en términos de mortalidad. El ejercicio físico agregado a las atención estándar podría mejorar la fatiga y la depresión. Actualmente, no hay evidencia concluyente con respecto a la calidad de vida, el funcionamiento físico, la ansiedad ni los eventos adversos graves.

Se necesitan ensayos adicionales con más participantes y períodos de seguimiento más prolongados para evaluar los efectos de la intervención con ejercicio en pacientes que presentan neoplasias hematológicas malignas. Para mejorar la comparabilidad de los datos de los estudios, sería útil el desarrollo y la aplicación de conjuntos básicos de dispositivos de medición.

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Antecedentes: 

Aunque los pacientes con neoplasias hematológicas malignas se tienen que enfrentar a fases prolongadas de tratamiento e inmovilidad que disminuyen su nivel de rendimiento físico, la recomendación de descansar y evitar ejercicios intensivos todavía es una práctica habitual. Esta recomendación se debe en parte a la anemia grave y la trombocitopenia que presentan muchos pacientes. La incapacidad para realizar las actividades cotidianas los limita, disminuye su calidad de vida y puede influir en el tratamiento médico.

Objetivos: 

En esta actualización de la revisión original (publicada en 2014) el objetivo principal fue volver a evaluar la eficacia, la seguridad y la viabilidad del ejercicio físico aeróbico en pacientes adultos que presentan neoplasias hematológicas, malignas según el estado actual de los conocimientos.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL) (the Cochrane Library, 2018, número 7) y en MEDLINE (1950 a julio de 2018), en los registros de ensayos (ISRCTN, EU clinical trials register y clinicaltrials.gov) y en los resúmenes de congresos. No se aplicaron restricciones de idioma. Dos autores de la revisión, de forma independiente, examinaron los resultados de la búsqueda y los desacuerdos se resolvieron mediante discusión.

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ECA que compararon una intervención con ejercicio físico aeróbico, dirigida a mejorar el sistema de oxigenación, como complemento a la atención estándar versus atención estándar solamente en pacientes adultos con neoplasias hematológicas malignas. También se incluyeron los estudios que evaluaron el ejercicio aeróbico además del entrenamiento de fuerza. Se excluyeron los estudios que investigaron el efecto de los programas de entrenamiento compuestos por yoga, tai chi chuan, qigong o tipos de ejercicio similares. También se excluyeron los estudios que exploraron la influencia del entrenamiento de fuerza sin ejercicios aeróbicos adicionales, así como los estudios que evaluaron resultados sin ninguna repercusión clínica.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, examinaron los resultados de la búsqueda, extrajeron los datos y evaluaron la calidad de los ensayos. Se utilizaron los riesgos relativos (RR) para los eventos adversos, la mortalidad y la supervivencia a los 100 días, las diferencias de medias estandarizadas (DME) para la calidad de vida (CdV), la fatiga y el rendimiento físico y las diferencias de medias (DM) para las mediciones antropométricas.

Resultados principales: 

En esta actualización fue posible añadir nueve ensayos a los nueve ensayos de la primera versión de la revisión, por lo que se incluyeron 18 ECA con 1892 participantes. Dos de estos estudios (65 participantes) no proporcionaron datos para los resultados clave de esta revisión (analizaron sólo los valores de laboratorio) y un estudio (40 pacientes) no se pudo incluir en los metanálisis, ya que los resultados se presentaron sólo como puntuaciones de cambio y no como puntuaciones finales. Un ensayo (17 pacientes) no informó de errores estándar y tampoco se pudo incluir en los metanálisis. El riesgo de sesgo potencial en estos ensayos no está claro debido al informe deficiente.

La mayoría de los participantes presentaba leucemia linfoblástica aguda (LLA), leucemia mieloide aguda (LMA), linfoma maligno y mieloma múltiple y ocho ensayos asignaron al azar a pacientes sometidos a trasplante de células madre. En su mayoría, la intervención con ejercicio consistió en diversos programas de intervención con caminata con diferente duración y niveles de intensidad.

La principal variable de evaluación de esta revisión, la supervivencia general (SG), sólo se informó en uno de estos estudios. Los autores del estudio no encontraron evidencia de una diferencia entre ambos brazos (RR 0,67; p = 0,112). Seis ensayos (un ensayo con cuatro brazos, analizados como dos subestudios) informaron sobre el número de participantes fallecidos durante el curso del estudio o durante los primeros 100 a 180 días. Para el resultado de mortalidad, no hay evidencia de una diferencia entre los participantes del grupo de ejercicio y los del grupo control (RR 1,10; IC del 95%: 0,79 a 1,52; p = 0,59; 1172 participantes, evidencia de certeza baja).

Para los siguientes resultados, los números más altos indican mejores resultados, siendo 1 el mejor resultado para las diferencias de medias estandarizadas. Ocho estudios analizaron la influencia de la intervención con ejercicios en la calidad de vida (CdV). Sigue sin estar claro si el ejercicio físico mejora la calidad de vida (DME 0,11; IC del 95%: -0,03 a 0,24; 1259 participantes, evidencia de certeza baja). Tampoco hay evidencia de una diferencia en las subescalas de funcionamiento físico (DME 0,15; IC del 95%: -0,01 a 0,32; ocho ensayos, 1329 participantes, evidencia de certeza baja) ni ansiedad (DME 0,03; IC del 95%: -0,30 a 0,36; seis ensayos, 445 participantes, evidencia de certeza muy baja). La depresión podría mejorar ligeramente con el ejercicio (DME 0,19; IC del 95%: 0,0 a 0,38; seis ensayos, 445 participantes, evidencia de certeza baja). Hay evidencia de certeza moderada de que el ejercicio probablemente mejora la fatiga (DME 0,31; IC del 95%: 0,13 a 0,48; nueve ensayos, 826 pacientes).

Seis ensayos (435 participantes) investigaron los eventos adversos graves. No está claro si el ejercicio adicional produce eventos adversos más graves (RR 1,39; IC del 95%: 0,94 a 2,06), sobre la base de evidencia de certeza muy baja.

Además, se tuvo conocimiento de cuatro ensayos en curso. Sin embargo, ninguno de esos ensayos indicó cuántos pacientes reclutarían ni cuándo se darían por terminados los estudios, por lo que sigue sin estar clara la posible influencia de esos ensayos en los análisis actuales.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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