Insertar un drenaje después de la gastrectomía para el cáncer gástrico

Antecedentes

La gastrectomía sigue siendo el método terapéutico principal para el cáncer gástrico resecable. Se cree que los drenajes abdominales pueden ayudar a detectar y drenar más pronto las fístulas anastomóticas y a prevenir los abscesos intraabdominales. No hay consenso sobre la colocación rutinaria de un drenaje abdominal después de la gastrectomía para el cáncer gástrico.

Pregunta de la revisión

Para evaluar los beneficios y los daños del drenaje abdominal sistemático posterior a la gastrectomía para el cáncer gástrico, se incluyeron ensayos controlados aleatorizados (ECA) que compararon la inserción de un drenaje abdominal versus ningún drenaje en pacientes con cáncer gástrico que se habían sometido a una gastrectomía. Entre los principales resultados figuraban las muertes (mortalidad a los 30 días), las reintervenciones, las complicaciones postoperatorias, el tiempo de la operación, la duración de la estancia hospitalaria postoperatoria y el tiempo de iniciación de una dieta blanda.

Características de los estudios

Esta revisión incluyó cuatro ECA con 438 pacientes que investigaron los beneficios y los daños del drenaje abdominal habitual posterior a la gastrectomía para el cáncer gástrico.

Resultados clave

No hubo evidencia de una diferencia entre los dos grupos en cuanto a muertes, complicaciones postoperatorias e iniciación de una dieta blanda. Los resultados mostraron que los drenajes aumentaban los daños al prolongar el tiempo de operación y la estancia hospitalaria postoperatoria, y provocaban complicaciones relacionadas con los drenajes sin proporcionar ningún beneficio adicional a los pacientes con cáncer gástrico sometidos a gastrectomía. No existe evidencia convincente para apoyar el uso sistemático de los drenajes después de la gastrectomía para el cáncer gástrico.

Calidad de la evidencia

La calidad general de la evidencia según el enfoque GRADE fue “muy baja” para la mortalidad y las reintervenciones y “baja” para las complicaciones posoperatorias, la duración de la cirugía y la duración de la hospitalización posoperatoria. Esta revisión incluyó sólo cuatro ECA, y no todos los estudios incluidos informaron de todos los resultados que se estaban evaluando. Por consiguiente, la calidad se vio limitada principalmente por la insuficiencia de datos.

Conclusiones de los autores: 

No se halló evidencia convincente para apoyar el uso sistemático de drenajes después de la gastrectomía para el cáncer gástrico.

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Antecedentes: 

La gastrectomía sigue siendo el método terapéutico principal para el cáncer gástrico resecable. El drenaje abdominal se considera una medida importante para reducir la mortalidad y las complicaciones posoperatorias, y se ha utilizado ampliamente después de la gastrectomía para el cáncer gástrico en las últimas décadas. Los beneficios del drenaje abdominal han sido cuestionados por los investigadores en los años recientes.

Objetivos: 

El objetivo de esta revisión fue acceder a los efectos beneficiosos y perjudiciales del drenaje abdominal sistemático posgastrectomía para el cáncer gástrico.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de Enfermedades Gastrointestinales y Pancreáticas Superiores (UGPD) y en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL) en The Cochrane Library (2014, número 11); MEDLINE (vía PubMed) (1950 a noviembre de 2014); EMBASE (1980 a noviembre de 2014); y en la base de datos de la Infraestructura Nacional China de Conocimiento (CNKI) (1979 a noviembre de 2014).

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados (ECA) que comparaban un drenaje abdominal versus ningún drenaje en pacientes que se habían sometido a una gastrectomía (sin considerar la escala de la gastrectomía y la extensión de la linfadenectomía); independientemente del idioma, el estado de publicación y el tipo de drenaje. Se excluyeron los ECA que comparaban un drenaje con otro.

Obtención y análisis de los datos: 

Se cumplieron los procedimientos métodológicos estándar de la Colaboración Cochrane. De cada ensayo incluido se extrajeron los datos sobre la calidad metodológica y las características de los participantes, la mortalidad (mortalidad a 30 días), las reintervenciones, las complicaciones postoperatorias (neumonía, infección de la herida, absceso intraabdominal, fuga anastomótica, complicaciones relacionadas con el drenaje), el tiempo de la operación, la duración de la estancia hospitalaria postoperatoria y el inicio de una dieta blanda. Para los datos dicotómicos, se calcularon los riesgos relativos (RR) y los intervalos de confianza (IC) del 95%. Para los datos continuos, se calculó la diferencia de medias (DM) y el IC del 95%. La heterogeneidad se examinó mediante la prueba de Chi2. Se utilizó un modelo de efectos fijos para el análisis de datos con el software RevMan, pero se utilizó un modelo de efectos aleatorios si el valor P de la prueba de Chi2 era inferior a 0,1.

Resultados principales: 

Se incluyeron cuatro ECA con 438 pacientes (220 pacientes en el grupo de drenaje y 218 en el grupo sin drenaje). No hubo evidencia de una diferencia entre los dos grupos con respecto a la mortalidad (RR 1,73; IC del 95%: 0,38 a 7,84); las reintervenciones (RR 2,49; IC del 95%: 0,71 a 8,74); las complicaciones posoperatorias (neumonía: RR 1,18; IC del 95%: 0,55 a 2,54; infección de la herida: RR 1,23, IC del 95%: 0,47 a 3,23; absceso intraabdominal: RR 1,27, IC del 95%: 0,29 a 5,51; fuga anastomótica: RR 0,93, IC del 95%: 0,06 a 14,47); o la iniciación de una dieta blanda (MD 0,15 días, IC del 95%: -0,07 a 0,37). Sin embargo, el agregado de un drenaje prolongó el tiempo de la operación (MD 9,07 min, IC del 95%: 2,56 a 15,57) y la estancia hospitalaria postoperatoria (MD 0,69 día, IC del 95%: 0,18 a 1,21) y provocó complicaciones relacionadas con el drenaje. Además, debe observarse que la mortalidad a los 30 días y las reintervenciones son eventos muy poco frecuentes y, como resultado, se necesitaría un número muy grande de pacientes para establecer cualquier conclusión sensata acerca de si los dos grupos fueron similares. La calidad general de la evidencia según el enfoque GRADE fue “muy baja” para la mortalidad y las reintervenciones y “baja” para las complicaciones posoperatorias, la duración de la cirugía y la duración de la hospitalización posoperatoria.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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