Uso del correo electrónico para el contacto entre los profesionales sanitarios

Actualmente el correo electrónico es un método popular de comunicación, aunque no se usa con mucha frecuencia en la asistencia sanitaria. Se deseaba determinar cómo el uso del correo electrónico por parte de los profesionales sanitarios para comunicarse entre sí podría afectar a los pacientes, los profesionales sanitarios y los servicios de salud. También interesaba determinar cómo se podría adoptar en los sistemas de salud.

En esta revisión se encontró sólo un estudio que se centró en los efectos en los profesionales sanitarios que utilizan el correo electrónico para comunicarse entre sí. Este ensayo incluyó a 327 pacientes y 159 profesionales sanitarios, y comparó un recordatorio mediante correo electrónico para los médicos con atención habitual. Encontró que los profesionales sanitarios que recibieron un recordatorio por correo electrónico tuvieron mayores probabilidades de proporcionar el tratamiento de la osteoporosis recomendado por las guías en comparación con los que no recibieron un recordatorio, lo que puede o no haber mejorado la atención del paciente. No fue posible evaluar de forma adecuada el impacto sobre los comportamientos/acciones de los pacientes debido a que los resultados fueron contradictorios. El estudio no midió la forma en que el correo electrónico afecta los servicios sanitarios o si el correo electrónico puede causar efectos perjudiciales. La evidencia está actualizada hasta agosto de 2013.

Debido a que falta de evidencia de los efectos en los profesionales sanitarios que utilizan el correo electrónico para comunicarse entre sí, se recomienda realizar estudios de investigación de alta calidad para evaluar el uso del correo electrónico para esta finalidad. Los estudios de investigación futuros deben considerar los costes del uso del correo electrónico y tener en cuenta los cambios continuos en la tecnología.

Conclusiones de los autores: 

Sólo se identificó un estudio para inclusión, que no aportó evidencia suficiente para guiar la práctica clínica con respecto al uso del correo electrónico para la comunicación clínica entre los profesionales sanitarios. Los estudios de investigación futuros necesitan utilizar diseños de estudio de alta calidad que aprovechen los avances más recientes en la tecnología de la información, y que consideren la complejidad del correo electrónico como una intervención.

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Antecedentes: 

El correo electrónico es uno de los métodos de comunicación más utilizados, pero su uso en la atención sanitaria sigue siendo poco habitual. Cuando se ha utilizado la comunicación por correo electrónico en la asistencia sanitaria, sus propósitos han incluido la comunicación clínica entre los profesionales sanitarios, pero no se conocen los efectos del uso del correo electrónico para este objetivo. Se actualizó una revisión del 2012 del uso del correo electrónico para la comunicación clínica bidireccional entre profesionales sanitarios.

Objetivos: 

Evaluar los efectos del correo electrónico para la comunicación clínica entre los profesionales sanitarios sobre los resultados de los profesionales sanitarios, los resultados de los pacientes, el rendimiento de los servicios de salud y la eficiencia y aceptabilidad de los servicios, en comparación con otras formas de comunicación de la información clínica.

Métodos de búsqueda: 

Se hicieron búsquedas en: el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Consumidores y Comunicación (Cochrane Consumers and Communication Review Group), Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL, The Cochrane Library, número 9, 2013), MEDLINE (OvidSP) (1946 hasta agosto de 2013), EMBASE (OvidSP) (1974 hasta agosto de 2013), PsycINFO (1967 hasta agosto de 2013), CINAHL (EbscoHOST) (1982 hasta agosto de 2013) y ERIC (CSA) (1965 hasta enero de 2010). Se buscó en la literatura gris: depósitos de tesis/disertaciones, registros de ensayos y Google Scholar (búsqueda en noviembre de 2013). Se utilizaron métodos de búsqueda adicionales: la revisión de las listas de referencias y el contacto con los autores.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorizados, ensayos cuasialeatorizados, estudios controlados tipo antes y después (before and after studies) y estudios de series de tiempo interrumpido que examinaron intervenciones en las que los profesionales sanitarios utilizaron el correo electrónico para comunicar información clínica en forma de: 1) correo electrónico no seguro, 2) correo electrónico seguro, o 3) mensajería web. Se consideraron todos los profesionales sanitarios, pacientes y cuidadores en todos los contextos.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores, de forma independiente, evaluaron los estudios para inclusión, evaluaron el riesgo de sesgo de los estudios incluidos y extrajeron los datos. Se estableció contacto con los autores de los estudios para obtener información adicional y todas las medidas se han informado según las informaron los estudios.

Resultados principales: 

La versión anterior de esta revisión incluyó un ensayo controlado aleatorizado que incluyó 327 pacientes y 159 profesionales sanitarios al inicio del estudio. Comparó el envío de un correo electrónico a los médicos que contenía información sobre el riesgo de osteoporosis específico del paciente y guías para la evaluación y el tratamiento versus atención habitual (ningún correo electrónico). Este estudio tuvo alto riesgo de sesgo en los dominios de ocultación de la asignación y cegamiento. El recordatorio mediante correo electrónico cambió las acciones de los profesionales sanitarios de forma significativa, y los profesionales tuvieron mayores probabilidades de proporcionar el tratamiento de la osteoporosis recomendado por las guías (medición de la densidad ósea o fármacos para la osteoporosis) en comparación con atención habitual. La evidencia de su repercusión en el comportamiento o las acciones de los pacientes no fue concluyente. Una medida encontró que el mensaje electrónico de recordatorio médico tuvo una repercusión positiva en el comportamiento del paciente (los pacientes aumentaron el consumo de calcio) y dos no encontraron diferencias entre los dos grupos. El estudio no evaluó los resultados ni los efectos perjudiciales de los servicios de salud.

No se identificaron nuevos estudios para esta actualización.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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