Angioplastia versus colocación de stent para las lesiones de la arteria ilíaca

Antecedentes

La aterosclerosis en la arteria ilíaca (arteria pelviana principal hacia la pierna) puede dar lugar a estrechamiento u obstrucción (oclusión), lo que provoca la reducción del flujo sanguíneo a la pierna. A la afección anterior se le llama enfermedad oclusiva de la arteria ilíaca. La enfermedad oclusiva de la arteria ilíaca puede provocar síntomas de dolor en las piernas al caminar (claudicación intermitente), dolor en reposo o incluso úlceras del pie o la pierna. Está disponible una variedad de opciones de tratamiento quirúrgico y endovascular (desde dentro de la arteria, p.ej. angioplastia). Las intervenciones quirúrgicas abiertas tienen tasas excelentes de permeabilidad (porcentaje de vasos que permanecen abiertos), pero al costo de enfermedades y muertes significativas. El tratamiento endovascular tiene buena seguridad y efectividad a corto plazo y se acompaña de una reducción de las enfermedades, las complicaciones y los costos en comparación con las intervenciones quirúrgicas abiertas. La angioplastia transluminal percutánea (ATP; la dilatación de la arteria con un balón) y la colocación de stent (inserción de un tubo pequeño con una malla) son opciones de tratamiento endovascular ampliamente utilizadas para la enfermedad oclusiva de la arteria ilíaca. El estrechamiento u obstrucción de la arteria ilíaca puede ser tratado con éxito con ATP sola. Si la ATP sola no es exitosa, se puede colocar un stent adicional. Alternativamente, se podría colocar un stent solo para tratar un estrechamiento u obstrucción ilíaca (a este procedimiento se le llama colocación de stent primario). Sin embargo, hay pruebas limitadas para determinar qué estrategia de tratamiento endovascular es mejor para las lesiones estenóticas y oclusivas de las arterias ilíacas. Esta revisión investiga si es mejor colocar en primera instancia un stent, o solamente en indicaciones específicas.

Resultados clave

Solamente se identificaron dos estudios con un total combinado de 397 participantes relevantes para este tema. La combinación de los datos no fue posible debido a las diferencias entre los dos estudios incluidos. No fue posible demostrar si cualquiera de que las dos estrategias fue superior a la otra. Cinco de los resultados preplanificados no se informaron en el estudio (mejoría en la distancia de caminata como la informó el paciente, distancia de claudicación medida, curación de la úlcera, supervivencia sin amputación importante [supervivencia sin amputación por encima del tobillo], complicaciones tardías [más de 72 horas]). En la mayoría de los otros resultados preplanificados no se observaron diferencias entre los tratamientos (mejoría en el estadio de la clasificación de gravedad de la enfermedad arterial oclusiva, resolución de los síntomas y signos, mejoría de la calidad de vida, éxito técnico del procedimiento, permeabilidad del vaso tratado). Sin embargo, en un estudio que solamente incluyó oclusiones de la arteria ilíaca, se observaron menos complicaciones en el grupo de participantes tratados con colocación de stent primario. El otro estudio mostró un índice tobillo-brazo ligeramente mayor (presión arterial en la pierna en comparación con la presión arterial en el brazo, mayor es mejor) a los dos años después del procedimiento, pero no en otros puntos temporales. Esta diferencia podría no ser clínicamente relevante. Se necesita más investigación sobre este tema.

Calidad de la evidencia

Ambos estudios tuvieron algún riesgo de sesgo relacionado con el informe selectivo y la falta de cegamiento de los participantes y el personal. Se consideró que la calidad general de las pruebas es baja debido al escaso número de estudios incluidos, las diferencias en los tipos de pacientes incluidos y la manera en la que se informaron los resultados.

Conclusiones de los autores: 

No hay pruebas suficientes para evaluar los efectos de la ATP versus SP para las lesiones estenóticas y oclusivas de la arteria ilíaca. A partir de un estudio parece que el SP en las oclusiones de la arteria ilíaca puede dar lugar a tasas inferiores de embolización distal. Se necesitan más estudios para establecer una conclusión firme.

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Antecedentes: 

La aterosclerosis de la arteria ilíaca puede dar lugar a una estenosis u oclusión que se define como enfermedad oclusiva de la arteria ilíaca. Está disponible una variedad de opciones de tratamiento quirúrgico y endovascular. Las intervenciones quirúrgicas abiertas tienen tasas excelentes de permeabilidad, pero a cambio de una morbilidad y mortalidad significativas. El tratamiento endovascular tiene buena seguridad y eficacia a corto plazo y se acompaña de una reducción en la morbilidad, las complicaciones y los costos en comparación con las intervenciones quirúrgicas abiertas. La angioplastia transluminal percutánea (ATP) y la colocación de stent son opciones de tratamiento endovascular habitualmente utilizadas para la enfermedad oclusiva de la arteria ilíaca. La lesión estenótica u oclusiva de la arteria ilíaca puede ser tratada con éxito mediante la ATP sola. Si la ATP sola es técnicamente infructuosa, se indica la colocación adicional de stent. Alternativamente, se podría colocar en primera instancia un stent para tratar la estenosis u oclusión de la arteria ilíaca (colocación de stent primario [SP]). Sin embargo, hay pruebas limitadas para determinar qué estrategia de tratamiento endovascular es superior para las lesiones estenóticas y oclusivas de las arterias ilíacas.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de la angioplastia transluminal percutánea versus la colocación de stent primario para las lesiones estenóticas y oclusivas de la arteria ilíaca.

Estrategia de búsqueda (: 

El coordinador de búsqueda de ensayos del Grupo Cochrane de Enfermedades Vasculares Periféricas (Cochrane Peripheral Vascular Diseases Group) buscó en el registro especializado (última búsqueda abril 2015) y en el Registro Cochrane de Estudios (Cochrane Register of Studies, CRS) (2015, número 3). El CBE buscó en bases de datos de ensayos para obtener detalles de estudios en curso o no publicados.

Criterios de selección: 

Se incluyeron todos los ensayos controlados aleatorios (ECA) que compararon la angioplastia transluminal percutánea y la colocación de stent primario para la enfermedad oclusiva de la arteria ilíaca. Se excluyeron los ensayos cuasialeatorios, los informes de casos, los estudios de casos y controles o de cohortes. No se excluyeron estudios en base al idioma de publicación.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores (JB, NA) seleccionaron de forma independiente los ensayos adecuados. JB y HJ realizaron de forma independiente la extracción de datos y la evaluación de la calidad de los ensayos. De haber desacuerdo, el consenso se alcanzaría primero mediante el análisis entre ambos autores y, de no poder alcanzar consenso, mediante consulta con BF.

Resultados principales: 

Se identificaron dos ECA con un total combinado de 397 participantes que cumplían los criterios de selección. Un estudio incluyó lesiones principalmente estenóticas (95%), mientras que el segundo estudio incluyó solamente oclusiones de la arteria ilíaca. Ambos estudios fueron de calidad metodológica moderada con algún riesgo de sesgo relacionado con el informe selectivo y la falta de cegamiento de los participantes y el personal. La calidad general de las pruebas fue baja debido al escaso número de estudios incluidos, las diferencias en las poblaciones de estudio y las definiciones de las variables de resultado. Debido a la heterogeneidad entre estos dos estudios no fue posible agrupar los datos. La angioplastia transluminal percutánea (ATP) con colocación de stent selectivo y colocación de stent primario (SP) dio lugar a una mejoría similar en el estadio de la enfermedad arterial oclusiva periférica según los criterios de Rutherford, la resolución de los signos y síntomas, la mejoría en la calidad de vida, el éxito técnico del procedimiento y la permeabilidad del vaso tratado. La mejoría en la distancia de caminata como la informó el paciente, la distancia de claudicación medida, la curación de la úlcera, la supervivencia sin amputación importante y las complicaciones tardías (> 72 horas) no se informaron en los estudios. En un ensayo, la ATP de las oclusiones de la arteria ilíaca dio lugar a una tasa significativamente mayor de complicaciones graves, especialmente embolización distal. El otro ensayo mostró una media del índice tobillo-brazo (ITB) significativamente mayor a los dos años en el grupo de ATP (1,0) en comparación con el ITB medio en el grupo de SP (0,91); diferencia de medias (DM) 0,09 (intervalo de confianza [IC] del 95%: -0,04 a 0,14; valor de p = 0,001, análisis realizado por los revisores). Sin embargo, en otros puntos temporales no hubo diferencias. Se consideró poco probable que esta diferencia fuera atribuible al procedimiento de estudio y también se cree que esta diferencia puede no ser clínicamente relevante.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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