Tratamiento activo versus conducta expectante de la etapa expulsiva del trabajo de parto

Esta traducción está desactualizada. Por favor, haga clic aquí para ver la versión en inglés más reciente de esta revisión.

Una vez que se produce el parto, se mantienen las contracciones de la matriz (útero) para separar espontáneamente la placenta de la pared uterina. La madre entonces expulsa la placenta, o "alumbra". A lo anterior se le llama conducta expectante de la etapa expulsiva del trabajo de parto. El tratamiento activo incluye administrar un fármaco (uterotónico) para contraer el útero, el pinzamiento inmediato del cordón (generalmente antes, al mismo tiempo o inmediatamente después de la administración del uterotónico, antes de que cesen los latidos del cordón) y la aplicación de tracción al cordón con rechazo del útero para extraer la placenta. A menudo varían las formas específicas en las que se aplican los tres componentes. El tratamiento mixto utiliza algunos, pero no todos, de los tres componentes. El tratamiento activo se introdujo para tratar de reducir la hemorragia, que es una causa importante de mortalidad materna en los países de bajos ingresos donde es más probable que las mujeres tengan una nutrición deficiente, presenten anemia, enfermedades infecciosas y trastornos hemorrágicos. En los países de ingresos altos la hemorragia ocurre con mucha menos frecuencia; no obstante, el tratamiento activo se ha convertido en una práctica estándar en muchos de ellos. Esta revisión examinó el equilibrio entre los efectos beneficiosos y perjudiciales de las diferentes formas de tratar la etapa expulsiva del trabajo de parto, para todas las mujeres y específicamente para las mujeres con bajo riesgo de hemorragia. Se identificaron cinco estudios (6486 mujeres), todos en hospitales de países de ingresos altos. Cuatro de los estudios examinaron el tratamiento activo versus la conducta expectante. En todas las mujeres, independientemente del riesgo de hemorragia, el tratamiento activo de la etapa expulsiva redujo la hemorragia y la anemia graves en las madres. También redujo el peso al nacer del recién nacido y aumentó la presión arterial de la madre, los dolores puerperales, las náuseas, los vómitos y el uso de fármacos para el alivio del dolor. El número de mujeres que regresaron al hospital con hemorragia también fue mayor. Para las mujeres con bajo riesgo de hemorragia los hallazgos fueron similares, aunque no hubo diferencias en el riesgo de hemorragia grave. Algunos de los efectos adversos que presentaron las madres como la hipertensión, las náuseas, los vómitos, los dolores puerperales y el uso de analgésicos después del parto pueden deberse al uso de compuestos de cornezuelo de centeno. A las mujeres se les debe proporcionar información en el período prenatal para ayudarlas a tomar decisiones informadas. Actualmente la OMS recomienda el tratamiento activo con pinzamiento retardado del cordón umbilical para permitir que la sangre del recién nacido que se encuentra en la placenta regrese a la circulación del recién nacido a través del cordón umbilical y reducir la probabilidad de anemia. Se necesitan más investigaciones para examinar si sólo la administración de un uterotónico podría reducir la hemorragia grave sin reducir el volumen sanguíneo del recién nacido. También se necesitan más estudios de investigación sobre la etapa expulsiva en los países de bajos ingresos.

Conclusiones de los autores: 

El tratamiento activo de la etapa expulsiva redujo el riesgo de hemorragia mayor de 1000 ml en una población no seleccionada, pero se identificaron efectos adversos. A las mujeres se les debe proporcionar información sobre los efectos beneficiosos y perjudiciales para apoyar una decisión informada. Debido a las inquietudes acerca del pinzamiento inmediato del cordón y los efectos adversos potenciales de algunos uterotónicos, actualmente es fundamental examinar los componentes individuales de la conducta en la etapa expulsiva del trabajo de parto. También se necesitan datos de países de bajos ingresos. 

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

El tratamiento activo de la etapa expulsiva del trabajo de parto incluye la administración de un uterotónico como profilaxis, pinzamiento inmediato del cordón y su tracción controlada para extraer la placenta. Con la conducta expectante se aguardan los signos de separación placentaria y la placenta se expulsa espontáneamente. El tratamiento activo se introdujo para tratar de reducir la hemorragia, un contribuyente principal a la mortalidad materna en los países de bajos ingresos.

Objetivos: 

Comparar la eficacia del tratamiento activo versus la conducta expectante de la etapa expulsiva del trabajo de parto.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro de Ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Childbirth Group) (mayo 2010).

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios y cuasialeatorios que compararan el tratamiento activo versus la conducta expectante de la etapa expulsiva del trabajo de parto.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores evaluaron de forma independiente los estudios para su inclusión, evaluaron el riesgo de sesgo y extrajeron los datos.

Resultados principales: 

Se incluyeron cinco estudios (6486 mujeres) realizados en hospitales de países de ingresos altos. Cuatro compararon tratamiento activo versus conducta expectante y uno comparó tratamiento activo versus una combinación de conductas. El análisis utilizó el modelo de efectos aleatorios debido a la heterogeneidad clínica. El tratamiento activo redujo el riesgo promedio de hemorragia materna primaria (más de 1000 ml) (cociente de riesgos [CR] 0,34; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,14 a 0,87; tres estudios, 4636 mujeres) y de hemoglobina materna menor de 9 g/dl después del parto (CR 0,50; IC del 95%: 0,30 a 0,83; dos estudios, 1572 mujeres) en las mujeres, independientemente de su riesgo de hemorragia. No se identificaron diferencias en las puntuaciones de Apgar menores de 7 a los cinco minutos. El tratamiento activo mostró aumentos significativos de la presión arterial diastólica materna, el dolor puerperal y el uso de analgesia, y más mujeres regresaron al hospital con hemorragia. Con el tratamiento activo también hubo una disminución en el peso al nacer del recién nacido, lo que refleja un volumen sanguíneo menor debido a la interferencia en la transfusión placentaria. Los hallazgos fueron similares en las mujeres con bajo riesgo de hemorragia, excepto que no se identificaron diferencias significativas para la hemorragia grave. La hipertensión y la interferencia en la transfusión placentaria podrían evitarse al utilizar modificaciones al paquete de tratamiento activo, p.ej. omitir el cornezuelo de centeno y diferir el pinzamiento del cordón, pero en esta revisión no hay pruebas directas al respecto.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

Share/Save