Intervenciones para la fatiga posterior al accidente cerebrovascular

Pregunta de la revisión: Se revisaron las pruebas acerca del efecto de cualquier intervención utilizada para tratar o prevenir la fatiga en pacientes con accidente cerebrovascular.

Antecedentes: La fatiga es un problema frecuente y angustiante después del accidente cerebrovascular, pero ninguna intervención se ha recomendado para tratarla o prevenirla en los pacientes con accidente cerebrovascular. Por lo tanto, es importante determinar si alguna intervención pudiera reducir la presencia o la intensidad, o ambas, de la fatiga en los pacientes con accidente cerebrovascular.

Características de los estudios: Las pruebas están actualizadas hasta mayo 2014. Se identificaron 12 ensayos controlados aleatorios (estudios clínicos en los que los participantes se asignan al azar a uno de dos o más grupos de tratamiento), que incluyeron 703 participantes con accidente cerebrovascular. De estos 12 ensayos, ocho ensayos reclutaron solamente a pacientes con fatiga y estaban destinados principalmente a tratar la fatiga, ningún ensayo estaba destinado principalmente a prevenir la fatiga y los otros cuatro ensayos no estaban destinados principalmente a tratar o prevenir la fatiga pero informaron la fatiga como un resultado.

Resultados clave: No hubo pruebas suficientes para apoyar el uso de ninguna intervención para tratar o prevenir la fatiga en los pacientes con accidente cerebrovascular.

Calidad de la evidencia:La calidad general de los estudios fue baja. Los datos disponibles fueron limitados, ya que cada intervención identificada solamente se investigó en un ensayo único. Además, algunos ensayos fueron pequeños y utilizaron diseños de estudio deficientes. Por lo tanto, se necesitan más ensayos de mejor calidad.

Conclusiones de los autores: 

No hubo pruebas suficientes sobre la eficacia de cualquier intervención para tratar o prevenir la fatiga después del accidente cerebrovascular. Los ensayos hasta la fecha han sido pequeños y heterogéneos, y algunos han tenido un alto riesgo de sesgo. Algunas de las intervenciones descritas fueron factibles en pacientes con accidente cerebrovascular, pero su eficacia se debe investigar en ECA con un diseño de estudio más consistente y tamaños de la muestra adecuados.

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Antecedentes: 

La fatiga posterior al accidente cerebrovascular (FPAC) es un problema frecuente y angustiante después del accidente cerebrovascular. Las mejores maneras de prevenir o tratar la FPAC son inciertas. Se puede argumentar que varias intervenciones diferentes tienen una base racional.

Objetivos: 

Determinar si, entre los pacientes con accidente cerebrovascular, cualquier intervención reduce la proporción de pacientes con fatiga, intensidad de la fatiga o ambas; y determinar el efecto del tratamiento sobre la calidad de vida relacionada con la salud, la discapacidad, la dependencia y la muerte, y si dichos tratamientos son costo-efectivos.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el registro de ensayos del Grupo Cochrane de Accidentes Cerebrovasculares (Cochrane Stroke Group) (última búsqueda mayo 2014), Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (The Cochrane Library, 2014, número 4), MEDLINE (1950 hasta mayo 2014), EMBASE (1980 hasta mayo 2014), CINAHL (1982 hasta mayo 2014), AMED (1985 hasta mayo 2014), PsycINFO (1967 hasta mayo 2014), Digital Dissertations (1861 hasta mayo 2014), British Nursing Index (1985 hasta mayo 2014), PEDro (búsqueda mayo 2014) y en PsycBITE (búsqueda mayo 2014). También se realizaron búsquedas en cuatro registros de ensayos, se revisaron las listas de referencias, se rastrearon las citas de los ensayos incluidos y se estableció contacto con expertos.

Criterios de selección: 

Dos autores de la revisión examinaron de forma independiente todos los títulos y resúmenes y excluyeron los estudios obviamente irrelevantes. Se obtuvieron los textos completos de todos los estudios potencialmente pertinentes y tres autores de la revisión aplicaron de forma independiente los criterios de inclusión. Se incluyeron ensayos controlados aleatorios (ECA) que compararon una intervención con un control, o compararon diferentes intervenciones para la FPAC.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de la revisión, de forma independiente, extrajeron los datos y evaluaron el riesgo de sesgo para cada ensayo incluido. Los resultados primarios fueron intensidad de la fatiga o proporción de pacientes con fatiga después del tratamiento. Se realizaron análisis separados de los ensayos que investigaron la eficacia para tratar la FPAC, los ensayos que investigaron la eficacia para prevenir la FPAC y los ensayos que no investigaron principalmente la eficacia en la FPAC pero informaron la fatiga como un resultado. Se agruparon los resultados de los ensayos que tuvieron un brazo control. En los ensayos que compararon diferentes intervenciones potencialmente activas sin un brazo control se realizaron análisis de los ensayos individuales sin agrupar.

Se calculó la diferencia de medias estandarizada (DME) como el tamaño del efecto para los resultados continuos y el cociente de riesgos (CR) para los resultados dicotómicos. Los resultados se agruparon mediante un modelo de efectos aleatorios y la heterogeneidad se evaluó mediante la estadística I2. Se realizaron análisis de subgrupos separados para las intervenciones farmacológicas y no farmacológicas. También se realizaron análisis de sensibilidad para evaluar la influencia de la calidad metodológica.

Resultados principales: 

Se recuperaron 12 490 citas, se obtuvieron los textos completos de 58 estudios y se incluyeron 12 ensayos (tres de la búsqueda de 2008 y nueve de la búsqueda de 2014) con 703 participantes. Ocho ensayos investigaron principalmente la eficacia en el tratamiento de la FPAC, en la que seis ensayos con siete comparaciones proporcionaron datos apropiados para el metanálisis (cinco intervenciones farmacológicas: fluoxetina, enerion, [-]-OSU6162, citicolina y una combinación de hierbas medicinales chinas; y dos intervenciones no farmacológicas: un programa de educación para la fatiga y un programa de reducción del estrés basado en la conciencia plena). La intensidad de la fatiga fue menor en los grupos de intervención que en los grupos control (244 participantes, DME agrupada -1,07; intervalo de confianza [IC] del 95%: -1,93 a -0,21), con heterogeneidad significativa entre los ensayos (I2 = 87%, grados de libertad [gl] = 6, valor de p < 0,00001). No se observó un efecto beneficioso en los ensayos que utilizaron una ocultación adecuada de la asignación (dos ensayos, 89 participantes, DME -0,38; IC del 95%: -0,80 a 0,04) o los ensayos que utilizaron un cegamiento adecuado de los evaluadores de resultado (cuatro ensayos, 198 participantes, DME -1,10; IC del 95%: -2,31 a 0,11).

Ningún ensayo investigó principalmente la eficacia para prevenir la FPAC.

Cuatro ensayos (248 participantes) no investigaron principalmente la eficacia sobre la fatiga, sino sobre otros síntomas después del accidente cerebrovascular. Ninguna de estas intervenciones mostró efectos beneficiosos para reducir la FPAC, incluido el mesilato de tirilazad, la presión positiva continua de las vías respiratorias para la apnea del sueño, los antidepresivos y un programa de autocontrol para la recuperación de las enfermedades crónicas.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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