Anticonvulsivos para la dependencia de cocaína

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Conclusiones de los autores: 

Aunque es necesario obrar con cautela al evaluar los resultados de un número limitado de ensayos clínicos pequeños, en la actualidad, no hay pruebas que apoyen el uso de fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de la dependencia de cocaína. Con el objetivo de responder las demandas urgentes por parte de médicos, pacientes, familiares y la comunidad entera de un tratamiento adecuado para la dependencia de cocaína, se debe mejorar la investigación primaria en el campo de las adicciones para hacer el mejor uso posible de un único estudio e investigar la eficacia de otros agentes farmacológicos.

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Antecedentes: 

La dependencia de cocaína es un problema de salud pública importante que se caracteriza por la reincidencia y un sinnúmero de complicaciones médicas y psicosociales. Aunque existen tratamientos farmacológicos eficaces disponibles para la dependencia de alcohol y heroína, actualmente no hay tratamiento farmacológico para la dependencia de cocaína, a pesar de las dos décadas de ensayos clínicos que incluyeron principalmente fármacos antidepresivos, anticonvulsivos y dopaminérgicos. Se han considerado extensivamente los enfoques farmacológicos óptimos para el tratamiento de la dependencia de cocaína como los antagonistas y los agonistas dopaminérgicos. Los anticonvulsivos se han considerado candidatos para el tratamiento de la adicción en base a la hipótesis de que mecanismos similares a los que provocan las crisis convulsivas contribuyen a la adicción.

Objetivos: 

Evaluar la eficacia y la aceptabilidad de fármacos anticonvulsivos para la dependencia de cocaína

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro de Ensayos del Grupo Cochrane de Drogas y Alcohol (Cochrane Drugs and Alcohol Group) (número 4, 2007), MEDLINE (1966 - marzo 2007), EMBASE (1988 - marzo 2007), CINAHL (1982 - marzo 2007)

Criterios de selección: 

Todos los ensayos controlados aleatorios y ensayos clínicos controlados que se centran en el uso de anticonvulsivos para la dependencia de cocaína

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores de forma independiente evaluaron los trabajos, extrajeron los datos y calificaron la calidad metodológica

Resultados principales

Quince estudios (1066 participantes) cumplieron los criterios de inclusión para esta revisión: los fármacos anticonvulsivos estudiados eran la carbamazepina, la gabapentina, la lamotrigina, la fenitoína, la tiagabina, el topiramato y el valproato. No se encontraron diferencias significativas para ninguna de las medidas de eficacia al comparar cualquier fármaco anticonvulsivo con un placebo. Se encontró que el placebo era superior a la gabapentina en la disminución del número de abandonos, dos estudios, 81 participantes, riesgo relativo (RR) 3,56 (IC del 95%: 1,07 a 11,82) y superior a la fenitoína con respecto a los efectos secundarios, dos estudios, 56 participantes RR 2,12 (IC del 95%: 1,08 a 4,17). Las otras comparaciones individuales no fueron estadísticamente significativas.

Conclusiones de los autores

Aunque es necesario obrar con cautela al evaluar los resultados de un número limitado de ensayos clínicos pequeños, en la actualidad, no hay pruebas que apoyen el uso de fármacos anticonvulsivos para el tratamiento de la dependencia de cocaína. Con el objetivo de responder las demandas urgentes por parte de médicos, pacientes, familiares y la comunidad entera de un tratamiento adecuado para la dependencia de cocaína, se debe mejorar la investigación primaria en el campo de las adicciones para hacer el mejor uso posible de un único estudio e investigar la eficacia de otros agentes farmacológicos.

Esta revisión debería citarse como:Minozzi S, Amato L, Davoli M, Farrell M, Lima Reisser AARL, Pani PP, Silva de Lima M, Soares B, Vecchi SLa Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Quince estudios (1066 participantes) cumplieron los criterios de inclusión para esta revisión: los fármacos anticonvulsivos estudiados eran la carbamazepina, la gabapentina, la lamotrigina, la fenitoína, la tiagabina, el topiramato y el valproato. No se encontraron diferencias significativas para ninguna de las medidas de eficacia al comparar cualquier fármaco anticonvulsivo con un placebo. Se encontró que el placebo era superior a la gabapentina en la disminución del número de abandonos, dos estudios, 81 participantes, riesgo relativo (RR) 3,56 (IC del 95%: 1,07 a 11,82) y superior a la fenitoína con respecto a los efectos secundarios, dos estudios, 56 participantes RR 2,12 (IC del 95%: 1,08 a 4,17). Las otras comparaciones individuales no fueron estadísticamente significativas.

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