Intervenciones percutáneas para el carcinoma hepatocelular en estadio inicial

Intervenciones percutáneas para el carcinoma hepatocelular en estadio inicial

El carcinoma hepatocelular (cáncer de hígado) clasifica el quinto en la carga global del cáncer. Se han usado técnicas percutáneas para tratar el carcinoma hepatocelular en su estadio inicial, como la inyección percutánea de etanol, la inyección percutánea de ácido acético, y la ablación térmica con radiofrecuencia, la crioablación y la quimioembolización transarterial. Aunque tradicionalmente se ha considerado la resección quirúrgica como el tratamiento de primera línea en el carcinoma hepatocelular en estadio inicial, este tratamiento tiene considerable morbilidad y mortalidad en los pacientes con cirrosis hepática. La revisión no encontró diferencias significativas de la supervivencia general y sin recidiva en los pacientes con carcinoma hepatocelular en estadio inicial tratados con inyección percutánea de etanol comparada con la inyección percutánea de ácido acético. Ambos métodos son mínimamente invasivos y seguros. Basado en un solo ensayo aleatorio, la resección quirúrgica no parece ser superior a la inyección percutánea de etanol en los pacientes con carcinoma hepatocelular en estadio inicial. Este último resultado es limitado por no ser homogéneo el grupo de pacientes, la escasez de los pacientes examinados, y los defectos metodológicos de los ensayos que presentan alto riesgo de errores sistemáticos (sesgo) en los ensayos.

Conclusiones de los autores: 

La IPE y la IPA no difieren significativamente con respecto a los beneficios y los daños en los pacientes con CHC en estadio inicial, pero sólo se ha examinado un número limitado de pacientes, y el riesgo de sesgos fue alto en todos los ensayos. Tampoco hay suficientes pruebas para determinar si la IPE o la resección hepática segmentaria es más efectiva, aunque la IPE puede parecer más segura.

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Antecedentes: 

El carcinoma hepatocelular (CHC) es el quinto cáncer más frecuente a nivel mundial. Cuando el CHC se detecta temprano, las intervenciones como la inyección percutánea de etanol (IPE), la inyección percutánea de ácido acético (IPA) y la ablación térmica con radiofrecuencia (ATRF) tienen potencial curativo y representan alternativas poco invasivas al tratamiento quirúrgico. La función de la IPE o la IPA no se ha estudiado en una revisión sistemática.

Objetivos: 

Evaluar los efectos beneficiosos y perjudiciales de la IPE o de la IPA en adultos con CHC.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hizo una búsqueda sistemática en el Registro de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane Hepatobiliar (Cochrane Hepato-Biliary Group Controlled Trials Register), en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (CENTRAL) en The Cochrane Library, MEDLINE, EMBASE y en ISI Web of Science en mayo 2009. Se realizaron búsquedas manuales en los resúmenes de congresos de seis sociedades oncológicas y hepatológicas (ASCO, ESMO, ECCO, AASLD, EASL, APASL) y en las referencias de los artículos. Se estableció contacto con investigadores en el área.

Criterios de selección: 

Se consideraron los ensayos aleatorios que compararon la IPE o la IPA con ninguna intervención, intervención simulada, otras intervenciones percutáneas o quirúrgicas, para el tratamiento del CHC en el estadio inicial, independientemente del cegamiento, el estado de la publicación o el idioma. Se excluyeron los estudios que compararon la ATRF o tratamientos combinados.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores seleccionaron de forma independiente los ensayos para su inclusión y extrajeron y analizaron los datos. Se calcularon los cocientes de riesgos instantáneos de la mediana de la supervivencia general y la supervivencia sin recidivas, con el uso del modelo de regresión de Cox con el método de Parmar. Se informó descriptivamente el tipo y el número de los eventos adversos.

Resultados principales: 

Se eligieron para la inclusión tres ensayos aleatorios con un total de 261 pacientes. El riesgo de sesgo fue elevado en todos los ensayos. Dos de los ensayos compararon la IPE con la IPA. La supervivencia general (CRI 1,47; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,68 a 3,19) y la supervivencia sin recidiva (CRI 1,42; IC del 95%: 0,68 a 2,94) no fueron significativamente diferentes. Los datos sobre la duración de la estancia hospitalaria no fueron concluyentes. No estaban disponibles los datos sobre la calidad de vida. Sólo hubo eventos adversos leves en ambas modalidades de tratamiento.

El otro ensayo comparó la IPE con el tratamiento quirúrgico. No se encontraron diferencias significativas en la supervivencia general (CRI 1,57; IC del 95%: 0,53 a 4,61) y la supervivencia sin recidiva (CRI 1,35; IC del 95%: 0,69 a 2,63). No se informaron efectos adversos graves en el grupo con IPE. Ocurrieron tres muertes posoperatorias en el grupo con tratamiento quirúrgico.

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