Filtros en la vena cava para la prevención de la embolia pulmonar

Los coágulos sanguíneos en los pulmones se llaman émbolos pulmonares. Se originan en las piernas, se fragmentan y se desplazan a los pulmones por la vena cava inferior. Los filtros en la vena cava son dispositivos de aleación metálica insertados dentro de la vena cava inferior para atrapar los coágulos de sangre y así prevenir los émbolos pulmonares. Los émbolos se suelen prevenir mediante fármacos anticoagulantes.

En algunos casos los anticoagulantes solos no son suficientes para prevenir los émbolos (en aproximadamente el 4% de los casos), o son demasiado peligrosos porque el paciente tiene un alto riesgo de hemorragias. Se sabe que los coágulos de sangre ocurren con más frecuencia en ciertos tipos de cirugías o lesiones y tienen mayores probabilidades de fragmentarse si se extienden hasta el muslo o la pelvis.

Los filtros de la vena cava se han utilizado desde los años setenta y fueron diseñados para dejarse permanentemente dentro de la vena cava inferior. La última generación de filtros es temporal o "recuperable". Se pueden extraer según la recomendación del fabricante, entre las dos y las 12 semanas, si ya no se requiere su uso. Sin embargo, a pesar de llamarse recuperables, varios filtros recuperables no se pueden quitar debido a las complicaciones. Queda por ver el perfil de seguridad a largo plazo de estos dispositivos dejados dentro del cuerpo. Se buscaron artículos que compararan los filtros temporales (o recuperables) y los permanentes y realizaran comparaciones entre filtros con diferentes diseños.

En la revisión se incluyeron dos ensayos con un total de 529 pacientes. No se pueden hacer recomendaciones con respecto a la eficacia de los filtros para la prevención de la embolia pulmonar. Un ensayo realizado en 1972 mostró una reducción de las tasas de embolia pulmonar, pero no de las muertes, en un grupo de pacientes que presentaron fracturas traumáticas de cadera y a los que se les insertó un filtro. No se administraron tratamientos preventivos de TVP, ya que esto era controvertido en ese momento. Los resultados se proporcionaron a los 34 días. Los participantes del ensayo no se asignaron al azar de manera adecuada, hubo una mayor proporción de pacientes que no se pudieron someter a una fijación quirúrgica en el grupo control y los evaluadores de resultados no fueron cegados.

En el ensayo PREPIC, los filtros cavales se asociaron con un mayor riesgo de formación de coágulos de sangre en las piernas tras su inserción. Este estudio no demostró una diferencia en las tasas de mortalidad entre los dos grupos; los participantes fueron de edad avanzada (edad media 73 años) con afecciones médicas coexistentes y la mayoría de las pacientes murieron por causas relacionadas con el cáncer o problemas cardíacos. No se registraron detalles de los eventos adversos de los filtros, pero el tamaño de este único ECA no fue suficiente para detectarlos.

Hay una escasez marcada de información sobre la efectividad de los filtros en la cava en otras situaciones clínicas, especialmente en las dos en las que se utilizan con mayor frecuencia y se piensa que son más beneficiosos. Estas situaciones son cuando los pacientes no pueden recibir anticoagulantes y cuando ocurre embolia pulmonar a pesar de los anticoagulantes. El uso de filtros en la vena cava está en aumento y se necesitan más ensayos para confirmar sus efectos beneficiosos y evaluar con exactitud su perfil de seguridad.

Conclusiones de los autores: 

No se pueden establecer recomendaciones a partir de los dos estudios. Un estudio mostró una reducción de las tasas de embolia pulmonar, pero no de la mortalidad, aunque estaba sujeto a importantes sesgos. El estudio PREPIC carecía de poder estadístico para detectar una reducción de la embolia pulmonar en períodos de tiempo más cortos y más significativos desde el punto de vista clínico. Sin embargo, el ensayo demostró que los filtros en la vena cava permanentes se asociaron con un mayor riesgo de TVP a largo plazo en las extremidades inferiores.

Hay escasez de evidencia de los resultados de los filtros en la vena cava cuando se utilizan dentro de las indicaciones actualmente aprobadas y una falta de ensayos sobre filtros recuperables. Se necesitan ensayos adicionales para evaluar la seguridad y la efectividad de los filtros en la vena cava.

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Antecedentes: 

Los émbolos pulmonares pueden tener consecuencias potencialmente mortales. Los filtros en la vena cava inferior son dispositivos de aleación metálica que atrapan mecánicamente los trombos fragmentados provenientes de las venas profundas de las piernas en curso hacia la circulación pulmonar. Los filtros están diseñados para ser introducidos (y en el caso de los filtros recuperables, retirados) por vía percutánea. Aunque su empleo parece que teóricamente aporta efectos beneficiosos, no está clara su eficacia clínica ni su perfil de eventos adversos.

Esta es una actualización de una revisión Cochrane publicada por primera vez en 2007.

Objetivos: 

Examinar la evidencia de la eficacia de los filtros en la vena cava en la prevención de la embolia pulmonar. Las medidas de resultado secundarias fueron la mortalidad, la trombosis distal (al filtro) y las complicaciones relacionadas con el filtro.

Métodos de búsqueda: 

El Grupo Cochrane de Enfermedades Vasculares Periféricas (Cochrane Peripheral Vascular Diseases Group) realizó búsquedas en su Registro Especializado (última búsqueda en octubre de 2009) y en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL) en la Cochrane Library 2009, Número 4, de ensayos clínicos aleatorizados o controlados de los filtros en la vena cava para la prevención de la embolia pulmonar. Los autores establecieron contacto con los fabricantes de filtros para obtener información.

Criterios de selección: 

Ensayos clínicos controlados (ECC) y ensayos controlados aleatorizados (ECA) que examinaron la eficacia de los filtros para prevenir la embolia pulmonar.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores extrajeron la información de forma independiente.

Resultados principales: 

Se incluyeron dos estudios con un total de 529 pacientes. Un ensayo abierto cuasialeatorizado de 129 participantes con fracturas traumáticas de cadera mostró una reducción de la embolia pulmonar, pero no de la mortalidad en un período de 34 días en el grupo de filtro. El ensayo PREPIC (Prévention du Risque d'Embolie Pulmonaire par Interruption Cave), fue un ECA abierto de 400 participantes con trombosis venosa profunda (TVP) proximal o embolia pulmonar documentada que recibieron anticoagulación concurrente. Los filtros en la vena cava permanentes evitaron la embolia pulmonar a los ocho años. No se observó una reducción de la mortalidad, pero se trató de una población de estudio de edad más avanzada y la mayoría de las muertes se debieron al cáncer o a causas cardiovasculares. Hubo un aumento de la incidencia de TVP en el grupo con filtro. No se informaron eventos adversos.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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