Agonistas dopaminérgicos para el síndrome de piernas inquietas

Esta traducción está desactualizada. Por favor, haga clic aquí para ver la versión en inglés más reciente de esta revisión.

El síndrome de piernas inquietas (SPI) es un trastorno sensitivomotor caracterizado por el impulso de mover las piernas que generalmente se asocia con sensaciones desagradables. Los síntomas son peores durante el descanso, en la tarde y en la noche y mejoran con el movimiento. El trastorno generalmente presenta un curso crónico. Los agonistas dopaminérgicos se recomiendan como tratamiento de primera línea para el SPI.

Se pudieron incluir 38 ensayos en los metanálisis que investigaban la eficacia y la seguridad del tratamiento con agonistas dopaminérgicos en comparación con placebo o con otros tratamientos para el SPI. La mayoría de los estudios se realizaron en países de Europa y de Norteamérica. La duración del tratamiento varió desde una semana hasta siete meses, pero la mayoría de los tratamientos duró de una a 12 semanas. Los pacientes sufrían de SPI moderado a grave y fueron tratados con los agonistas dopaminérgicos cabergolina, lisurida, pergolide, pramipexol, ropinirol, rotigotina y sumanirol.

Los agonistas dopaminérgicos dieron lugar a una mejoría más importante en la International RLS Severity Rating Scale (IRLS) en comparación con el placebo. Los médicos calificaron que los síntomas del SPI tuvieron mejorías más importantes con los agonistas dopaminérgicos en comparación con el placebo (CGI-I). También hubo una reducción significativa en los movimientos periódicos de las piernas durante el sueño con los agonistas dopaminérgicos en comparación con el placebo. Además se observó una mejoría leve en la eficiencia del sueño. La calificación de los pacientes de su calidad del sueño y su calidad de vida mostró mejorías marcadas. Sin embargo, los pacientes tuvieron una mayor probabilidad de interrumpir el tratamiento con agonistas dopaminérgicos y experimentar más eventos adversos al recibir tratamiento con agonistas dopaminérgicos en comparación con el placebo. Todos los agonistas dopaminérgicos fueron superiores al placebo excepto el sumanirol. Las comparaciones descriptivas indirectas revelaron una eficacia más alta en cuanto a la cabergolina y el pergolide, agonistas dopaminérgicos derivados de la ergolina, lo cual debe compararse con los efectos secundarios potencialmente graves como la fibrosis de la válvula cardíaca. La lisurida, el pramipexol, la rotigotina y el ropinirol, agonistas dopaminérgicos no derivados de la ergolina, mostraron una eficacia adecuada.

El aumento del tamaño, un evento adverso grave en el tratamiento dopaminérgico, no se evaluó de modo suficiente. Los estudios futuros deben investigar la eficacia a largo plazo de los agonistas dopaminérgicos en comparación con el placebo u otro tratamiento activo y la frecuencia y el impacto del aumento del tamaño sobre el resultado del tratamiento durante el tratamiento dopaminérgico.

Conclusiones de los autores: 

Los metanálisis muestran la superioridad de los agonistas dopaminérgicos sobre el placebo en los ECA hasta los siete meses. La cabergolina y el pramipexol mostraron una eficacia mayor en comparación con la levodopa en algunos resultados aunque no en todos.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

Según las guías clínicas, los agonistas dopaminérgicos constituyen el tratamiento de primera línea del síndrome de piernas inquietas (SPI).

Objetivos: 

Evaluar la eficacia y la seguridad de los agonistas dopaminérgicos para el SPI.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (The Cochrane Library 2008, número 4), MEDLINE, EMBASE, PsycINFO y CINAHL, desde enero 1985 hasta diciembre 2008, y en listas de referencias de artículos. Se contactó con compañías farmacéuticas.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorios (ECA) a doble ciego del tratamiento con agonistas dopaminérgicos versus placebo u otro tratamiento durante un período de al menos siete días en pacientes con SPI (≥ 18 años). Los resultados incluyeron la International RLS Severity Rating Scale (Escala Internacional de Clasificación de la Gravedad del SPI) (IRLS), la Clinical Global Impressions (Impresiones Clínicas Globales) (CGI-I), polisomnografía y calidad del sueño autocalificada, calidad de vida, funcionamiento diurno y parámetros de seguridad.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos revisores extrajeron los datos por separado; evaluaron el riesgo de sesgo; y establecieron contacto con las compañías farmacéuticas y los autores para obtener información adicional. Se recopilaron las tasas de abandonos debido a eventos adversos y la experiencia de eventos adversos.

Resultados principales: 

Se incluyeron 35 ECA controlados con placebo y tres ECA controlados con tratamiento activo (N = 7365). La reducción media en la IRLS fue de -5,7 puntos menos en el tratamiento con agonistas dopaminérgicos en comparación con el placebo (intervalo de confianza [IC] del 95%: -6,7 a -4,7). Los movimientos periódicos de las piernas durante el sueño por hora de sueño (Índice de MPPS; IMPPS) fueron de -22,4/h menos que en el grupo de placebo (IC del 95%: -27,8 a -16,9). La calidad del sueño autocalificada y la calidad de vida específica de la enfermedad mejoraron en una diferencia de medias estandarizada (DME) de 0,40 (IC del 95%: 0,33 a 0,47) y 0,34 (IC del 95%: 0,23 a 0,44), respectivamente. Los pacientes tuvieron mayor probabilidad de abandonos (odds ratio [OR] 1,82; IC del 95%: 1,35 a 2,45) y experimentaron más eventos adversos con los agonistas dopaminérgicos que con placebo (OR 1,82; IC del 95%: 1,59 a 2,08). La inspección visual de los diagramas de bosque mostró una eficacia más alta en tres estudios que investigaban la cabergolina y el pergolide (N = 3). Los ensayos controlados con tratamiento activo investigaron los efectos de la cabergolina, el pergolide y el pramipexol en varios resultados. La puntuación de la IRLS fue inferior con la cabergolina y el pramipexol en comparación con la levodopa (DM -5,3; IC del 95%: -8,4 a -2,1). Sólo cuatro estudios investigaron la eficacia del tratamiento hasta los siete meses. El efecto secundario más grave, el aumento del tamaño, no se evaluó de forma fiable.

Share/Save