Autoinjerto de tendón rotuliano versus autoinjerto de tendones isquiotibiales para la rotura del ligamento cruzado anterior en adultos

El ligamento cruzado anterior (LCA) es importante para mantener la estabilidad de la rodilla, en particular en las actividades que incluyen cortar, girar o patear. Los pacientes con rotura de los LCA tienen rodillas inestables que en general se deterioran más con el transcurso del tiempo. La reconstrucción de los LCA rotos incluye habitualmente el uso de autoinjertos (injertos tomado de la persona que se somete a cirugía), obtenidos mediante la extracción de parte del tendón rotuliano o de los tendones isquiotibiales. Esta revisión se orientó a determinar si un injerto fue mejor que el otro.

Se incluyeron 19 estudios que presentaron los resultados de la reconstrucción del LCA con injertos de tendón rotuliano versus injertos de tendones isquiotibiales en un total de 1597 adultos jóvenes y de mediana edad. Muchos de los ensayos tuvieron métodos defectuosos que afectaron sus resultados.

Los limitados datos disponibles sobre los resultados funcionales que incluyen la evaluación realizada por el paciente no revelaron si un injerto fue mejor que el otro. De manera similar, no se encontraron diferencias entre los dos tipos de injerto para el resultado de re-rotura o los resultados de una puntuación de la rodilla internacionalmente utilizada. Todas las pruebas para la estabilidad de la rodilla favorecieron los injertos de tendón rotuliano. En contraposición, los pacientes presentaron más dolor anterior de la rodilla y malestar al arrodillarse después de la reconstrucción con tendón rotuliano. Después de la reconstrucción con tendón rotuliano, más pacientes tuvieron alguna pérdida en su capacidad de extender la pierna a la altura de la rodilla. Por contraste, más pacientes tuvieron alguna pérdida en su capacidad de doblar la pierna a la altura de la rodilla después de la reconstrucción con tendones isquiotibiales. No está claro cuán importantes fueron estas pérdidas de amplitud de movimiento de la rodilla para los pacientes mismos.

En esta revisión se llegó a la conclusión de que las pruebas actuales fueron insuficientes para establecer cuál de los dos tipos de injerto fue mejor para la reconstrucción del LCA.

Conclusiones de los autores: 

No hay pruebas suficientes para establecer conclusiones sobre las diferencias entre los dos tipos de injerto en cuanto al resultado funcional a largo plazo. Mientras que las reconstrucciones con TR tienen mayor probabilidad de lograr la estabilidad estática de la rodilla, también se asocian con más problemas de la región anterior de la rodilla.

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Antecedentes: 

La reconstrucción del ligamento cruzado anterior (LCA) incluye habitualmente autoinjertos de tendón rotuliano (TR) o de tendones isquiotibiales (TI). No hay consenso en cuanto a la elección entre estos dos injertos en la cirugía de LCA.

Objetivos: 

Esta revisión comparó los resultados de la reconstrucción del LCA mediante autoinjertos de TR versus autoinjertos de TI en pacientes con LCA deficiente.

Estrategia de búsqueda (: 

Se hicieron búsquedas en el Registro Especializado del Grupo Cochrane de Lesiones Óseas, Articulares y Musculares (Cochrane Bone, Joint and Muscle Trauma Group) (abril 2008), Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (2008, número 2), MEDLINE (1966 hasta 10 abril 2008), EMBASE (1980 hasta 10 abril, 2008), actas de congresos y listas de referencias. No se aplicó ninguna restricción en cuanto al idioma.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios y cuasialeatorios que compararon los resultados (seguimiento mínimo de dos años) después de la reconstrucción del LCA mediante autoinjertos de TR o TI en adultos esqueléticamente maduros, independientemente del número de haces, el método de fijación o la técnica de incisión.

Obtención y análisis de los datos: 

Después de la selección independiente de los estudios, los cuatro revisores, de forma independiente, evaluaron la calidad de los ensayos y el riesgo de sesgo, y extrajeron los datos mediante formularios preestablecidos. Se contactó con los autores de los ensayos para obtener datos e información adicionales. Se calcularon los cocientes de riesgos (CR) con intervalos de confianza (IC) del 95% para los resultados dicotómicos y las diferencias de medias e intervalos de confianza del 95% para los resultados continuos.

Resultados principales: 

Se incluyeron 19 ensayos que aportaron datos de resultados en 1597 adultos jóvenes y de mediana edad. Muchos ensayos tuvieron alto riesgo de sesgo, reflejado en métodos inadecuados de asignación al azar, falta de cegamiento y evaluación incompleta de los resultados.

Los datos agrupados de los resultados principales, informados en una minoría de los ensayos, no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre las dos opciones de injerto en cuanto a la evaluación funcional (prueba de salto con una sola pierna), el retorno a la actividad, las puntuaciones de Tegner y Lysholm y las medidas de resultado subjetivas. Tampoco se hallaron diferencias entre las dos intervenciones con respecto a la re-rotura o las puntuaciones del International Knee Documentation Committee. Se hallaron resultados a largo plazo inadecuados, como la evaluación de la aparición de osteoartritis.

Todas las pruebas para la estabilidad estática (instrumentales, Lachman, "pivot shift") indicaron de modo consistente que la reconstrucción con TR dio lugar a una mayor estabilidad estática de la rodilla en comparación con la reconstrucción con TI. Por el contrario, los pacientes experimentaron más problemas en la región anterior de la rodilla, especialmente al arrodillarse, después de la reconstrucción con TR. Las reconstrucciones con TR dieron lugar a una pérdida estadísticamente significativa de la amplitud de movimiento de extensión y una tendencia hacia la pérdida de fuerza de extensión de la rodilla. Las reconstrucciones con TI demostraron una tendencia hacia la pérdida de amplitud de movimiento de flexión y una pérdida estadísticamente significativa de la fuerza de flexión de la rodilla. No está clara la importancia clínica de estas pérdidas de amplitud de movimiento.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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