Probióticos para la prevención del trabajo de parto prematuro

Todavía no hay pruebas suficientes de que los probióticos ayuden a disminuir las posibilidades de que los niños nazcan demasiado pronto

El nacimiento temprano (antes de las 37 semanas) o muy temprano (antes de las 34 semanas) puede provocar problemas de salud graves para los recién nacidos, así como preocupación y ansiedad para los padres. Las mujeres que comienzan el trabajo de parto demasiado pronto a menudo tienen una infección y se considera que la misma estimula el trabajo de parto. Normalmente, la vagina tiene una capa de microorganismos beneficiosos que evitan el crecimiento de organismos perjudiciales. Algunas veces, se rompe el equilibrio y los organismos perjudiciales pueden comenzar a aumentar. Los probióticos son microorganismos vivos beneficiosos que se utilizan para desplazar a los perjudiciales y se pueden encontrar en preparaciones de Lactobacillus y yogures que contienen cultivos vivos. Pueden ingerirse por vía oral o administrarse en la vagina. La revisión de los ensayos analizó el uso de probióticos para tratar de prevenir el trabajo de parto y el parto tempranos. La revisión encontró dos ensayos con 108 mujeres; un ensayo utilizó probióticos administrados por vía oral y el otro analizó el uso de probióticos en la vagina. Los estudios fueron demasiado pequeños para analizar la efectividad para prevenir el trabajo de parto y el parto tempranos, pero los probióticos administrados por vía vaginal redujeron el número de bacterias perjudiciales. Un tercer ensayo está en marcha, pero todavía es muy pequeño. Se necesita investigación adicional.

Conclusiones de los autores: 

Aunque el uso de probióticos parece tratar las infecciones vaginales en el embarazo, actualmente, no hay datos suficientes de los ensayos para evaluar la repercusión sobre el parto prematuro y sus complicaciones.

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Antecedentes: 

El parto prematuro provoca entre el 60% y el 80% de las muertes neonatales. Los supervivientes pueden presentar complicaciones para toda la vida. Se considera que el riesgo de trabajo de parto prematuro en presencia de infección materna es del 30% al 50%. Los probióticos se definen como microorganismos vivos que cuando se administran en la cantidad adecuada, brindan un beneficio de salud al huésped. Han demostrado que desplazan y eliminan a los agentes patógenos y modulan la respuesta inmune al interferir con la cascada inflamatoria que conduce al trabajo de parto y al parto prematuros. Para la prevención del trabajo de parto prematuro durante el embarazo, un tratamiento local que restaure la flora vaginal normal y la acidez, sin efectos sistémicos, podría ser preferible a otro tratamiento.

Objetivos: 

Evaluar la efectividad y la seguridad de los probióticos para prevenir el trabajo de parto y el parto prematuros.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro de Ensayos del Grupo Cochrane de Embarazo y Parto (Cochrane Pregnancy and Chilbirth Group) (junio 2006).

Criterios de selección: 

Todos los ensayos controlados aleatorios que evalúen la prevención del parto prematuro en mujeres embarazadas y en mujeres que planifican el embarazo, mediante el uso de probióticos para tratar o prevenir las infecciones urogenitales.

Obtención y análisis de los datos: 

Los datos se extrajeron mediante un formulario preparado y analizado con el programa informático Review Manager.

Resultados principales: 

Se evaluaron cuatro ensayos para la inclusión en la revisión. Un ensayo se inició en febrero 2005 y todavía está en curso Se excluyó un ensayo porque no hubo datos para extraer del artículo. De los dos ensayos incluidos en la revisión, uno que reclutó a las mujeres después de las 34 semanas de embarazo utilizó leche fermentada oral como probiótico, mientras que el otro estudio utilizó yogur comercialmente disponible por vía vaginal en mujeres con diagnóstico de vaginosis bacteriana en el primer trimestre del embarazo. La reducción de la infección genital fue el único resultado clínico predefinido para el cual hubo datos disponibles; los resultados agrupados mostraron una reducción del 81% del riesgo de infección genital con el uso de probióticos (cociente de riesgos 0,19; intervalo de confianza del 95%: 0,08 a 0,48).

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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