Terapia conductual (autoayuda) y terapia cognitivo-conductual proporcionadas por distintos medios para los trastornos por ansiedad en adultos

Los trastornos de ansiedad son habituales. Dificultan la vida normal y tienden a no desaparecer sin tratamiento. Están disponibles tratamientos eficaces, que incluye la terapia cognitivo-conductual. Se sabe que esta terapia funciona cuando se proporciona en persona, pero muchos pacientes pueden no tener acceso a la terapia presencial. Esta revisión examinó 101 ensayos clínicos de autoayuda y analizó estadísticamente 92 de ellos. En estos ensayos, 8403 pacientes recibieron autoayuda o se asignaron a una condición control.

En general, la autoayuda con algún apoyo de un profesional parece ser más eficaz que ningún tratamiento. Solamente la mitad de los pacientes que utilizaron la autoayuda estuvieron mejores al final del tratamiento, pero la autoayuda todavía se puede considerar eficaz porque los pacientes con ansiedad no tienden a mejorar sin tratamiento. La autoayuda puede ser menos eficaz que la terapia presencial normal. Algunos resultados fueron difíciles de interpretar porque los efectos de los tratamientos variaron y el riesgo de sobrestimación de los resultados fue grave debido a limitaciones en los métodos de estudio. Se concluye que la autoayuda es probablemente mejor que ningún tratamiento, pero muchos pacientes con un trastorno por ansiedad conseguirían mejores resultados del tratamiento proporcionado por un psicólogo capacitado. Además, la mayoría de los materiales de autoayuda utilizados en estos estudios están concebidos para estudios de investigación y no están disponibles para el público, de manera que los resultados presentados en esta revisión no se pueden aplicar a los productos comercialmente disponibles.

Conclusiones de los autores: 

La autoayuda puede ser útil en los pacientes que no son capaces o no están dispuestos a utilizar otros servicios para pacientes con trastornos por ansiedad; en los pacientes que pueden obtener acceso a esta intervención, la terapia cognitivo-conductual presencial es probablemente superior desde el punto de vista clínico. Los análisis económicos estuvieron más allá del alcance de esta revisión.

Se observó heterogeneidad importante entre los ensayos. Intervenciones recientes para problemas específicos que incorporan el apoyo de los médicos pueden ser más eficaces que las intervenciones transdiagnósticas (es decir, intervenciones para trastornos múltiples) proporcionadas sin orientación, pero estos temas están sujetos a confusión en los ensayos disponibles.

Aunque se han realizado muchos ensayos pequeños, la generalizabilidad de los resultados es limitada. En su mayoría las intervenciones probadas no están disponibles para los consumidores. La autoayuda se ha recomendado como el primer paso en el tratamiento de algunos trastornos por ansiedad, pero no se ha establecido la efectividad a corto y a largo plazo de las intervenciones proporcionadas por distintos medios. Se necesitan ensayos pragmáticos grandes para evaluar y maximizar los efectos beneficiosos de las intervenciones de autoayuda.

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Antecedentes: 

Los trastornos por ansiedad son los problemas de salud mental más frecuentes. Son crónicos y continuados. Están disponibles tratamientos eficaces, pero el acceso a los servicios es limitado. Las intervenciones conductuales y cognitivo-conductuales (autoayuda) proporcionadas por distintos medios intentan administrar el tratamiento con menos participación de los profesionales en comparación con las terapias tradicionales.

Objetivos: 

Evaluar los efectos de las terapias conductuales y cognitivo-conductuales proporcionadas por distintos medios para los trastornos por ansiedad en adultos.

Estrategia de búsqueda (: 

Se consideraron estudios publicados y no publicados sin restricción por idioma o fecha. Se hicieron búsquedas en el registro especializado del Grupo de Revisión Cochrane de Depresión, Ansiedad y Neurosis (Cochrane Depression, Anxiety and Neurosis, CCDANCTR), todos los años hasta el 1 de enero de 2013. El CCDANCTR incluye ensayos controlados aleatorios relevantes de las siguientes bases de datos bibliográficas: The Cochrane Library (todos los años),EMBASE (1974 hasta la fecha), MEDLINE (1950 hasta la fecha) yPsycINFO (1967 hasta la fecha). Se realizaron búsquedas complementarias en Ovid MEDLINE (1950 hasta el 23 de febrero de 2013) y PsycINFO (1987 hasta febrero, semana 2, 2013), junto con registros de ensayos internacionales (el trials portal of the World Health Organization (ICTRP) y ClinicalTrials.gov). Las listas de referencias de los metanálisis previos y los informes de los ensayos controlados aleatorios fueron revisados, y se estableció contacto con los autores para obtener datos no publicados.

Criterios de selección: 

Ensayos controlados aleatorios de terapia conductual y terapia cognitivo-conductual proporcionadas por distintos medios en adultos con trastornos por ansiedad (diferente del trastorno por estrés postraumático) comparadas con ninguna intervención (incluidos controles de atención / relajación) o comparadas con la terapia presencial.

Obtención y análisis de los datos: 

Ambos autores de la revisión examinaron de forma independiente los títulos y resúmenes.Las características de los estudios y los resultados se extrajeron por duplicado. Los resultados se combinaron mediante modelos de efectos aleatorios y se realizaron pruebas para la heterogeneidad y para el sesgo de estudio pequeño. Se examinaron las diferencias de subgrupos por tipo de trastorno, tipo de intervención proporcionada, tipo de medios y métodos de reclutamiento utilizados.

Resultados principales: 

Se incluyeron 101 estudios con 8403 participantes; se incluyeron 92 estudios en la síntesis cuantitativa. Estos ensayos compararon varios tipos de intervenciones proporcionadas por distintos medios (con niveles variables de apoyo) con ningún tratamiento y con intervenciones presenciales. La inconsistencia y el riesgo de sesgo redujeron la confianza en los resultados generales. Para el resultado primario síntomas de ansiedad, pruebas de calidad moderada mostraron efectos medios en comparación con ninguna intervención (diferencia de medias estandarizada [DME] 0,67; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,55 a 0,80; 72 estudios, 4537 participantes) y pruebas de baja calidad de efectos pequeños que favorecieron a la terapia presencial (DME -0,23; IC del 95%: -0,36 a -0,09; 24 estudios, 1360 participantes). La intervención se asoció con una mayor respuesta que la que se observó con ningún tratamiento (cociente de riesgos [CR] 2,34; IC del 95%: 1,81 a 3,03; 21 estudios, 1547 participantes) y no fue significativamente inferior a la terapia presencial en estos estudios (CR 0,78; 95; IC del % 0,56 a 1,09; diez estudios, 575 participantes), pero la última comparación incluyó versiones de terapias que no eran tan exhaustivas como las proporcionadas en la práctica clínica habitual. Las pruebas indicaron efectos beneficiosos en las medidas de resultado secundarias (depresión, discapacidad relacionada con la salud mental, calidad de vida y abandono), pero estas pruebas fueron de calidad baja a moderada. Faltan pruebas con respecto a los efectos perjudiciales.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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