Inyección de corticosteroides en la articulación para la osteoartritis de la rodilla

Pregunta de la revisión

Se realizaron búsquedas en la bibliografía hasta el 3 de febrero de 2015 para encontrar estudios de los efectos sobre el dolor, la función, la calidad de vida y la seguridad de los corticosteroides intraarticulares (inyectados en la articulación) en comparación con una inyección simulada o ningún tratamiento en los pacientes con osteoartritis de la rodilla.

Antecedentes

La osteoartritis es una enfermedad asociada con un deterioro del cartílago de las articulaciones como la rodilla. Cuando la articulación pierde el cartílago, el cuerpo responde haciendo crecer hueso de forma anormal, lo que puede provocar que el hueso se deforme y cause dolor e inestabilidad en la articulación. Lo anterior puede afectar la función física y la capacidad de utilizar la articulación.

Aunque en general se considera que la osteoartritis es de origen degenerativo en lugar de inflamatorio, a veces se puede observar la presencia de un componente inflamatorio. Los corticosteroides intraarticulares son agentes antiinflamatorios potentes que se inyectan dentro de la articulación de la rodilla.

Características de los estudios

Después de buscar todos los estudios relevantes hasta el 3 de febrero de 2015 se encontraron 27 ensayos controlados aleatorios con 1767 participantes, con una duración que varió desde dos semanas a un año.

Resultados clave

Dolor

• Los pacientes que recibieron corticosteroides intraarticulares consideraron que la mejoría en el dolor fue de alrededor de 3 en una escala de 0 (ningún dolor) a 10 (dolor extremo) tras un mes.
• Los pacientes que recibieron placebo consideraron que la mejoría en el dolor fue de alrededor de 2 en una escala de 0 (ningún dolor) a 10 (dolor extremo) tras un mes.

En otras palabras:
• De 100 pacientes que reciben corticosteroides intraarticulares, 44 responden al tratamiento (44%).
• De 100 que reciben un placebo, 31 responden al tratamiento (31%).
• Trece pacientes más responden al tratamiento con corticosteroides intraarticulares en comparación con placebo (diferencia del 13%).

Se debe observar que estos números pueden sobrestimar considerablemente el beneficio verdadero debido a la baja calidad de las pruebas.

Función física

• Los pacientes que recibieron corticosteroides intraarticulares consideraron que la mejoría en la función física fue de alrededor de 2 en una escala de 0 (ninguna discapacidad) a 10 (discapacidad extrema) tras un mes.
• Los pacientes que recibieron placebo consideraron que la mejoría en la función física fue de alrededor de 1 en una escala de 0 (ninguna discapacidad) a 10 (discapacidad extrema) tras un mes.

En otras palabras:

• De 100 pacientes que recibieron corticosteroides intraarticulares, 36 respondieron al tratamiento (36%).
• De 100 pacientes que recibieron placebo, 26 respondieron al tratamiento (26%).
• Diez pacientes más responden al tratamiento con corticosteroides intraarticulares en comparación con placebo (diferencia del 10%).

Se debe observar que estos números pueden sobrestimar considerablemente el beneficio verdadero debido a la baja calidad de las pruebas.

Efectos secundarios

• De 100 pacientes que utilizaron corticosteroides intraarticulares, 13 presentaron efectos secundarios (13%).
• De 100 pacientes que utilizaron placebo, 15 presentaron efectos secundarios (15%).
• Dos pacientes más presentaron efectos secundarios con placebo en comparación con corticosteroides intraarticulares (diferencia del 2%).

Abandonos debido a los efectos secundarios

• Seis pacientes de 1000 que utilizaron corticosteroides intraarticulares abandonaron debido a los efectos secundarios (0,6%).
• Diecisiete pacientes de 1000 que utilizaron un placebo abandonaron debido a los efectos secundarios (1,7%).
• Once pacientes más abandonaron debido a los efectos secundarios con placebo en comparación con corticosteroides intraarticulares (diferencia del 1,1%).

Efectos secundarios que provocaron hospitalización, discapacidad persistente o muerte

• Tres pacientes de 1000 que utilizaron corticosteroides intraarticulares presentaron efectos secundarios que provocaron hospitalización, discapacidad persistente o muerte (0,3%).
• Cuatro pacientes de 1000 que utilizaron un placebo presentaron efectos secundarios que provocaron hospitalización, discapacidad persistente o muerte (0,4%).
• Un paciente más presentó efectos secundarios que provocaron hospitalización, discapacidad persistente o muerte con placebo en comparación con corticosteroides intraarticulares (diferencia del 0,1%).

Según las pruebas, los corticosteroides intraarticulares pueden causar una mejoría moderada en el dolor y una mejoría pequeña en la función física, aunque la calidad de las pruebas es baja y los resultados no son concluyentes. Los corticosteroides intraarticulares parecen causar la misma cantidad de efectos secundarios que placebo. Sin embargo, no se tiene información precisa y segura acerca de los efectos secundarios.

Calidad de la evidencia

La calidad de las pruebas se consideró baja para todos los resultados, lo que significa que existe poca confianza en estos resultados. Lo anterior se debió a que los resultados generalmente fueron altamente discordantes entre los estudios y se basaron principalmente en estudios pequeños de baja calidad.

Conclusiones de los autores: 

Todavía se desconoce si existen efectos beneficiosos clínicamente importantes de los corticosteroides intraarticulares después de una a seis semanas debido a la calidad general de las pruebas, la heterogeneidad considerable entre los ensayos y las pruebas de los efectos de los estudios pequeños. Un único ensayo incluido en esta revisión describió medidas adecuadas para disminuir los sesgos y no encontró efectos beneficiosos de los corticosteroides intraarticulares.

En esta actualización de la revisión sistemática y metanálisis se encontró que la mayoría de los ensayos identificados que compararon corticosteroides intraarticulares con un control simulado o ninguna intervención fueron pequeños y estuvieron afectados por la calidad metodológica baja. Un análisis de puntos temporales múltiples indicó que los efectos disminuyeron con el transcurso del tiempo y el análisis no proporcionó pruebas de que el efecto se mantuviera a los seis meses después de la inyección de corticosteroides.

Leer el resumen completo…
Antecedentes: 

La osteoartritis de la rodilla es una causa principal de dolor crónico, discapacidad y reducción de la calidad de vida. A pesar del uso prolongado de los corticosteroides intraarticulares, existe cada vez más debate acerca de sus efectos beneficiosos y su seguridad. Ésta es una actualización de una revisión Cochrane publicada por primera vez en 2005.

Objetivos: 

Determinar los efectos beneficiosos y perjudiciales de los corticosteroides intraarticulares en comparación con una intervención simulada o ninguna intervención en pacientes con osteoartritis de la rodilla en cuanto al dolor, la función física, la calidad de vida y la seguridad.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (CENTRAL), MEDLINE y EMBASE (desde el inicio hasta el 3 de febrero de 2015), se examinaron los registros de ensayos, las actas de congresos, las listas de referencias y se estableció contacto con los autores.

Criterios de selección: 

Se incluyeron los ensayos controlados aleatorios o cuasialeatorios que compararon corticosteroides intraarticulares con inyección simulada o ningún tratamiento en pacientes con osteoartritis de la rodilla. No se aplicaron restricciones de idioma.

Obtención y análisis de los datos: 

Se calcularon las diferencias de medias estandarizadas (DME) y los intervalos de confianza (IC) del 95% para el dolor, la función, la calidad de vida, el estrechamiento del espacio articular, y los cocientes de riesgos (CR) para los resultados de seguridad. Los ensayos se combinaron mediante un metanálisis de efectos aleatorios de la varianza inversa.

Resultados principales: 

En esta actualización se identificaron 27 ensayos (13 estudios nuevos) con 1767 participantes. La calidad de las pruebas se consideró "baja" para todos los resultados debido a que las estimaciones del efecto del tratamiento fueron inconsistentes y se observó gran variación entre los ensayos, las estimaciones agrupadas fueron imprecisas y no descartaron efectos clínicos relevantes o irrelevantes, y la mayoría de los ensayos presentó un riesgo alto o incierto de sesgo. Los corticosteroides intraarticulares parecieron ser más beneficiosos en la reducción del dolor que las intervenciones control (DME -0,40; IC del 95%: -0,58 a -0,22), lo que corresponde a una diferencia en las puntuaciones de dolor de 1,0 cm en una escala analógica visual de 10 cm entre los corticosteroides y la inyección simulada, y se traduce en un número necesario a tratar para lograr un resultado beneficioso adicional (NNTB) de 8 (IC del 95%: 6 a 13). Una estadística I2 del 68% indicó heterogeneidad considerable entre los ensayos. Una inspección visual del gráfico en embudo indicó cierta asimetría (coeficiente de asimetría -1,21; IC del 95%: -3,58 a 1,17). Al estratificar los resultados según la duración del seguimiento, los efectos beneficiosos fueron moderados de una a dos semanas después de finalizar el tratamiento (DME -0,48; IC del 95%: -0,70 a -0,27), pequeños a moderados a las cuatro a seis semanas (DME -0,41; IC del 95%: -0,61 a -0,21), pequeños a las 13 semanas (DME -0,22; IC del 95%: -0,44 a 0,00) y no hubo pruebas de un efecto a las 26 semanas (DME -0,07; IC del 95%: -0,25 a 0,11). Una estadística I2 ≥ 63% indicó un grado de heterogeneidad entre los ensayos de moderado a grande hasta las 13 semanas después de finalizar el tratamiento (p para la heterogeneidad ≤ 0,001), y una I2 de 0% indicó heterogeneidad baja a las 26 semanas (p = 0,43). Hubo pruebas de menos efectos del tratamiento en los ensayos que asignaron al azar un promedio de al menos 50 participantes por grupo (p = 0,05) o al menos 100 participantes por grupo (p = 0,013), en ensayos que utilizaron viscosuplementación concomitante (p = 0,08) y en los ensayos que utilizaron lavado articular concomitante (p ≤ 0,001).

Los corticosteroides parecieron ser más efectivos con respecto a la mejoría de la función que las intervenciones control (DME -0,33; IC del 95%: -0,56 a -0,09), lo que corresponde a una diferencia en las puntuaciones de la función de -0,7 unidades en la escala de discapacidad estandarizada Western Ontario and McMaster Universities Arthritis Index (WOMAC) que varía de 0 a 10 y se traduce en un NNTB de 10 (IC del 95%: 7 a 33). Una estadística I2 del 69% indicó un grado de heterogeneidad entre los ensayos de moderado a grande. La inspección visual del gráfico en embudo indicó asimetría (coeficiente de asimetría -4,07; IC del 95%: -8,08 a -0,05). Al estratificar los resultados según la duración del seguimiento, los efectos beneficiosos fueron pequeños a moderados a la semana y a las dos semanas después de finalizar el tratamiento (DME -0,43; IC del 95%: -0,72 a -0,14), pequeños a moderados a las cuatro a seis semanas (DME -0,36; IC del 95%: -0,63 a -0,09) y no hubo pruebas de un efecto a las 13 semanas (DME -0,13; IC del 95%: -0,37 a 0,10) o a las 26 semanas (DME 0,06; IC del 95%: -0,16 a 0,28). Una estadística I2 ≥ 62% indicó un grado de heterogeneidad entre los ensayos de moderado a grande hasta las 13 semanas después de finalizar el tratamiento (p para la heterogeneidad ≤ 0,004), y una I2 de 0% indicó heterogeneidad baja a las 26 semanas (p = 0,52). Se encontraron pruebas de menores efectos del tratamiento en los ensayos que asignaron al azar un promedio de al menos 50 participantes por grupo (p = 0,023), en los ensayos no publicados (p = 0,023), en los ensayos que utilizaron controles ninguna intervención (p = 0,031) y en los ensayos que utilizaron viscosuplementación concomitante (p = 0,06).

Los participantes que recibieron corticosteroides tuvieron 11% menos probabilidades de experimentar eventos adversos, aunque los intervalos de confianza incluyeron el efecto nulo (CR 0,89; IC del 95%: 0,64 a 1,23; I2=0%). Los participantes que recibieron corticosteroides tuvieron 67% menos probabilidades de retirarse debido a los eventos adversos, aunque los intervalos de confianza fueron amplios e incluyeron el efecto nulo (CR 0,33; IC del 95%: 0,05 a 2,07; I2=0%). Los participantes que recibieron corticosteroides tuvieron 27% menos probabilidades de experimentar algún evento adverso grave, aunque los intervalos de confianza fueron amplios e incluyeron el efecto nulo (CR 0,63; IC del 95%: 0,15 a 2,67; I2=0%).

No se encontraron pruebas de un efecto de los corticosteroides sobre la calidad de vida en comparación con control (DME -0,01; IC del 95%: -0,30 a 0,28; I2=0%). Tampoco hubo pruebas de un efecto de los corticosteroides sobre el estrechamiento del espacio articular en comparación con las intervenciones control (DME -0,02; IC del 95%: -0,49 a 0,46).

Tools
Information
Share/Save