Ayuno prequirúrgico para la prevención de complicaciones perioperatorias en niños

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La mayoría de los niños pueden beber líquidos claros sin correr riesgos hasta 2 horas antes de la cirugía, aunque se necesita investigación adicional para determinados grupos de niños

La anestesia general inhibe los reflejos protectores que impiden que los contenidos del estómago lleguen a los pulmones. Para prevenir la inhalación inadvertida de los contenidos del estómago, a menudo se recomienda a los niños que no coman ni beban desde la medianoche anterior a la cirugía. Sin embargo, la revisión de los ensayos halló que los líquidos claros bebidos hasta unas pocas horas antes de la cirugía no aumentaron el riesgo de regurgitación durante o después de la cirugía. En efecto, hay un beneficio agregado de una experiencia prequirúrgica más cómoda en cuanto a la sed y el hambre. Se considera que algunos niños tienen mayor probabilidad de regurgitar bajo los efectos de la anestesia, incluidos los niños obesos, diabéticos o con trastornos estomacales. Es necesario realizar más investigaciones para determinar si estos niños también pueden ingerir líquidos hasta unas pocas horas antes de la cirugía sin correr riesgos.

Conclusiones de los autores: 

No existen pruebas de que los niños a quienes no se permiten los líquidos orales durante más de 6 horas antes de la cirugía se benefician en cuanto al volumen gástrico intraoperatorio y el pH sobre los niños a los que se permite una cantidad ilimitada de líquido hasta 2 horas antes de la cirugía. Los niños a quienes se permiten líquidos tienen una experiencia prequirúrgica más cómoda en cuanto a la sed y el hambre. Estas pruebas se aplican sólo a los niños que se consideran en riesgo normal de aspiración/regurgitación durante la anestesia.

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Antecedentes: 

Los niños, como los adultos, están obligados a ayunar antes de la anestesia general con la intención de reducir el volumen y la acidez del contenido gástrico. Se piensa que el ayuno reduce el riesgo de regurgitación y aspiración de los contenidos gástricos durante la cirugía. Los desarrollos recientes han promovido un cambio en la política de ayuno estándar "nada por boca desde la medianoche" a regímenes más relajados. La práctica ha sido lenta para cambiar debido a las preguntas en relación con la duración de un ayuno total, el tipo y la cantidad de ingesta permitida.

Objetivos: 

Evaluar sistemáticamente el efecto de los diferentes regímenes de ayuno (duración, tipo y volumen de ingesta permitida) y la repercusión sobre las complicaciones perioperatorias y el bienestar del paciente (aspiración, regurgitación, morbilidad relacionada, sed, hambre, dolor, comodidad, comportamiento, náuseas y vómitos) en los niños.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos del Grupo Cochrane de Heridas (Cochrane Wounds Group), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL), MEDLINE, CINAHL, el National Research Register, las actas de congresos relevantes, las listas de referencias de artículos y los expertos contactados.

Criterios de selección: 

Se identificaron ensayos controlados aleatorios y cuasialeatorios de regímenes de ayuno prequirúrgico en niños.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores evaluaron de forma independiente la extracción de datos y la calidad de los ensayos. Se estableció contacto con los autores de los ensayos para obtener información adicional sobre los eventos adversos.

Resultados principales: 

Cuarenta y tres comparaciones controladas aleatorias (de 23 ensayos) que incluían a 2 350 niños consideraron un riesgo normal de regurgitación o aspiración durante la anestesia. Se informó sólo una incidencia de aspiración y regurgitación.

Los niños a los que se permitió ingerir líquidos hasta 120 minutos antes de la cirugía no experimentaron volúmenes gástricos mayores o valores de pH gástrico inferiores que los que ayunaron. Los niños a los que se permitió ingerir líquidos también estaban menos sedientos y hambrientos, se comportaron mejor y se sentían más cómodos que los que ayunaron.

Los líquidos claros antes de la cirugía no dieron lugar a una diferencia clínicamente importante en el volumen gástrico o el pH de los niños. Las pruebas en relación con la ingesta prequirúrgica de la leche fueron dispersas. El volumen de líquido permitido durante el período prequirúrgico no parece haber tenido repercusión sobre el volumen gástrico intraoperatorio o los contenidos de pH en los niños.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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