Ayuno preoperatorio en niños para prevenir las complicaciones durante la cirugía

Los anestésicos generales inhiben los reflejos protectores que impiden que el contenido del estómago llegue a los pulmones. A fin de evitar la inhalación inadvertida del contenido del estómago, se suele aconsejar que los niños no coman ni beban nada a partir de la medianoche anterior a la cirugía. Sin embargo, la revisión de los ensayos encontró que beber líquidos claros hasta unas pocas horas antes de la cirugía no aumentó el riesgo de regurgitación durante o después de la cirugía. De hecho, hay un efecto beneficioso añadido de una experiencia preoperatoria más cómoda en cuanto a la sed y el hambre. Se considera que algunos niños son más propensos a regurgitar bajo anestesia, incluidos los que presentan obesidad o tienen trastornos estomacales. Es necesario realizar más estudios de investigación para determinar si estos pacientes también pueden ingerir líquidos hasta unas pocas horas antes de la cirugía sin correr riesgos.

Conclusiones de los autores: 

No hay evidencia de que los niños a los que se les niega la ingesta de líquidos por vía oral durante más de seis horas antes de la cirugía se beneficien en términos de volumen gástrico intraoperatorio y pH en comparación con los niños a los que se les permite la ingesta ilimitada de líquidos hasta dos horas antes de la cirugía. Los niños a los que se les permite tomar líquidos tienen una experiencia preoperatoria más cómoda en cuanto a la sed y el hambre. Esta evidencia se aplica únicamente a los niños que se considera que corren un riesgo normal de aspiración/regurgitación durante la anestesia.

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Antecedentes: 

Los niños, al igual que los adultos, deben ayunar antes de la anestesia general con el objetivo de reducir el volumen y la acidez del contenido estomacal. Se cree que el ayuno reduce el riesgo de regurgitación y aspiración del contenido gástrico durante la cirugía. Novedades recientes han fomentado el cambio de la política de ayuno estándar de "nada por boca desde la medianoche" a regímenes más relajados. La práctica ha tardado en cambiar debido a cuestiones relacionadas con la duración de un ayuno total, el tipo y la cantidad de ingesta permitida.

Objetivos: 

Evaluar sistemáticamente los efectos de los diferentes regímenes de ayuno (duración, tipo y volumen de la ingesta permitida) y las repercusiones en las complicaciones perioperatorias y el bienestar del paciente (aspiración, regurgitación, morbilidad conexa, sed, hambre, dolor, comodidad, comportamiento, náuseas y vómitos) en los niños.

Métodos de búsqueda: 

Se realizaron búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Heridas (Cochrane Wounds Group) (búsqueda 25/6/09), en el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials, CENTRAL) (la Cochrane Library, número 2, 2009), en Ovid MEDLINE (1950 hasta junio, semana 2, 2009), en Ovid EMBASE (1980 hasta 2009, semana 25), en EBSCO CINAHL (1982 hasta junio, semana 3, 2009), en el National Research Register, en actas de congresos relevantes y en las listas de referencias de artículos, y se estableció contacto con expertos.

Criterios de selección: 

Se identificaron ensayos controlados aleatorizados y cuasialeatorizados de regímenes de ayuno preoperatorios para niños.

Obtención y análisis de los datos: 

La extracción de los datos y la evaluación de la calidad de los ensayos fueron realizadas de forma independiente por tres autores. Se estableció contacto con los autores de los ensayos para obtener información adicional, incluidos los eventos adversos.

Resultados principales: 

Esta primera actualización de la revisión identificó dos estudios elegibles adicionales, lo que elevó el número total de estudios incluidos a 25 (cuarenta y siete comparaciones controladas aleatorizadas con 2543 niños considerados en riesgo normal de regurgitación o aspiración durante la anestesia). Sólo se informó de una incidencia de aspiración y regurgitación.

Se encontró que los niños a los que se les permitió tomar líquidos hasta 120 minutos antes de la cirugía no experimentaron volúmenes gástricos más altos o valores de pH gástrico más bajos que los que ayunaron. Los niños a los que se les permitió tomar líquidos tuvieron menos sed y hambre, se comportaron mejor y estuvieron más cómodos que los que ayunaron.

Los líquidos claros antes de la cirugía no dieron lugar a una diferencia clínicamente importante en el volumen gástrico o el pH de los niños. La evidencia relacionada con la ingesta preoperatoria de leche fue escasa. El volumen de líquido permitido durante el período preoperatorio no pareció repercutir en el volumen gástrico intraoperatorio de los niños ni en su contenido de pH.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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