Nuevos antidepresivos para la depresión en niños y adolescentes

La depresión es común en los jóvenes y puede contribuir a una variedad de resultados negativos, como un funcionamiento académico deficiente, dificultades en las relaciones con los compañeros y la familia, un aumento del consumo de sustancias, e intentos y casos de suicidio. Esta revisión contiene 19 ensayos (con un total de 3353 participantes) que probaron la efectividad de los antidepresivos de nueva generación (son antidepresivos desarrollados y utilizados desde que se desarrollaron los antidepresivos tricíclicos). Entre ellos figuran los conocidos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina que repercuten principalmente en la sustancia química del cerebro llamada serotonina, así como varias otras clases más recientes de antidepresivos que se utilizan actualmente, dirigidos a la noradrenalina y la dopamina, así como a la serotonina, e incluyen los inhibidores selectivos de la recaptación de norepinefrina (ISRN), inhibidores de la recaptación de norepinefrina (IRN), inhibidores de la recaptación de norepinefrina y dopamina (IRND), desinhibidores de la norepinefrina y dopamina (IDN) y antidepresivos tetracíclicos (ADTe) para el tratamiento de la depresión en niños y adolescentes. Sobre la base de 14 de los ensayos (2490 participantes en total), hubo evidencia de que los pacientes tratados con un antidepresivo tuvieron puntuaciones más bajas de gravedad de la depresión que los que recibieron placebo; sin embargo, el tamaño de esta diferencia fue pequeño. Sobre la base de 17 ensayos (3229 participantes en total), hubo evidencia de un mayor riesgo (64%) de resultados relacionados con el suicidio en los que recibieron antidepresivos en comparación con los que recibieron placebo. En los casos en que se informaron las tasas de eventos adversos, éstas fueron más altas en los que se les recetó un antidepresivo. No hubo evidencia de que un tipo particular de antidepresivo de nueva generación tuviera un efecto mayor que los otros en comparación con placebo.

No está claro cuán significativos son los resultados relacionados con la eficacia de estos fármacos en términos del funcionamiento cotidiano del paciente joven. Los niños y adolescentes con otras afecciones (como ansiedad, trastorno por consumo de sustancias o un trastorno de la conducta), así como los que presentaban depresión y los que tenían riesgo de suicidio, se excluyeron con frecuencia de los ensayos. Sin embargo, estos jóvenes son más representativos de la población que se presenta a los servicios médicos, por lo que no es posible predecir cómo responderían a los antidepresivos. Por lo general, no hubo información suficiente para evaluar con precisión la calidad de los ensayos. Con estas limitaciones, es difícil responder a las preguntas sobre la eficacia y la seguridad de los antidepresivos para tratar la depresión en niños y adolescentes. Los médicos deben proporcionar información precisa a los niños y adolescentes, y a sus familias, sobre las incertidumbres relacionadas con los efectos beneficiosos y los riesgos de los antidepresivos de nueva generación como opción de tratamiento para la depresión. Si se decide utilizar fármacos, la fluoxetina podría ser el fármaco de primera elección, dadas las recomendaciones de las guías, y si se utiliza, el riesgo de suicidio se debe evaluar y vigilar con especial atención.

Conclusiones de los autores: 

Es necesario tener cuidado al interpretar los resultados, dadas las limitaciones metodológicas de los ensayos incluidos en términos de validez interna y externa. Además, el tamaño y la significación clínica de los resultados estadísticamente significativos no están claros. Sin embargo, debido a los riesgos de la depresión no tratada en términos de casos de suicidio y de los efectos en el funcionamiento, si se decide utilizar un fármaco, la fluoxetina podría ser el fármaco de primera elección según las recomendaciones de las guías. Los médicos deben tener presente que hay evidencia de un mayor riesgo de resultados relacionados con el suicidio en los pacientes tratados con fármacos antidepresivos.

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Antecedentes: 

Los trastornos depresivos son frecuentes en los jóvenes y se asocian con repercusiones negativas importantes. Los antidepresivos de nueva generación, en particular los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), se utilizan con frecuencia, aunque no hay evidencia clara de su eficacia en niños y adolescentes. Además, se han hecho advertencias contra su uso en esta población debido a la preocupación por el aumento del riesgo de ideación y comportamiento suicida.

Objetivos: 

Determinar la eficacia y los resultados adversos, incluidos el comportamiento suicida definitivo y la ideación suicida, de los antidepresivos de nueva generación en comparación con placebo en el tratamiento de los trastornos depresivos en niños y adolescentes.

Métodos de búsqueda: 

Para esta actualización de la revisión, se realizaron búsquedas en el Registro Especializado de Ensayos Controlados del Grupo Cochrane de Depresión, Ansiedad y Neurosis (Cochrane Depression, Anxiety and Neurosis Review Group [CCDANCTR]) hasta octubre de 2011. El CCDANCTR incluye ensayos controlados aleatorizados relevantes a partir de las siguientes bases de datos bibliográficas: CENTRAL (el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados, Cochrane Central Register of Controlled Trials) (todos los años), EMBASE (1974 -), MEDLINE (1950 -) y PsycINFO (1967 -). Se buscó en los registros de ensayos clínicos y en los sitios web de las compañías farmacéuticas. Se comprobaron las listas de referencias de los ensayos incluidos y otras revisiones, y se enviaron cartas a los investigadores clave y a las compañías farmacéuticas de los ensayos incluidos desde enero hasta agosto de 2011.

Criterios de selección: 

Fueron elegibles para inclusión los ensayos controlados aleatorizados (ECA), los ensayos cruzados (crossover) y los ensayos grupales, publicados y no publicados, que compararon un antidepresivo de nueva generación con placebo en niños y adolescentes de seis a 18 años de edad con diagnóstico de un trastorno depresivo. En esta actualización se modificaron los criterios de selección para incluir los antidepresivos de nueva generación en lugar de sólo los ISRS.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos o tres autores de la revisión seleccionaron los ensayos, evaluaron la calidad y extrajeron los datos de los ensayos y los resultados. Se utilizó un metanálisis de efectos aleatorios. Se utilizó el riesgo relativo (RR) para resumir los resultados dicotómicos y la diferencia de medias (DM) para resumir las medidas continuas.

Resultados principales: 

Se incluyeron 19 ensayos de una variedad de antidepresivos más nuevos comparados con placebo, con 3335 participantes. En los ensayos se excluyó a los jóvenes con alto riesgo de suicidio y muchas afecciones comórbidas, y es probable que los participantes estén menos enfermos que los que se ven en la práctica clínica. Se considera que ninguno de esos ensayos tuvo bajo riesgo de sesgo, con información limitada sobre muchos aspectos del riesgo de sesgo, altas tasas de abandono y problemas relacionados con los instrumentos de medición y la utilidad clínica de los resultados, que a menudo se definieron de forma diversa en los distintos ensayos. En general, hubo evidencia de que los pacientes tratados con un antidepresivo tuvieron menores puntuaciones de gravedad de la depresión y mayores tasas de respuesta o remisión que los que recibieron placebo. Sin embargo, el tamaño de estos efectos fue pequeño, con una reducción de los síntomas de depresión de 3,51 en una escala de 17 a 113 (14 ensayos; n = 2490; DM -3,51; intervalo de confianza [IC] del 95%: -4,55 a -2,47). Las tasas de remisión aumentaron de 380 por 1000 a 448 por 1000 en los tratados con un antidepresivo. Hubo evidencia de un aumento en el riesgo (58%) de un resultado relacionado con el suicidio en los que recibieron antidepresivos en comparación con placebo (17 ensayos; n = 3229; RR 1,58; IC del 95%: 1,02 a 2,45). Esto equivale a un aumento del riesgo en un grupo con una mediana de riesgo inicial de 25 en 1000 a 40 en 1000. En los casos en que se informaron las tasas de eventos adversos, éstas fueron más altas en los que se les recetó un antidepresivo. No hubo evidencia de que la magnitud de los efectos de la intervención (en comparación con placebo) se modificara según la clase de fármaco individual.

Notas de traducción: 

La traducción y edición de las revisiones Cochrane han sido realizadas bajo la responsabilidad del Centro Cochrane Iberoamericano, gracias a la suscripción efectuada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno español. Si detecta algún problema con la traducción, por favor, contacte con Infoglobal Suport, cochrane@infoglobal-suport.com.

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