Calor o frío superficial para el dolor lumbar

Existen pruebas moderadas de que el tratamiento con vendas calientes disminuye el dolor y la discapacidad de los pacientes con dolor lumbar de menos de tres meses de duración. Sólo se ha mostrado que el alivio ocurre durante un corto tiempo y que el efecto es relativamente pequeño. Si además del tratamiento con vendas calientes se realiza ejercio físico se obtienen beneficios adicionales. Todavía no hay suficientes pruebas acerca del efecto de la aplicación del frío para el dolor lumbar de cualquier duración, o del calor para el dolor lumbar que dura más de tres meses.

Los tratamientos de calor incluyen el uso de botellas con agua caliente, bolsas llenas de granos con calor moderado, cataplasmas, toallas calientes, baños calientes, saunas, vapor, vendas calientes, almohadillas de calor, mantas eléctricas y lámparas infrarrojas. Los tratamientos fríos incluyen hielo, toallas frías, bolsas de gel frío, bolsas de hielo y masaje con hielo.

Conclusiones de los autores: 

La base de pruebas para apoyar la práctica frecuente de la aplicación superficial de calor y frío para el dolor lumbar es limitada y es necesario realizar en el futuro ensayos controlados aleatorios de mayor calidad. Hay pruebas moderadas en un número pequeño de ensayos de que el tratamiento con vendas calientes proporciona una pequeña disminución a corto plazo del dolor y la discapacidad en una población mixta con dolor lumbar agudo o subagudo, y que agregar ejercicios alivia aún más el dolor y mejora el estado funcional. Las pruebas para la aplicación de frío para el dolor lumbar son aún más limitadas: se hallaron solamente tres estudios de calidad deficiente. No pueden establecerse conclusiones acerca del uso del frío para el dolor lumbar. Las pruebas para determinar las diferencias entre el calor y el frío para el dolor lumbar son contradictorias.

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Antecedentes: 

El calor y el frío son utilizados frecuentemente para el tratamiento del dolor lumbar por los profesionales de la asistencia sanitaria y por las personas que lo padecen.

Objetivos: 

Evaluar los efectos del tratamiento con aplicación superficial de calor o frío para el dolor lumbar en adultos.

Estrategia de búsqueda (: 

Se realizaron búsquedas en el registro especializado del Grupo Cochrane de la Espalda (Trastornos de Columna) (Cochrane Back Review Group), el Registro Cochrane Central de Ensayos Controlados (Cochrane Central Register of Controlled Trials) (the Cochrane Library Número 3, 2005), MEDLINE (de 1966 a octubre de 2005), EMBASE (de 1980 a octubre de 2005) y otras bases de datos pertinentes.

Criterios de selección: 

Se incluyeron ensayos controlados aleatorios y ensayos controlados no aleatorios que examinaron el tratamiento de aplicación superficial de calor o frío en personas con dolor lumbar.

Obtención y análisis de los datos: 

Dos autores evaluaron de modo independiente la calidad metodológica y extrajeron los datos con el uso de los criterios recomendados por el Grupo Cochrane de la Espalda (Trastornos de Columna) (Cochrane Back Review Group).

Resultados principales

Se incluyeron nueve ensayos que incluían a 1117 participantes. En dos ensayos con 258 participantes que tenían dolor lumbar agudo o subagudo, el tratamiento con una venda caliente disminuyó significativamente el dolor después de cinco días (diferencia de medias ponderada [DMP] 1,06; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,68 a 1,45; rango de la escala 0 a 5) en comparación con placebo oral. Un ensayo de 90 participantes con dolor lumbar agudo halló que una manta calentada disminuyó significativamente el dolor lumbar agudo inmediatamente después de la aplicación (DMP -32,20; IC del 95%: -38,69 a -25,71; rango de la escala 0 a 100). Un ensayo de 100 participantes con dolor lumbar agudo o subagudo examinó los efectos adicionales de agregar el ejercicio a la venda caliente, y encontró que disminuyó el dolor después de siete días. No hay pruebas suficientes para evaluar los efectos del frío para el dolor lumbar, y la evidencia sobre alguna diferencia entre el calor y el frío para el dolor lumbar es controvertida.

Conclusiones de los autores

La base de pruebas para apoyar la práctica frecuente de la aplicación superficial de calor y frío para el dolor lumbar es limitada y es necesario realizar en el futuro ensayos controlados aleatorios de mayor calidad. Hay pruebas moderadas en un número pequeño de ensayos de que el tratamiento con vendas calientes proporciona una pequeña disminución a corto plazo del dolor y la discapacidad en una población mixta con dolor lumbar agudo o subagudo, y que agregar ejercicios alivia aún más el dolor y mejora el estado funcional. Las pruebas para la aplicación de frío para el dolor lumbar son aún más limitadas: se hallaron solamente tres estudios de calidad deficiente. No pueden establecerse conclusiones acerca del uso del frío para el dolor lumbar. Las pruebas para determinar las diferencias entre el calor y el frío para el dolor lumbar son contradictorias.

Esta revisión debería citarse como:French SD, Cameron M, Walker BF, Reggars JW, Esterman AJLa Biblioteca Cochrane PlusThe Cochrane Library
Resultados principales: 

Se incluyeron nueve ensayos que incluían a 1117 participantes. En dos ensayos con 258 participantes que tenían dolor lumbar agudo o subagudo, el tratamiento con una venda caliente disminuyó significativamente el dolor después de cinco días (diferencia de medias ponderada [DMP] 1,06; intervalo de confianza [IC] del 95%: 0,68 a 1,45; rango de la escala 0 a 5) en comparación con placebo oral. Un ensayo de 90 participantes con dolor lumbar agudo halló que una manta calentada disminuyó significativamente el dolor lumbar agudo inmediatamente después de la aplicación (DMP -32,20; IC del 95%: -38,69 a -25,71; rango de la escala 0 a 100). Un ensayo de 100 participantes con dolor lumbar agudo o subagudo examinó los efectos adicionales de agregar el ejercicio a la venda caliente, y encontró que disminuyó el dolor después de siete días. No hay pruebas suficientes para evaluar los efectos del frío para el dolor lumbar, y la evidencia sobre alguna diferencia entre el calor y el frío para el dolor lumbar es controvertida.

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